Brote de dengue sorprende a Yucatán

Niño infectado de dengue siendo atendido en un hospital: Foto: Cuartoscuro

Un inesperado brote de dengue en Yucatán, que ha provocado tres muertes confirmadas por choque hemorrágico, ha generado un debate público y con injerencia de partidos políticos en torno de quién o quiénes serían los responsables del nivel de contagio que la enfermedad alcanzara y que hoy lleva incluso a cuestionar las cifras oficiales entre instituciones como los Servicios de Salud del estado y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

El avance de 600 casos registrados en la primera semana de octubre pasado a casi el doble, mil 74 contagios, una semana después, representó la primera alerta para las autoridades de la entidad que recurrieron incluso a estrategias como la fumigación aérea durante un mes para tratar de reducir la reproducción del mosco Aedes aegypti, transmisor del virus causante de la enfermedad.

Hasta el día 4 de noviembre, los Servicios de Salud de la entidad reportaron dos mil 907 casos confirmados de la enfermedad, de los cuales mil 977 corresponden al dengue clásico y 930 al hemorrágico. Del total de personas que padecieron o se encuentran todavía afectados por la enfermedad, mil 802 casos se ubican en la capital de la entidad, Mérida.

La cifra representaría un incremento aproximado del 480 por cierto respecto de la primera semana de octubre, es decir que prácticamente se habría quintuplicado en un periodo de un mes y superado por mucho el total acumulado de poco más de mil 120 casos durante todo el año 2010.

El brote generó también complicaciones para los centros de salud públicos de primer nivel que desde finales de septiembre comenzaron a saturarse con pacientes atendidos por dengue. En las primeras semanas de octubre llegó a haber entre 70 y 100 personas internadas en instalaciones del Hospital General del estado “Agustín O´Horán”, así como del Centro de Especialidades Médicas “Ignacio García Tellez”, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)

Luego de que los Servicios de Salud de Yucatán señalaran apenas la semana pasada que la tendencia en el contagio de la enfermedad comenzaba a mostrar señales de reducirse, apenas el mismo día 4 pasado, el coordinador de Salud Pública del IMSS en la entidad, Oscar Cuevas Graniel afirmó que en Yucatán hay tres mil 246 casos de dengue confirmados, pero que la institución estimaba en total cuatro mil 213, casi el doble de lo expuesto por los Servicios de Salud estatales.

El funcionario basó su afirmación en cifras que dijo se encuentran en la plataforma oficial de información sobre enfermedades epidemiológicas, en la que convergen datos de las instituciones de salud estatales y federales sobre casos de este tipo de padecimientos detectados, aún cuando no estén confirmados.

De acuerdo con información proporcionada por los Servicios de Salud de Yucatán, la cifra expuesta por el IMSS correspondería no sólo a las cifras oficiales que la dependencia estatal ha manejado sino que sumaría casos no confirmados en los que puede tratarse de otra enfermedad con síntomas similares e incluso de subregistros que no han sido reportados correctamente de clínicas y prácticas médicas privadas.

La irrupción repentina de casos de una enfermedad que es endémica de la región, generó también que el debate se politizara al grado de convertirse en parte de la inconformidad de los diputados del Partido Acción Nacional (PAN) en el Congreso del estado en octubre pasado durante la glosa del IV Informe de Gobierno de Ivonne Ortega Pacheco.

Más allá del reclamo de los diputados panistas por mayor información e incluso el llamado al titular de los Servicios de Salud, Alvaro Quijano Vivas para que compareciera en una sesión especial ante los legisladores y explicar la situación, han estado las protestas encabezadas por grupos de militantes del partido blanquiazul que han exigido además la renuncia del funcionario.

El día 31 de octubre pasado, en compañía de una decena de personas más, uno de los aspirantes a la gubernatura para las próximas elecciones de 2012 por el PAN, Joaquín Díaz Mena se plantó ante las oficinas de Quijano Vivas para exigirle “poner un alto” al contagio de la enfermedad.

Aprovechando las festividades previas al Día de Muertos, el también delegado dela Secretaría de Educación Pública en Yucatán, colocó un ataúd de cartón en el que puso escrito el nombre del Partido Revolucionario Institucional, al cual también hizo responsable del incremento inesperado de caso de la enfermedad.

En una charla previa con Animal Político, el titular de los Servicios de Salud yucatecos, recordó que el acumulado de casos durante los años 2009 y 2010 fue de dos mil 27 y mil 121 contagios, respectivamente. Dicho comportamiento de la enfermedad expuso el crecimiento inesperado que ha tenido durante este año y lo complicado que ha sido manejar la contingencia.

Incluso, el Gobierno del estado recurrió a invertir poco más de ocho millones de pesos para la renta de dos avionetas, una tipo Piper PA25 X y otra Air tractor AT-301, con las que desde finales de septiembre y todo octubre se fumigó vía área, principalmente sobre la ciudad de Mérida, donde se reportan siete de cada 10 de los casos acumulados. El piretroide utilizado en la fumigación fue esparcido por una superficie de 15 mil188 hectáreasen la zona urbana de la capital yucateca.

Respecto de la velocidad con que los casos comenzaron a surgir el funcionario expresó que “no deja de ocuparnos… es un brote agudo e inesperado. La lección que obtuvimos de esto es que hace falta una mayor cultura de prevención y ello está principalmente en la actitud de la población hacia los cuidados que deben tenerse”. La limpieza, por encima de todo, según explicó.

El también integrante del Consejo Nacional de Salud explicó que entre otro de los factores que provocó el crecimiento en los casos en la región fue el climático, principalmente en Yucatán donde las precipitaciones acumuladas durante septiembre superaron los100 milímetros, llegando incluso a los luego del paso del ciclón “Nate” porla Penínsulade Yucatán.

Sin embargo, fue enfático al señalar que el principal problema ha sido “la actitud de la población” y su disposición a tomar las medidas de prevención, principalmente limpiando los patios de sus predios, deshaciéndose de cacharros o mínimo evitando la acumulación de depósitos de agua, por pequeños que sean.

“Los ciudadanos olvidan que permitir la formación de criaderos del mosco vector de la enfermedad impacta también en el gasto público. Parecieran decir que no importa porque el Gobierno hará su parte para limpiar o atender a los enfermos, lo cual finalmente se realiza con dinero público, es decir, con los propios recursos de la gente. Al final es la propia gente la que paga su descuido”, afirmó.

Reveló que los Servicios de Salud buscarán generar conciencia entre la población yucateca con el apoyo de otras dependencias y organismos civiles y de la iniciativa privada, e incluso recurriendo a leyes ya establecidas en el estado como la de Medio Ambiente o el artículo 40 dela Ley Orgánicade los municipios que obligan a sancionar a los propietarios de predios baldíos, ya sean públicos o privados, si no los mantienen limpios.

Por citar un ejemplo, comentó que en uno de los operativos de prevención de la enfermedad realizados a finales de septiembre en Mérida, se reportó que del total de 10 viviendas visitadas por las brigadas de la dependencia que encabeza, sólo en el 30 por ciento se permitió el acceso al personal, en el 10 por ciento se les negó definitivamente y el resto estaban cerradas.

Entre las razones que hacen necesaria reforzar las medidas de prevención en Yucatán, está que según las estadísticas oficiales, cerca de siete de cada 10 habitantes de la entidad han padecido la enfermedad, lo que los hace más propensos al riesgo de un choque hemorrágico por dengue de volver a ser infectados.

Además, en el estado de Quintana Roo ya ha sido detectada la presencia del serotipo 3 de la enfermedad, que en combinación con los serotipos 1 y 2, presentes en Yucatán puede provocar también la variante hemorrágica de la enfermedad, con una mayor posibilidad de complicaciones que ponen en riesgo la vida del paciente.

El contagio de Rommel Pacheco.

Previo a su concentración final en el equipo que integro la delegación de deportistas mexicanos que participaron en los Juegos Panamericanos, el clavadista olímpico Romel Pacgeco viajó a Mérida para participar en un acto público de promoción a la lectura organizado por Iniciativa México, el 25 de septiembre.

Durante su estancia en Yucatán, el joven yucateco habría sido víctima de la picadura de una hembra del mosco Aedes aegypti, que inoculó en el cuerpo del deportista el virus del dengue, postrándolo durante cuatro días en el Hospital Militar de la Ciudad de México, donde contó con la mejor atención posible y la vigilancia de las autoridades deportivas del país.

Apenas el día 7 de octubre pasado, Pacheco fue dado de alta y se reincorporó al equipo librando de  preocupaciones al representativo mexicano donde debió recuperarse lo más rápido posible de la dolencia para incorporarse a las competencias y lograr finalmente obtener una medalla de plata para el equipo mexicano.

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