Yo Soy 132 y peñistas se enfrentan en el Azteca
09 de junio

Yo Soy 132 y peñistas se enfrentan en el Azteca

Peñistas llegando al Azteca en camiones con anuncios del candidato. Foto: Cuartoscuro.

Fueron muchos menos que los miles de “aficionados”, hombres y mujeres, que llegaron en decenas de autobuses y microbuses desde distintos municipios del Estado de México, incluso de Hidalgo.

Pero el grito y las mantas y cartulinas y cartelones de #YoSoy132 generaron más atención en las tribunas que los tres soporíferos goles mexicanos y el descuento de Guyana.

La disputa estuvo en las tribunas. Entre guardias de seguridad y civiles de apoyo que, entremezclados con personal de la Secretaría de Seguridad Pública local, buscaban mantener el control entre las y los jóvenes de #YoSoy132.

También entre los miles de mexiquenses que como distintivo traían playera roja, que en los torniquetes de seguridad de la entrada al coloso de Santa Úrsula les indicaron quitarse, pero pasado el lugar volvían a ponerse.

Luego de que durante la semana activistas plantearon a través de las redes sociales hacer un grito de protesta en contra del candidato presidencial de los partidos Revolucionario Institucional (PRI) y Verde Ecologista de México (PVEM), Enrique Peña Nieto, durante el partido de este viernes la convocatoria se vio reducida a unas decenas de personas que acudieron al coloso de Santa Úrsula.

Ante el silbatazo inicial, la afición se mantenía atenta al juego, preparando sus acciones.  Reforma afirma que a las siete, al silbatazo inicial, hay una tercera parte del estadio ocupado. En las gradas de general, sobre la portería sur, unos jóvenes despliegan sobre las gradas vacías una playera gigante color verde que dice “México #132″, el performance dura unos 10 minutos antes de que los jóvenes del PRI la quiten a jaloneos. Los simpatizantes del #132 intentan ponerla se nuevo, sin suerte.

Tras 20 minutos apareció una primera manifestación en contra del abanderado priísta: en las zonas altas del estadio unas 20 personas levantaron una manta que decía “México no te quiere Peña Nieto”, lo cual provocó silbidos y aplausos entre los asistentes. Pero inició la maquinaria verde/roja (la gente que bajó de los microbuses o traía playera roja o verde o ambas). En el estadio hubo hechos de violencia cuando varios de los simpatizantes del priísta arrebataron las pancartas a jóvenes del movimiento #YoSoy132, quienes se manifestaban en contra del mexiquense.

Comenzaron a gritar en favor de Peña Nieto. Y se daban tiempo para provocar a los miembros del #YoSoy132, que en respuesta se mantenían impasibles cubriéndose el rostro con una máscara de conocido ex presidente mexicano.

“Somos pocos pero no somos acarreados”, decían los miembros del movimiento de estudiantes de distintos centros educativos capitalinos.

Insultos, escupitajos, manotazos, buscaban impactar en los #YoSoy132, ante el esfuerzo policial por evitar el choque.

Sin embargo los ánimos se calentaban entre los tricolores, algunos de ellos con el lema “Compromiso con México” alzaron un manta con la leyenda “Peña presidente”, lo que provocó gritos antipeñistas, cuyo eco fue suficiente para que el comentarista televisivo Javier Alarcón, diera cuenta de ello al aire.

Los cordones policiales no impidieron que vasos con cerveza -o con otro contenido- volarán hacia las decenas de jóvenes “antiEPN” apenas iniciado el segundo tiempo, y como la mayoría era aplastante la policía pidió y fue resguardando la adelantada salida de los integrantes del #YoSoy132.

Eran muchos más los peñistas, tanto que el jefe delegacional en Coyoacán, Raúl Flores, admitió que salió del control de su demarcación la fila interminable de autobuses y microbuses mexiquenses rumbo al Estadio Azteca.

Cálculos de medios de comunicación hablaban de más de 30 mil aficionados “invitados” al partido para contrarrestar la protesta contra Peña en el Azteca, donde diversas personas sin identificar anotaban los nombres de quienes recibieron una de las miles de entradas, algunas de ellas de cortesía, que se repartieron para ingresar al inmueble.

Ante la alerta de conflicto, el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, tomó nota del hecho y apuntó en Twitter que su Director de Gobierno estaba en el Estadio Azteca coordinando la seguridad. Y a manera de despedida anunció que estaría pendiente.

La disputa estuvo en la tribuna, no en el campo donde los nombres del tricolor apenas lograban ser superiores a los 11 portadores de la camiseta amarilla que ni son profesionales del futbol ni son equipo de temer, pero aun así trajeron en largas carreras a los locales.

El silbatazo final marcó la hora del regresó de los “aficionados” del Estado de México a sus autobuses. Pese al resguardo policial se dieron tiempo para querer dar algunos recuerdos a los #YoSoy132.

Los líderes de cada grupo tricolor del Estado de México marcaron la ruta de concentración y los autobuses y microbuses a donde se deberían de dirigir sus compañeras y compañeros e iniciar el viaje de regreso, con el objetivo según ellos cumplido: los #YoSoy132 no se apropiaron del evento, aunque sí fueron más ruidosos y visibles.

Entre porras en favor del candidato tricolor y consignas en contra del movimiento estudiantil comenzaron a descender por las rampas para abordar los camiones que los esperaban en el estacionamiento y a las afueras del coloso, para dirigirse a los municipios mexiquenses o de Hidalgo, desde donde se trasladaron a la capital a apoyar a su candidato y a ver ganar al “equipo de todos”.

Notimex*