Tras la reciente publicación del Reporte sobre la discriminación en México 2012, realizado para el (Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), donde fue el coordinador, el investigador y periodista Ricardo Raphael charló con Animal Político sobre las formas de la dscriminación y su diagnóstico realizado este año. Ricardo Raphael hizo énfasis en quela democracia no es sólo elecciones, sino que se requiere de igualdad ante la ley, ante el Estado y entre las personas,y sentenció: ”democracia que no iguala ese trato diferenciado entre las personas, no es democracia, es más bien una aristocracia participativa.”
¿La democracia no ha podido contra la discriminación?
“Es un hecho que la democracia no pasa solamente por el hecho de votar y ser votado, aunque algunos así lo plantean”, afirmó el periodista y agregó que “se requiere de igualdad ante la ley, ante el Estado y entre las personas”, pues cuando, por el contrario, las leyes o la justicia no tienden a la igualdad, existe una desilución y una decepción con la democracia en la sociedad.
“Desde esta perspectiva, si queremos una mejor democracia, hay que hacer que se avance al siguiente tramo, el cual es el de la igualdad de trato del Estado.” Por el incumplimiento con estas determinaciones es que para el académico Ricardo Raphael las mediciones como el Latinobarómetro registran tan malas calificaciones para la democracia como régimen. “Y anuque el país ha crecido en matria económica, sigue siendo abismal la desigualdad en el ingreso, de oportunidades, y mientras esto siga así, esto que tenemos no será una democracia consolidada, al tiempo que se vuelve un territorio propicio para el autoritarismo y el populismo.”
Para el coordinador del estudio sobre discriminación del Conapred, la democracia no puede igualar económicamente de forma directa, sin embargo, afirmó que la “democracia que no iguala ese trato diferenciado entre las personas, no es democracia, podría ser más bien una aristocracia participativa”
¿Dónde estamos hoy con relación a hace doce años y cómo fue el régimen priista en la lucha contra la discriminación?
“La cultura discriminadora en nuestro país viene de la época pre-colonial, mientras que la colonia construyó un cierre social muy rígido”, es decir, que se generaron conductas que marcaban un trato diferenciado ente los ciudadanos por diferentes motivos, como las diferencias que había entre los que nacían en México o en Europa, los que provenían de sangre española.” Raphael reflexionó que en el siglo XIX se construyó un cierre social basado en el fenotipo, en el siglo XX se construyó una división marcada por el dinero o posición social, mientras queda por definirse qué marcará el siglo XXI en el país que fuera llamado por Humboldt “el país más desigual del mundo.”
Además, el régimen del que provenimos en el siglo XX, el presidencialismo priista, en opinión de Ricardo Raphael, no tenía una tendencia a la desigualdad, pero debido a la ausencia de controles democráticos en el país durante el régimen priista “puede ser más impune en lo que toca a la discriminación.”
Por otra parte, en opinión del académico e investigador, el gobierno del PAN impulsó muchas iniciativas de ley y creó muchos organismos contra la desigualdad, pero esto no resuelve la desigualdad automáticamente, en un contexto en el que la desaparición de estas diferencias “es el tema prioritario.”
¿Tiene un análisis de qué sucederá en el próximo gobierno en materia de discriminación?
El investigador Ricardo Raphael afirmó que ha escuchado con cuidado los compromisos del próximo gobierno en materia de discriminación y resalta que ha visto en los planteamientos de Peña una promesa de resolver cosas que no se han resuelto hasta el momento, habla de un país que requiere una mejor cohesión social y un sistema de protección distinto, sin embargo, “no he escuchado los cómos de Peña Nieto”, dijo el periodista y recordó que lo ideal seria que los deseos populares “nutrieran de cómos” al próximo presidente.
¿Por qué el machismo, la misoginia, la homofobia, el clasismo, la diferencia étnica, son las principales formas de discriminación en el país?
“Cada uno de estos temas son síntomas”, respondió el académico y agregó que “el diagnóstico se realiza a partir de los síntomas.” Machismo, xenofobia, antisemitismo, homofobia, “son todos síntomas de una enfermedad bastante más grande, donde el ser humano ha sabido construir un cierre social a partir de estigmas o marcadores, que sirven para adminsitrar los privilegios. Pueden ser estigmas simples, pero fáciles de comunicar: hombre-mujer, negro-blanco, heterosexual-homosexual, judío-católico.” Al mismo tiempo, la construcción de derechos de los grupos vulnerables en estas relaciones “van ampliando ese cierre social, eliminando conductas de exclusión, por ejemplo, el fin de la esclavitud, el voto a las mujeres, el matrimonio entre personas del mismo sexo.” Por otro lado el hecho de que haya estas formas de discriminación en el país, significa -para el coordinador del estudio de la discriminación en México- que se ha hecho una tarea insuficiente en esas áreas y que habrá que seguir trabajando.
¿Está de acuerdo con la idea que es el Estado quien debe encargarse de luchar contra la discriminación, o debe esta acción recaer en la sociedad?
“Yo creo que el cierre social se debe abrir con el Estado y con la sociedad, aunque no hay ninguna fórmula que explique que deba ser el Estado o la sociedad”, quien deba llevar la vanguardia en la lucha contra la discriminación, afirmó Ricardo Raphael y agregó que,en su opinión, lo mejor en este caso es la acción d la sociedad por encima de la respuesta del Estado. “Cuando la sociedad dice ‘hasta aquí con la intolerancia’ y se da cuenta que discriminar es lo natural y no discriminar es artificial, un hecho aprendido, ve la necesidad de aprender a no discriminar.” Por estas razones, Ricardo Raphael afirmó estar convencido de la necesidad de que la sociedad participe primordialmente en la lucha contra estas conductas excluyentes.
El Conapred cambia de enfoque con este nuevo estudio poniendo un énfasis en los principales ejes de la discriminación en el país, dejando a un lado el enfoque sobre los grupos vulnerables que tuvo esta década el Consejo. ¿A qué se debe este cambio?
México lleva poco tiempo, no más de diez años, de haber elaborado el primer diagnóstico de la situación con la comisión de Estudios Contra la Discriminación, la cual coordinaba Ricardo Raphael. “En aquella ocasión -tengo que decirlo con franqueza- imitamos la manera como se aproximaba las organizaciones internacionales al tema de la discriminación. Entre las organizaciones están ONU Mujeres, Unicef, PNUD, las cuales se aproximan a la desigualdad por grupos, lo cual hicimos también, para poder hacer un diagnóstico que lo que se trataba de observar, que era en medir qué tanto estaba el grupo en situación de discriminación, padecía mecánicas inequitativas o desiguales y esto sirvió mucho para construir la agenda de la primera década del siglo XXI, tan es así que después de Conapred vinieron Inmujeres, La ley contra la violencia contra mujeres, Conadis, La Ley General para Inclusión de Personas con Discapacidad, la Comisión para el Desarrollo de Poblaciones Indígenas, y una gama de organismos dedicados a proteger cada uno dedicado a proteger vulnerabilidades.”
Sin embargo, a pesar de que consideró este como un buen paso, afirmó que “hoy estamos siendo víctimas del éxito de aquella aproximación, la cual mostraba que los grupos tenían problemas, pero sin explicar por qué, es decir, dejaba sin explicar muchas de las mecánicas o procesos discriminatorios. Por lo tanto, la pregunta cambió de lugar, y ahora en lugar de averiguar el estado en que se encuentran los grupos en situación de vulnerabilidad, ahora se pregunta ‘¿Qué produce discriminación?’ El resultado es que se observa una serie de mecánicas, de procesos, estigmas, marcadores sociales, de prejuicios, de discursos, en fin, que lo que van haciendo es de manera sistemática, en todo tiempo y lugar, de manera siempre injusta y asimétrica, reproducir discriminación contra una o varias personas, pertenecientes a uno o varios grupos.”
Al llegar la nueva oportunidad de hacer otro estudio, Ricardo Raphael cambió el enfoque y optó por tomar los ejes prioritarios de discriminación en México “buscando los problemas más graves y así se llegó al derecho penal, al derecho civil, la salud, la educación, el mundo del trabajo, la alimentación, los derechos politicos, lo derechos al crédito, a la información, a la educación, tras lo cual se descubrió que es más fácil descibrir la mecánica de la discriminación al abordar cada área, siendo este “el gran logro” para el coordinador del reporte.






