Nancy puso el ejemplo y ahora…”Alzar la voz es contagioso”

A partir de la denuncia de Nancy, un grupo de mujeres mexicanas decidió crear el canal de Youtube denominado Alzar la voz es contagioso, así como el hashtag en Twitter con la misma leyenda (#AlzarLaVozEsContagioso), en donde las víctimas de delitos no atendidas por la autoridad podrán presentar sus testimonios.

Nancy puso el ejemplo y ahora…”Alzar la voz es contagioso”
Nancy Pastelín.

Nancy Pastelín.

“Dicen en Twitter que las autoridades me hicieron caso porque soy una fresa de clase media-alta”, dice Nancy Rojo Pastelín, la joven diseñadora de modas que el pasado domingo denunció a través de Youtube el acoso sexual del que era víctima, así como la falta de respuesta de la Procuraduría capitalina ante su pedido de auxilio. “Dicen que seguramente tengo un papá influyente o importante y que por eso se hizo el escándalo que se hizo”.

Nancy ríe, “la verdad –subraya–, es que no es ese el caso”.

Como prueba, la creadora de la marca de ropa Sister hace un recuento de lo que debió pasar antes de que, por consejo de amigos, decidiera difundir su situación a través de internet y redes sociales:

“El domingo pasado (fecha de la última agresión) hablé primero con unos patrulleros de la delegación Benito Juárez, que me dijeron que no podían hacer nada, que no podían entrar al edificio donde estaba oculto el sujeto que se exhibía desnudo ante mí, porque era propiedad privada… ellos me mandaron a la sede delegacional, al juzgado cívico, donde me dijeron que tampoco podían hacer nada… de ahí me mandaron a la agencia 31 del Ministerio Público, donde dos agentes, un hombre y una mujer, intentaron culparme de lo ocurrido: me dijeron, literalmente, cosas como ‘a usted nadie la obliga a ver al sujeto’, o ‘no exagere, por favor’, incluso me preguntaron ‘¿no se ha puesto a pensar que lo que este sujeto le dice en la calle son piropos fuertes?’. Por último, me aclararon: ‘nosotros no podemos hacer nada si no la toca, la amarra o la viola'”.

A pesar de sus reticencias, narra Nancy, los agentes aceptaron levantar un acta, “porque yo quería sentar un precedente, aunque las autoridades no me pudieran ayudar… y fue cuando volví a mi casa, con un acta que ellos mismos me dijeron que no servía de nada, que decidí hacer caso a un amigo, quien me sugirió denunciar a través de un video. Y lo hice porque tenía miedo, finalmente el tipo que desde el edificio de enfrente se exhibe ante mi ventana había visto que lo acusé ante patrulleros, aunque no hicieron nada, entonces, llegué a la conclusión de que, si me hacía algo, si me atacaba, al menos la gente sabría quién fue”.

Pero así como hay quien en redes sociales la tilda de ser una “provocadora” o una “privilegiada” del sistema, destaca Nancy, “también hubo gente que decidió retuitearme, apoyarme, y esa gente me hizo sentir que no estaba sola, que a pesar de que las autoridades me habían dado la espalda, alguien sí me estaba escuchando, preguntándome cómo estaba, dándome ánimo, y eso era lo que yo buscaba, así que me llevo algo bueno de todo esto”.

A los que dicen que eres un ejemplo, ¿qué les respondes?

– Pues, dicen que tuve mucho valor, que fue ejemplar lo que hice, y si toman como ejemplo lo que hice, pues ojalá no se quede en palabras y también denuncien, ojalá toda esa gente que se acercó para decirme que estaba en una situación similar alce la voz, y si no la escuchan, deben saber que las denuncias públicas, como por ejemplo en redes sociales, pueden servir, y si no es así, que perseveren, lo importante es que no nos demos por vencidos y que, una vez que hemos sido escuchados, que no quitemos el dedo del renglón.

¿Hubo entonces un efecto multiplicador?

– Pues, a raíz de que subí el video con mi denuncia, mucha gente me ha mandado mensajes, algunos con pesar reconociendo que cuando fueron víctimas de un delito así, no denunciaron… o que lo están siendo en este momento y que quisieran denunciar… Me han contactado para platicarme casos específicos y, es cierto, yo no los puedo ayudar como se merecen, no soy abogada, no soy parte de ninguna institución, pero estoy meditando cómo poder ayudar, a lo mejor esa cuenta de Twitter puede desde ahora emplearse para difundir casos de gente que, como yo, no fue escuchada por las autoridades y, así, tal vez, llevar su queja un poco más lejos.

Cabe destacar que, a partir de la denuncia de Nancy, un grupo de mujeres mexicanas decidió crear el canal de Youtube denominado Alzar la voz es contagioso, así como el hashtag en Twitter con la misma leyenda (#AlzarLaVozEsContagioso), en donde las víctimas de delitos no atendidas por la autoridad podrán presentar sus testimonios y, al menos una víctima más, ya ha decidido formular su propia denuncia sobre acoso sexual, en este caso a manos de su ex pareja sentimental.

Su nombre es Sandra Valdés de Anda y éste es su caso:

El pasado martes, 48 horas después de que Nancy narrara sentada en su balcón las agresiones sexuales de que es víctima, desde el edificio de enfrente, donde un sujeto desnudo la asedia los fines de semana, la Procuraduría General de Justicia del DF envió hasta su domicilio a la fiscal en Benito Juárez, Yolanda Cornejo, quien estuvo revisando desde ahí el inmueble en el que se oculta el agresor.

“En unos días más –anunció Nancy–, me van a presentar un informe sobre los avances del caso y la Procuraduría tramita ya una orden para acercarnos con el administrador del edificio (ubicado en Insurgentes Sur 753), para que entregue los videos de vigilancia.”

– Luego de difundir tu denuncia en internet, ¿cómo fuiste tratada por la PGJDF?

– Muy distinto a como me trató la primera vez, ahora sí encontré la diferencia, el trato especializado, no me hablaron feo como al principio, me escucharon, se tomaron el tiempo, iniciaron una averiguación previa y parece que van a actuar…

Animal Político buscó a Luis Domingo Madariaga, administrador del edificio de oficinas ubicado en Insurgentes Sur 753, en el que se refugia el presunto acosador, para recabar su versión de los hechos, sin obtener respuesta favorable.

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