Cien escritores y académicos de todo el mundo publicaron una carta para apoyar la decisión del jurado del premio FIL 2012, quien ha estado en el ojo del huracán después de haber premiado al escritor peruano Alfredo Bryce Echenique, acusado de plagiar más de 16 artículos periodísticos.
El jurado del premio FIL 2012 estuvo conformado por el escritor mexicano Jorge Volpi, la periodista argentina Leila Guerriero, la colombiana Margarita Valencia, el peruano Julio Ortega, la puertorriqueña Mayra Santos-Febres, Mark Millington de Inglaterra y Călin Mihăilescu, de Canadá.
Entre las personalidades que firmaron la carta (la cual anexamos a continuación) están la española Almudena Grandes y académicos de las Universidades de Yale, Cambridge, Oxford, Darmouth, UCLA, Fordham, Londres, Toronto, Ontario, Compultense y Autónoma de Madrid, Salamanca, Portland, Fordham, Turín, Múnich, Postdam, Pavía, Diego Portales de Chile, San Marcos y Católica de Lima, UNAM e ITAM, entre otras.
Alfredo Bryce, polémico ganador del premio FIL 2012
Bryce ha sido acusado en repetidas ocasiones y sancionado por plagio de artículos publicados en diversos medios en su país.
En enero de 2009 fue sancionado por el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual de Perú (Indecopi), que determinó que el autor había plagiado un total de 16 artículos de 15 autores distintos.
Volpi defiende el premio FIL: “No es función de un jurado literario erigirse como jurado criminal”
Luego de la controversia generada tras conocerse el premio FIL de Literatura en Lenguas Romances será otorgado al escritor peruano Alfredo Bryce Echenique, el autor Jorge Volpi, quien también es parte del jurado, defendió la decisión del jurado.
Y el investigador y catedrático Fernando Escalante respondió así: “Premiaron a un tramposo”
Fernando Escalante escribió que “el jurado del Premio FIL, del que forma parte Jorge Volpi, decidió premiar a un escritor que utiliza habitualmente el plagio y, a pesar de que lo sabía, optó por simular que esto no forma parte de su trayectoria. Con esta decisión, el jurado consagra una de las prácticas más repugnantes de la nueva industria de la literatura”.








