Posicionamiento político de #Yosoy132 tras fallo de TEPJF (íntegro)

El movimiento #Yosoy132 dio a conocer este fin de semana su posicionamiento político tras el fallo del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación con el cual se desechó la impugnación del Movimiento Progresista y se validó la elección presidencial del pasado 1 de julio.

Animal Político te entrega el documento íntegro:

 

Posicionamiento político sobre la calificación de la elección presidencial del

Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación

Movimiento #YoSoy132

 

A la sociedad mexicana y a la historia de un país convulso:

 

Somos parte de una sociedad que a lo largo de su historia ha peleado batallas incansables para establecer leyes e instituciones que respondan a la problemática del país. Conscientes de que la lucha que hoy llevamos se ha peleado en otras ocasiones, valoramos el camino andado y lo hacemos nuestro. Somos los hijos de una historia convulsa, herederos de largas batallas por hacer de este país un lugar más libre y justo.

 

Es esa responsabilidad histórica la que nos obliga a criticar profundamente el sistema político actual. El marco legal vigente que regula el desarrollo de los procesos electorales fue construido por la clase política y es ésta y sus intereses quienes han establecido un sistema de reglas que se sitúa por encima de los principios democráticos, violentando la voluntad ciudadana, así como los derechos humanos reconocidos en nuestra Constitución. Convirtiendo a las leyes -que deberían proteger y reforzar la democracia- en un instrumento de empoderamiento de los poderes fácticos.

 

En este contexto y dada la abundante evidencia de delitos electorales -documentados por la Comisión de Vigilancia de este Movimiento- concluimos que el ejercicio ciudadano libre e informado no pudo llevarse a cabo conforme a lo establecido en la Constitución. No se puede considerar legítima una elección plagada de tantas irregularidades. El problema no está en quienes participaron en la elección, como electores, observadores o funcionarios de casilla, quienes con su compromiso y entrega dieron muestra del interés ciudadano en las cuestiones públicas. El problema es de orden estructural, está en el sistema político y en quienes integran las instituciones que lo mantienen.

 

El sistema en el que se sostienen las instituciones que deberían proteger a la democracia, sirve para mantener a los poderes fácticos por encima del derecho y de la sociedad. Nuestro sistema político está diseñado para que quienes tienen el poder económico y político salgan del alcance de las leyes, actúen impunemente y simulen ajustarse al sistema jurídico controlándolo desde fuera.

 

Las acciones de quienes representan las instituciones electorales, son el reflejo de una práctica política dirigida por intereses particulares que privilegia la presión, la complicidad y la extorsión,  supliendo las funciones socialmente atribuidas para investigar e ir al fondo de los hechos que podrían socavar los derechos involucrados.

 

La democracia que buscamos necesitaría invertir la manera en que funciona el sistema; es decir, necesitaría colocar los principios democráticos y los derechos humanos por encima de los argumentos legaloides y los cotos de poder. Ni los órganos electorales, ni los partidos políticos, ni los órganos de procuración de justicia y fiscalización y mucho menos los órganos legislativos, han estado a la altura de las circunstancias, vigilado o logrado el cumplimiento de las condiciones óptimas para esta elección. Así, al alejarse de las necesidades, exigencias y particularidades de la sociedad, las instituciones y el Estado pierden sentido y legitimidad por sí mismas.

 

Se ha evidenciado una estructura que permite vulnerar la democracia y las condiciones necesarias para que ésta exista. El contexto en que se dieron las elecciones afectó fuertemente el derecho del voto libre e informado ¿puede haber democracia donde reina la violencia, donde  la pobreza, la falta de oportunidades y la desigualdad hacen de la exclusión  una regla de vida social? En este país quienes piden el voto se apartan de los intereses de la mayoría, mientras ésta permanece sujeta a las reglas de un mercado que genera beneficios sólo para unos cuantos. De esta forma se ha negado a la sociedad la posibilidad de participar en un sistema que funcione bajo la lógica de los derechos y principios democráticos.

 

Este es un momento de quiebre para nuestra nación. A partir de ahora la ciudadanía debe adueñarse nuevamente de la política, recuperarla de quienes han querido usurparla y monopolizarla en beneficio de sus intereses. Por eso declaramos que:

 

 

  1. En vista de que la clase política  no le brinda a este país la vida digna que se merece y no ha sabido conducir esta nación hacia un horizonte democrático, libre y justo, decidimos hacer nuestra la vida política de la nación, para transformar a fondo una cultura caracterizada por la corrupción y el autoritarismo.

 

  1. En lugar de ésta, caminamos en la construcción de formas de participación efectivas, que hagan posible una vida justa, democrática, equitativa, digna y libre. Porque la política no es de los partidos, no es de las instituciones, no es de la clase política ni de los poderes fácticos; la política es de la sociedad civil, la política es nuestra.

 

  1.  Hoy que el movimiento #YoSoy132 está más unido que nunca, comenzamos una nueva etapa. Trabajamos en la construcción de una nueva agenda ciudadana que haga efectivo nuestro plan de lucha a nivel nacional y a largo plazo, que permita la transformación efectiva de la vida política de nuestro país.

 

 

La democracia simulada, aquélla que vive  de la violencia, el autoritarismo y la corrupción debe ser enterrada. Por eso estamos aquí para sepultar su democracia simulada. Invitamos al pueblo de México a que juntos construyamos una Democracia auténtica. Entendemos que este proceso de reconstrucción es largo y profundo, pero también que es posible y necesario. Nuestra lucha contra la imposición de un candidato que representa la vuelta al poder de un régimen caracterizado por la represión y la falta de un ejercicio democrático auténtico, nos obliga a cuestionar el modelo democrático actual y su sistema político, pero sobre todo, nos  llama a tomar en nuestras manos la vida política del país.

 

 

“Si no ardemos juntos quién iluminará esta oscuridad”

¡Por una democracia auténtica¡

#YoSoy132

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