Peña Nieto cierra en el Azteca y anuncia triunfo “contundente e inobjetable”

Mitin de Enrique Peña Nieto en el Estadio Azteca.//FOTO: Cuartoscuro

Agradecimiento a sus clubes de fans, un saludo “con respeto” a los jóvenes de todo el país, el anuncio adelantado de un triunfo “contundente e inobjetable”, centenares de autobuses que trasladaron a simpatizantes de otras entidades, la plantilla priista dando la palmada de respaldo y una esposa que confirmó su popularidad entre los priistas, fueron los elementos que caracterizaron el cierre de campaña de Enrique Peña Nieto, ayer en el Estadio Azteca, recinto que a pesar de los esfuerzos de su equipo que planeó el festejo con bombo y platillo, no se llenó al cien por ciento.

El cierre de campaña que el priismo organizó este domingo para mostrar la fuerza de su candidato en el Distrito Federal, terminó en un acto proselitista más. En un Estadio Azteca casi lleno y que no se logró abarrotar ni con la presentación previamente anunciada de la Banda El Recodo –que fue contratada para “amenizar” el evento durante hora y media, antes de la aparición del candidato–, el grito “¡Peña presidente!” no tuvo eco entre las tribunas del Coloso de Santa Ursula.

Al comprometerse a dejar atrás viejas prácticas, el candidato del PRI agradeció el apoyo a sindicatos y organizaciones de la sociedad civil, “a clubes de fans de toda la República Mexicana”, a activistas y cibernautas. Desde temprana hora, centenares de autobuses arribaron al Azteca; trasladaron a simpatizantes de algunos estados del país, así como municipios del Estado de México a los que el candidato tricolor les agradeció su presencia.

A algunos de los simpatizantes foráneos les tocó una de las tortas que regalaron en la entrada de la puerta 1 del Estadio Azteca.

Los huecos que quedaron en algunas partes de la tribuna, sobre todo en la parte superior del estadio, fueron minimizados con el ondeo de banderas y banderines que fueron repartidas a los asistentes.

Tras la presentación de la popular banda, que por cierto interpretó “La Culebra” –canción que se escuchaba justo en el momento en que el candidato priista a la presidencia, Luis Colosio, fue asesinado 18 años atrás en  Lomas Taurinas, al finalizar un mitin–, Peña Nieto adelantó que “de manera contundente e inobjetable”, ganará las elecciones el próximo 1 de julio.

“Estamos a siete días de ser parte central de un momento histórico para México”, mencionó al asegurar que llega fuerte y unido, y con la seguridad de que triunfará el 1 de julio. “Estamos a tan solo una semana de ganar la presidencia de la República”, agregó.

Llamó la atención que Peña Nieto interrumpiera una de las ideas que exponía, para hacer referencia a la población juvenil. “(…) la oportunidad un mejor país de oportunidades, de estudio, de empleo, de empleo digno y bien remunerado, decía el candidato cuando se interrumpió a sí mismo para decir: “Saludo con respeto a los jóvenes de todo nuestro país”.

Alrededor de las 11:30 horas, el candidato apareció de la mano de su esposa Angélica Rivera, ambos vestidos de manera similar –camisa blanca y pantalón obscuro, ella con un chaleco rojo con el nombre bordado de Peña Nieto–, caminaron hacia el templete instalado sobre la cancha. Por igual, ambos saludaron y abrazaron a quien se les acercó en su camino al templete que el que en la parte trasera fue colocada una pared blanca con la leyenda “vas a ganar más”.

Una calcomanía con la misma frase se colocó en el pedestal que sostenía el micrófono mediante el que el presidenciable pronunció un mensaje de alrededor de 20 minutos. Hubo de todo antes del discurso del priista.

Además de la Banda El Recodo, se presentaron bailarinas que llamaron la atención por su atuendo desinhibido y un grupo de bailarines de piezas regionales. Jóvenes sobre zancos y botargas del propio Peña Nieto sobre la cancha, robaban la atención en lapsos, sobre todo cuando la botarga bailaba con quien lo deseara.

Toda clase artículos tricolor fueron repartidos, camisetas, espejos de bolsillo, gorras, manitas, máscaras de cartón con el rostro del presidenciable, termos, abanicos, cortauñas y pancartas ya elaboradas con leyendas como #Peña Presidente y #SoyelPRIqueviene –en clara alusión al hashtag “YoSoy132″, las cuales fueron repartidas sobre todo a perdonas que quedaron cerca del templete y que con ímpetu se exhibieron mientras el candidato pronunció su discurso, aunque en lapsos quienes las portaban las usaron como “sombrilla” de los rayos del sol. Destacó el empleo de un globo dirigible con la leyenda “Peña Nieto Presidente 2012-2018”.

Insistió el candidato de la coalición PRI-Partido Verde Ecologista de México en el tema de los jóvenes. “Compartí -aseveró- como ahora lo hago, con miles de jóvenes su entusiasmo y optimismo de que viene un mejor futuro para México”.

Cobijado por funcionarios del PRI, entre ellos, algunos gobernadores, así como candidatos a senadores y diputados federales a un costado del templete, Peña Nieto dijo que con ese evento se deseaba “marcar el reflejo de todo el país, de la gran mayoría de los mexicanos”.

Tras finalizar su discurso, se escuchó una voz que dijo “¡Peña presidente!”, pero solo tuvo eco entre los gobernadores y candidatos que se encontraban alrededor del presidenciable, pues los asistentes se comenzaron a mover para abandonar el recinto, sin prestar mucha atención.

Especial agradecimiento hizo Peña Nieto –único orador del evento– a todas las mujeres del país, a las amas de casa y de las cuales -aseguró- pudo sentir “la angustia” porque el dinero no les alcanza. Dijo que su campaña fue de propuesta y compromiso. A momentos le disminuía la voz, debido al ímpetu con que pronunció su discurso que tenía escrito en hojas blancas a las que a menudo bajaba la mirada para guiarse; Peña Nieto se dejó llevar por lo menos en un par de ocasiones por la emoción, interrumpió su mensaje para unirse al clásico “¡Sí se puede!” que vitoreaban los asistentes.

Mientras se escuchaban las cornetas que vitoreaban en medio de su discurso, el candidato aprovechaba constantemente para beber agua. Y dedicó también unas palabras a las víctimas de la violencia en el país. “Pude ver (…) el dolor de las víctimas de la violencia y la impunidad (…). Vamos a ganar para acabar con el miedo y recobrar la esperanza”, manifestó al señalar que su proyecto representa un nuevo camino de paz, progreso y crecimiento.

Tras olvidar que son cuatro candidatos, al mencionar que los ciudadanos tendrían la oportunidad de elegir su proyecto de entre tres, Peña Nieto rectificó y descalificó sin mencionar el nombre de sus contrincantes sus respectivos proyectos. “Uno que representa más de lo mismo: inseguridad, violencia, desempleo y más pobreza. Otro, el del populismo autoritario que no rinde cuentas, que no respeta las reglas y desprecia a las instituciones”.

Además estuvo acompañado por sus hijos y los de Angélica Rivera. Bajo una lluvia de papelitos tricolor, EPN aseguró que la mayoría de los mexicanos apoya su proyecto. Dijo estar consciente de que quien sea presidente tiene la obligación de “gobernar con y para todos (…), esta elección no habrá derrotados porque con este proyecto todo México va a ganar”.

Los papeles eran expulsados por expeledoras de aire a presión. Con el cobijo de Beatriz Paredes, Peña Nieto precisó que está motivado que su propuesta continúa firme y sólida; que “cumplió” su palabra al ofrecer una campaña de ideas, propuestas y compromisos en todo momento. “Siéntanse orgullosos –dijo a sus seguidores– porque su voto va a cambiar a México”.

En el exterior del estadio, hubo una marcada presencia de elementos de seguridad. Se instalaron pantallas en el exterior, porque se preveía que el recinto fuera abarrotado y hubiera quienes se quedaran afuera.

En definitiva, para este cierre de campaña en la capital del país, el equipo del priista echó la casa por la ventana, incluso, se empleó una grúa para transmitir en la red el discurso del candidato.

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