Demandó al Palacio de Hierro hace 6 años; sigue sin respuestas

María Isabel Jiménez demandó a Palacio de Hierro (PH) en dos ocasiones, una por derechos de autor y una por piratería.  Después de seis años, la empresa no ha pagado los 300 mil pesos que prometió por el diseño de un uniforme para sus restaurantes, aunque fue utilizado por los empleados de la cadena por cuatro años, entre 2007 y 2011.

La primera demanda fue por derechos de autor ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), a lo cual PH contrademandó a Unimex, alegando que el diseño del uniforme era suyo; el caso no se ha resuelto.

La segunda demanda fue ante la Procuraduría General de la República (PGR), la cual asignó el número de averiguación previa AP398/UEIDDAPI/2010. Ahí la afectada acusa a PH por piratería, pues la tienda no tiene un contrato firmado que ampare que adquirió el diseño de Unimex. Han pasado dos años e Isabel afirma que su caso está congelado en la PGR por varias razones: los funcionarios le niegan el acceso a su expediente, no le informan si hay o no avances en la investigación y no tiene asignado ministerio público o fiscal. El año pasado, Isabel supo que la PGR realizó un peritaje en abril del 2011, donde constató que Restaurantes Palacio seguía usando el uniforme en discusión. En respuesta, PH cambió a los empleados el uniforme por otro de color negro. Como última alternativa, Isabel expuso su caso a la oficina de atención de Presidencia misma que, en cinco ocasiones, instruyó a la PGR a resolver el caso. El presente sexenio está por terminar y no ha pasado nada.

Luego de solicitar al área de comunicación social de la PGR una entrevista sobre el tema y tras un trámite de diez días, la dependencia informó que el número de averiguación estaba incorrecto, que la averiguación previa en cuestión no fue encontrada, que no hay ningún antecedente de denuncia contra Palacio de Hierro y que los recientes cambios en las fiscalías complicaron la búsqueda de información.

En 2010, Isabel interpuso una queja ante la CNDH alegando obstrucción a su derecho a la justicia por parte de los servidores públicos de la PGR. De dicha queja se originó el expediente CNDH/1/2012/4845/Q que recién fue cerrado por la primera visitaduría general del organismo con las siguiente resolución: “Pudiera presumirse la existencia de conductas irregulares que derivan en la probable responsabilidad de servidores públicos de dicha Procuraduría”. En un segundo documento de cuatro cuartillas Luis García, titular de dicha visitaduría determinó “dar vista al titular del Órgano Interno de Control de la PGR, Federico Domínguez Zuloaga, para que inicie la investigación correspondiente contra los servidores públicos implicados en el caso”.

En vía de orientación jurídica, García sugirió a Isabel, aportar a la PGR mayores elementos para su investigación. Por último, la CNDH envió copia de su resolución a la titular de la Procuraduría, Marisela Morales; Ruth Villanueva, subprocuradora de derechos humanos de esa dependencia; Matilde Saldaña, contralora interna de la Secretaría de la Función Pública; José Roque, responsable del IMPI y Olga Melgarejo, titular del órgano interno de control de dicho Instituto.

La empresa y la oferta de Palacio de Hierro

La oferta para diseñar y fabricar los uniformes de una cadena restaurantera es una oportunidad que cualquier negocio espera. Por eso, María Isabel Jiménez consideró que era una buena decisión que su empresa “Unimex, Uniformes a la medida de todo el mundo” aceptara participar en un proyecto a largo plazo con la cadena departamental Palacio de Hierro. Era 2006 y la tienda había planeado renovar la imagen de sus restaurantes.

Unimex ya había trabajado anteriormente con ellos en un evento gourmet donde PH requería urgentemente la producción de cinco uniformes para chef en un plazo de tres días. La empresa aceptó el reto, entregó el trabajo y la cadena departamental pagó al momento. Satisfechos con su servicio, mandaron llamar a Isabel para hablar de los restaurantes.

Antes de convertirse en empresa, “Uniformes a la medida de todo el mundo” fue un taller de maquila que destacó en la década de los setentas con clientela como Óscar de la Renta y Jessica SA de CV –fabricante y distribuidora de vestidos de coctel en Europa-. Aunque menor, Palacio de Hierro fue también su cliente. En los años ochentas, la familia Jiménez transformó el taller en una empresa que confeccionó prendas de vestir con marca propia; pero fue hasta el 2000 que logró consolidarse con clientes como Televisa, Multivisión, Italika y colegios privados. “Conocí a empleados de PH en un diplomado gerencial en la UNAM. Cuando me hablaron de los cambios que habría en los restaurantes, la verdad es que me pareció muy grande para ser verdad” recuerda Isabel.

Unimex explicó a Animal Político su metodología de trabajo: en la primera reunión con el cliente se llega a un acuerdo verbal, luego firman un contrato y hasta ese momento inician el diseño sin costo. Después fabrica un uniforme muestra, se somete a opinión del cliente y si es aprobado, surte el pedido. Pero si el cliente sólo pide el diseño del uniforme, debe pagar por el.

“PH no firma contratos”

El día que Isabel conoció a Hugo Vela Reyna, director general de restaurantes de Palacio de Hierro (quien además se desempeña como titular de Directores de Cadenas de Restaurantes, DICARES), se sorprendió por haber sido citada a una junta en la que nunca participó. Ella necesitaba conocer al cliente, entender qué tenía pensado; pero la realidad fue que Vela y el resto de los asistentes a la reunión no cruzaron palabra con ella. Desconcertada Isabel dijo “no puedo presentarles diseños sin tener algo previamente amarrado”. Pero sus conocidos le pidieron confiar.

En la segunda junta, Vela Reyna atendió a Isabel porque le llevó una propuesta. “Era una blusa/camisa blanca con líneas color melón y falda/pantalón negra. Llevé el diseño con todo y  modelo, la cotización correspondiente y un contrato. Vela dijo que todo le había gustado y ordenó que me arreglara con el encargado de compras” precisa. Pero no dijo nada del contrato.

-Necesito que Vela lo firme ¡no puedo trabajar así!, dijo ella al encargado de compras.

-¡Pero si él ya te dijo que sí! ¿Qué te apura? Nosotros tenemos palabra, le respondió el encargado de compras.

Poco después ella pudo hablar directamente con Vela Reyna pero la respuesta fue la misma “nosotros no firmamos contratos y tampoco damos adelantos. Tengo un amigo que te va a surtir la tela, ve a verlo”.

Han pasado seis años e Isabel asegura que la cadena departamental “ya traía la mala fe” porque no le pagó los 300 mil pesos por el costo del diseño del uniforme pese a que fue usado por los empleados de restaurantes Palacio durante cuatro años desde 2007 hasta 2011. Y además sólo recibió pagos parciales por la confección de 800 uniformes que entregó en el lapso de dos meses.

Informes Palacio

El informe anual de labores de Palacio de Hierro S.A.B. de C.V. correspondiente al año 2007, y del cual Animal Político posee copia, reporta entre otras cosas el crecimiento que registró específicamente en su área de restaurantes. “Durante el 2007 se definió la nueva imagen con un concepto totalmente nuevo. Se remodelaron las unidades de Santa Fe y Perisur, y además, se construyó el nuevo Restaurante Palacio en Monterrey. Adicionalmente, se rediseño la carta, la cual incluye innovaciones en platillos hechos con ingredientes de la mejor calidad, se renovó el diseño de todos los elemento gráficos y se cambiaron los uniformes del personal de servicio”. El documento de 71 cuartillas refiere que en general las finanzas de la empresa son sanas y asegura ser “líder en el mercado mexicano de tiendas departamentales”. Las fotografías publicadas por los diarios en la inauguración de sus restaurantes muestran el uniforme diseñado por Unimex.

Poco después, el 19 de febrero de 2008, Vela Reyna declaró a la prensa que PH aumentaría en 50% l número de sus establecimientos sin especificar el monto de la inversión correspondiente. “Estamos redefiniendo el concepto haciendo restaurant-cafetería de mayor nivel, nos tratamos de posicionar por encima de Sanborns y Vips” (CNN Expansión, 20 de febrero).

Pese a la crisis económica, el período de influenza AH1N1 y la entrada en vigor de la ley de no fumadores, PH reportó a sus socios que en 2009 sus ventas netas aumentaron el 7%. En el rubro de restaurantes el informe anual de labores correspondiente (del cual también se posee copia) indica que “en términos comparables, las ventas se contrajeron  en un 2.4%, el costo se mantuvo relativamente a la par del año pasado y los gastos crecieron únicamente un 0.2%”.  Para ese entonces PH ya había inaugurado nueve restaurantes más distribuidos en Acapulco, Monterrey, Guadalajara y Distrito Federal.

Lista de demandas

Unimex dejó de trabajar para PH en 2007 por falta de pagos constantes. “Pretextaban que las facturas que yo les entregaba no pasaban, que tenían mal los datos o cantidades” dice Isabel quien entonces procedió legalmente contra la tienda departamental por usar su diseño sin haber pagado los 300 mil pesos correspondientes.

“Mi caso es como el David contra el Goliat. Tengo la convicción de puedo ganar el caso limpiamente. Los documentos que tengo avalan mi dicho” asegura Isabel quien optó por ser su propia abogada luego de que otros litigantes rechazaran llevar su caso por no ser especialistas en temas de propiedad intelectual y de paso, para evitar problemas con la tienda departamental.

Isabel Jiménez afirma que su recorrido por diversas dependencias de gobierno hubo funcionarios que la alentaron a abandonar su lucha con frases como “desiste… ¿crees poder ganar una demanda a Palacio de Hierro? Mejor quédese como está”. “Quiero justicia, que la tienda sea sancionada conforme a derecho. Que se defienda y presente el contrato que supuestamente firmó conmigo. Si quiere quedarse con mi diseño que lo haga legalmente y si no, que me repare el daño” afirma. Isabel también acusa que los abogados de Palacio de Hierro han retardado el avance del caso tanto en el IMPI como la PGR. “Cuando ellos llegan inexplicablemente cambian las cosas: nadie conoce mi expediente, nadie sabe cuántas pruebas hay y ahora resulta que soy la única que conoce todos los hechos. Antes me movía el coraje ¿Hoy? El orgullo y la dignidad”.

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