Migrantes mexicanos en EU, los de peor sueldo y nivel educativo

Migrantes mexicanos en EU, los de peor sueldo y nivel educativo

Foto: The Washington Post.

“La política educativa en México no se ha ajustado a los cambios propios de la escolaridad de primer mundo, contra la que compiten los mexicanos. Se fue quedando rezagada y se lo debemos a Elba Esther. El costo del no ajuste educativo se está viendo también en la migración internacional”, dice la doctora Leticia Calderón Chelius, investigadora y especialista en migración.

La opinión de la investigadora del Instituto Mora da soporte a los resultados del estudio “Inmigrantes mexicanos y centroamericanos en Estados Unidos”, elaborado por el Migration Policy Institute (MPI), los cuales revelan que los migrantes mexicanos tienen el menor nivel de educación que cualquier otro grupo migratorio y, como consecuencia, los sueldos más bajos del mercado laboral estadounidense.

En la Unión Americana hay unos 11.5 millones de migrantes mexicanos, que representan el 30% del total de extranjeros en el territorio. Desde 1970 hasta la fecha, las cosas han cambiado. En ese entonces los mexicanos conformaban el 8% de los migrantes; hoy son el grupo más grande de extranjeros en Estados Unidos.

Sí, los mexicanos son mayoría, pero también son los que tienen niveles más bajos de inglés, de salarios y estudios generales, y por ello su fuerza de participación en el mercado laboral está concentrada en trabajos poco calificados como la construcción, extracción, transporte y servicios.

Según el estudio del MPI, en 2008, el 61.5% de los migrantes mexicanos mayores de 25 años  tenían menos de la preparatoria, en comparación con el 32.5% de todos los adultos migrantes de otras etnias.

Además, sólo 5.2% de los mexicanos tenían licenciatura o un grado más alto, en comparación con el 27.1% de los migrantes de otros grupos.

Aunque los migrantes centroamericanos en Estados Unidos están en una situación parecida a la de los mexicanos –ambos grupos son los extranjeros con los empleos peor pagados- tienen mejores condiciones.

Por ejemplo: el ingreso promedio de una familia de segunda generación de migrantes mexicanos (los ya nacidos en territorio estadounidense) es de unos 50 mil 060 dólares, mientras que el de una familia centroamericana es de 60 mil dólares,  según el estudio del MPI, que sentencia: “Mientras la segunda generación de migrantes centroamericanos está en el camino rápido a integrarse de mejor manera a la economía de EU, los mexicanos se pueden estar quedando atrás en indicadores clave de ingresos y logros educativos.”

Aquí la pregunta es ¿por qué? La doctora Calderón Chelius explica que migrar generalmente ha sido una cuestión que no hace la población extremadamente pobre, sino la clase media baja, y en ese aspecto México está en desventaja principalmente por el nivel educativo de la mayoría de sus habitantes.

“En el caso de los africanos que migran a EU están muy por encima de los mexicanos porque migran sus clases medias e incluso sus profesionistas”, dice Calderón Chelius, “y ni hablar de los orientales, que “son la apuesta más importante que tiene EU”.

Y ahora la situación es más complicada. Después de la crisis de 2007, las elevadas tasas de desempleo en Estados Unidos -las cuales rebasaron el 10%- exacerbaron los miedos en torno a la competencia entre migrantes y nativos estadounidenses para ganar ciertos trabajos, y además se generó la preocupación sobre la capacidad de la Unión Americana para seguir absorbiendo a trabajadores poco calificados que aportan muy poco o nada a la base de contribuyentes.

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Radiografía de los migrantes mexicanos en Estados Unidos

El estudio del MPI deja claro que las primeras generaciones de migrantes mexicanos y centroamericanos enfrentan barreras sustanciales en temas de participación política, bajos niveles de educación, inglés limitado y su estatus migratorio, muchas veces de indocumentados.

Sin embargo, para la segunda generación –los hijos de migrantes que ya nacieron en territorio estadounidense- hay mejores condiciones: tienen mayores niveles de educación y salarios que sus padres o antecesores; también tienen menor participación en trabajos de fuerza y una menor brecha entre géneros, en términos de empleo. “Esto hace que los migrantes mexicanos y centroamericanos de segunda generación tengan un perfil laboral más o menos parecido, nunca igual, al de otros migrantes”, dice el MPI.

Animal Político recopiló los datos más importantes en seis aspectos: estatus migratorio, estructura familiar, educación, empleo, ingresos y distribución geográfica.

*Estatus migratorio

-Según el Departamento de Estado de Seguridad Interna, México, El Salvador, Guatemala y Honduras son los cuatro países con más migrantes indocumentados viviendo en Estados Unidos.

-El 60% de los migrantes indocumentados que viven en EU son de México.

-Entre 2000 y 2010 el número de migrantes indocumentados mexicanos en EU se incrementó 42%.

-Los salvadoreños son los que tienden más a naturalizarse (29%) seguidos de los guatemaltecos (24%), mexicanos (22%) y hondureños (22%). Estos porcentajes son, sin embargo, mucho menores que los de toda la demás población migrante: 43% está naturalizada.

*Estructura familiar

-Los migrantes mexicanos tienen tasas de fertilidad más altas que los nativos de EU y además familias más grandes.

-En 2008, entre los migrantes mexicanos la tasa de fertilidad fue de 76.4 nacimientos por cada mil mujeres, mientras que la de los nativos estadounidenses fue de 55.1 nacimientos por cada mil mujeres.

-La familia promedio de migrantes mexicanos tiene 5 miembros y la de los estadounidenses nativos tiene 3.2.

-Los migrantes mexicanos tienen mayor tendencia a casarse (58%), que los nativos de EU (49%) o los centroamericanos (47%).

*Educación

-Entre los periodos de 1985-90 y 2000-05, el número de migrantes mexicanos con nivel de educación intermedia aumentó 25%, y los de educación más alta se incrementó 21%.

-La población de profesionales nacidos en México que están en EU casi se duplicó entre 1997 y 2007, de 259 mil a 552 mil.

-Los migrantes mexicanos y centroamericanos se quedan atrás de otros migrantes en términos de habilidades para el inglés. En 2008, mientras que 52% de todos los migrantes extranjeros reportaron habilidades limitadas en inglés, la tasa en los mexicanos y guatemaltecos fue de 74% y en los hondureños y salvadoreños 72%.

-La brecha educativa se cierra en la segunda generación de migrantes mexicanos y centroamericanos. Mientras que en la primera generación los que obtuvieron una licenciatura fue 6.8%, en la segunda generación fue de 17.4%.

-Sólo 61% de los migrantes mexicanos de segunda generación se enrolaron en la escuela, comparado con 66.3% de los centroamericanos y 70.7% de los estadounidenses.

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*Empleo

-Los migrantes mexicanos y centroamericanos son más jóvenes, tienden a ser hombres y tienen una mayor participación en trabajos de fuerza que los nativos de EU y otros grupos migratorios.

86% de los migrantes mexicanos están entre los 18 y 65 años de edad, es decir, en edad productiva.

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-Las mujeres migrantes tienen menos participación que los hombres en el sector de fuerza, especialmente las mexicanas. En 2009, sólo 47% de las migrantes mexicanas se dedicaron a trabajos de fuerza. ¿La razón? Se dedicaron más al cuidado de los hogares y miembros de la familia.

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*Ingresos

-Los migrantes mexicanos y centroamericanos son los migrantes con los empleos peor pagados en EU.

-Alrededor de un cuarto de los migrantes mexicanos, hondureños y guatemaltecos viven debajo de la línea de pobreza.

– La tasa de pobreza para los migrantes mexicanos de segunda generación es más alta que la de otros grupos de migrantes: 20.1% están viviendo en pobreza, en comparación de 14.4% de los centroamericanos y 13.6% de los migrantes de otras naciones.

*Distribución geográfica

– Hasta 2009, alrededor del 75% de los migrantes mexicanos vivían en cinco estados, principalmente: California (37.5%), Texas (21%), Nuevo México (7%), Illinois (6%) y Arizona (5%).

– Entre 2000 y 2009 ocho estados vieron crecer su población de migrantes mexicanos y centroamericanos: Georgia, Nevada, Carolina del Norte, Nueva York, Colorado, Nueva Jersey, Washington y Florida.

– Hasta el momento, los migrantes mexicanos y centroamericanos son el 1% de la población total de 17 estados de la Unión Americana.

-Los estados con más migrantes mexicanos indocumentados son Arkansas, California, Colorado, Idaho, Indiana, Mississippi, Nevada, Oregon, Texas y Wisconsin.

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La caída “dramática”

Hace un par de días, el presidente Felipe Calderón Hinojosa afirmó que la generación de oportunidades para los jóvenes en México ha permitido reducir la migración hacia Estados Unidos y que el nivel educativo del país ha sido pieza clave para ello, “aunque todavía no es suficiente”.

El mandatario refirió que según información de The New York Times, la migración neta a la Unión Americana se ha reducido “dramáticamente” en los últimos 10 años.

Aunque Calderón dijo que la migración México-EU ha disminuido principalmente por las oportunidades que brinda su país de origen, la doctora Calderón Chelius dijo que lo están presentando como “un éxito del sistema, cuando en realidad lo que estamos viendo es que hay un ajuste que tiene que ver, sobre todo, con la dureza de la no reforma en Estados Unidos y las deportaciones masivas que hemos visto, como nunca, en la administración Obama”.

Esta tesis también la apoya la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que en su estudioCambios recientes en los movimientos y políticas migratorias afirma que “la recesión y el reforzado control fronterizo de EU ha llevado a la disminución del tránsito de mexicanos a EU, con movimientos estimados en 900 mil personas en 2006 a 370 mil en 2009.”

Según un informe del Proyecto de Migración Mexicana de la Universidad de Princeton, la mayor parte del descenso se registró en migración laboral, que se redujo de 700 mil a 255 mil, lo que representó el 70% de todos los que salieron de México en 2009.

La migración por razones familiares se redujo a la mitad en el mismo año, según Princeton, cuyo informe plantea que el costo de emigrar hacia el norte, la baja histórica de la tasa de nacimientos en México y la ausencia de empleos vacantes en Estados Unidos tras la crisis de 2008 se conjugaron para llegar “a este significativo descenso de la migración mexicana a EU”.

El boom de la migración México-EU

La migración comenzó a dispararse desde que se implementó el programa Bracero México-EU, un proyecto que se inició en los primeros meses de la Segunda Guerra Mundial y se extendió hasta 1964.

Este programa ofrecía apoyo gubernamental para cuatro millones de trabajadores mexicanos, a quienes dieron visas temporales, con el objetivo de fomentar una cultura y economía de emigración en las comunidades mexicanas de origen, profundizar la dependencia de mano de obra barata por parte de los empresarios agricultores estadounidenses y crear una red trasnacional de reclutadores de mano de obra que conectara a los dos países, México y Estados Unidos.

Durante este periodo, la situación económica, demográfica y social en México y Centroamérica propició un alto volumen migratorio hacia la Unión Americana.

Sin embargo, al terminar el programa Bracero, Estados Unidos impuso límites en la permanencia de los migrantes en su territorio y eliminó la mayor parte de las oportunidades para los trabajadores que venían de México y Centroamérica. Sólo quedó un “problema”: la demanda de mano de obra de baja calificación continuó y se incrementó en EU.

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