Buscan siembra comercial de transgénicos en Sinaloa y Tamaulipas

Las empresas Monsanto y Pioneer, comercializadoras mundiales de semillas transgénicas, han solicitado a las autoridades mexicanas autorización para la siembra de maíz transgénico en todo el terreno cultivable de Sinaloa y Tamaulipas con fines comerciales, según advirtió la organización ambiental Greenpeace México.

A través una consulta pública hecha ante la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), Greenpeace dio a conocer dos permisos; la primera hecha por Monsanto, la empresa más grande de cultivos transgénicos a nivel global, para sembrar de manera comercial dicho cultivo en 700 mil hectáreas del estado de Sinaloa y la segunda, por la empresa Pioneer para sembrar una variedad de Monsanto en 351,284 hectáreas del estado de Tamaulipas.

Ambas solicitudes plantean un grave riesgo para la conservación del maíz nativo y representan un peligro potencial de contaminación para los cultivos de maíz blanco empleado, esencialmente, para consumo humano. Sinaloa es llamado ‘el Granero de México’ porque es el estado que produce casi en su totalidad el maíz blanco que se consume en el país.

De aprobarse las solicitudes, precisó la organización ambiental internacional, desencadenaría una pérdida irreversible de la pureza del grano del maíz mexicano, algo que ya ha comenzado a suceder desde que en 2009 se permitió la siembra experimental de este cultivo en Baja California, Chihuahua, Coahuila, Durango, Jalisco, Nayarit, Sinaloa, Sonora y Tamaulipas, a pesar de las alertas de científicos y las experiencias en otras partes del mundo. Aún antes de emitirse dicho permiso, México ya se ubicaba en el segundo lugar con más casos de contaminación transgénica en América y era el octavo a nivel mundial, según un documento elaborado por la organización.

A escala comercial, los transgénicos representan una nueva amenaza al agricultor mexicano, pues éste tiene prohibido vender, intercambiar y guardar las semillas que le compre a Monsanto, una tradición ancestral del campo mexicano. De hacerlo, podría enfrentar demandas judiciales. Asimismo si su campo resulta contaminado por semillas transgénicas, se verá obligado a pagar regalías o multas, situación que ya han enfrentado cientos de agricultores de Estados Unidos y Canadá.

Actualmente distintos países alrededor del mundo han prohibido la agricultura basada en transgénicos y rechazan la importación de estos productos.

Para consultar más información sobre los impactos socio-económicos que los productores de diversas partes del mundo han experimentado tras la decisión de sembrar transgénicos de forma comercial lee “Cultivos transgénicos, cero ganancias“.

A continuación te dejamos el video “Growing Doubts“, realizado por Greenpeace Internacional, que narra la experiencia de los agricultores en Estados Unidos y Argentina que han sembrado semillas de Monsanto.

También te dejamos el documental “El mundo según Monsanto“, un largometraje francés realizado en 2008 por la alemana Marie Monique Robin sobre la multinacional, su política, su ideología, objetivos e historia. El documental ha sido traducido a 15 idiomas y difundido en una veintena de países, además de contribuir de forma significativa en la prohibición del maíz transgénico en Alemania.

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