Se llama Juancho y es sargento. Mide alrededor de dos metros, sus ojos son grandes como pelotas de beisbol, tiene el mentón partido y su bigote es tan negro y ancho que hace reír a los niños que buscan fotografiarse con él.
“Es muy popular”, dice el mayor de caballería Tiburcio Balderas, mientras un grupo de chiquillos, y hasta uno que otro adolescente y adulto, hacen fila para saludar a Juancho.
Se trata de la botarga con la cual la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) recibe a todos los visitantes de la exposición: “La Gran Fuerza de México“, que se realiza en el campo militar número uno en la Ciudad de México.
La idea surgió pensando en los niños. Para que éstos no tuvieran la imagen de un soldado rígido.
“Usualmente todos los equipos deportivos tienen una botarga, así que la Sedena fabricó la suya”, reconoce el mayor Balderas.
La única diferencia es que a Juancho no le permiten hacer las locuras que hacen las otras botargas. Como buen soldado tiene que guardar disciplina, lo cual no significa que no pueda interactuar y bromear con los niños y adultos que se le acercan cuando recorre los stands colocados en la explanada principal del Campo Militar.
El recorrido
El sargento Juancho no es la única atracción que los niños, adolescentes y adultos pueden apreciar dentro de esta exposición gratuita. También hay exhibiciones caninas y de armas, así como pláticas sobre historia y el trabajo que realizan los militares en situaciones de emergencia.
“El objetivo principal es que la población se acerque a nosotros. Que vean todas las actividades que realizamos, no nada más las que se ven en la calles”, platica el mayor Balderas, mientras que a 10 metros de él un padre de familia se coloca un chaleco y casco militar para fotografiarse junto a un mortero lanza granadas.
Se tiene, además, un corral para caballosdonde los militares ofrecen paseos a los niños y sesiones de equinoterapia a quienes lo requieran. Aparte hay una pista en miniatura del combatiente, así como una tirolesa y un muro donde se puede practicar rapel.
Esta es la segunda ocasión que la Sedena abre sus puertas a la población civil con la exposición. La primera fue en Nuevo León, donde se logró una asistencia de poco más de 400 mil personas. En el caso de la Ciudad de México será hasta el 18 de marzo, fecha en que finaliza, cuando se ofrezca el número total de asistentes, la mayoría de ellos niños que además de pasar un momento inolvidable y adentrarse al mundo del Ejército, aprovechan la visita para conocer, saludar y fotografiarse con el sargento Juancho, el más “popular” de los soldados mexicanos.










