arriba: Miles de turistas nacionales y procedentes de diversas partes del mundo acudieron a yacimientos arqueológicos mayas para asistir al fin del término de las mediciones temporales a través del 13er Baktún. En la imagen puede apreciarse uno de los yacimientos mayas más atractivos para el turista: Tulum. //Foto: Manu Ureste (@ManuVPC)
arriba: En el interior de la ciudad maya de Tulum hay frescos y grabados que, de acuerdo con expertos, pueden datar del año 400 d.C. Se considera que la época de esplendor de Tulum fue en 1.200 de nuestra era, mientras que su declive data a partir de 1.542. //Foto: Manu Ureste
arriba: Por la belleza de las playas que hay en las inmediaciones de las ruinas arqueológicas, Tulum fue destino para miles de turistas que quisieron esperar 'el fin del mundo' entre olas, arena blanca y palmeras. //Foto: Manu Ureste
arriba: La idea de que la antigua civilización maya pronosticó para la raza humana una transformación profunda el próximo 21 de diciembre, a la entrada del equinoccio de invierno, ha sido alimentada por lo menos desde hace 40 años, pero ha cobrado fuerza en los últimos tres, con miles de creyentes en las supuestas profecías mayas. //Foto: Manu Ureste
arriba: Arqueólogos y científicos que trabajan en el estudio de esta civilización, los mayas no hacían profecías y mucho menos pretendían avisarnos de algo. Determinaban el destino de una persona o una ciudad basados en su calendario y sus creencias religiosas. En la imagen, el edificio conocido como 'El Castillo', en Tulum, el cual ejercía una labor de faro para los pescadores mayas. //Foto: Manu Ureste
arriba: Una parte fundamental de la leyenda del fin del mundo es que, cuando los conquistadores europeos llegaron a la zona maya, encontraron muchos de los asentamientos abandonados y en ruinas. Esto impuso una falsa visión de que el pueblo maya había desaparecido sin dejar rastro, aumentando así el misterio y la especulación. En la imagen, el Templo del Viento, en Tulum. //Foto: Manu Ureste
arriba: Los herederos directos de la cultura maya aún existen, viviendo en las mismas tierras que sus antepasados. Muchas veces viven en condiciones de marginación y pobreza existen aun mayas lacandones, chontales y de otras tribus en el sur de México, Guatemala, Honduras y Belice. //Foto: Manu Ureste
arriba: Las interpretaciones del fin del mundo se han derivado principalmente de dos monumentos mayas: la estela 6 del antiguo asentamiento maya de Tortuguero (en Tabasco), y la estela 1 de Cobá en Quintana Roo. En la imagen, un guía turístico explica en el yacimiento de Cobá la interpretación de un calendario maya. //Foto: Manu Ureste
arriba: Cobá, una población en el norte de Quintana Roo, fue alguna vez una próspera ciudad maya, y es el lugar donde se encuentra la estela 1. //Foto: Manu Ureste
Este monumento con inscripciones en sus cuatro caras, cuenta los hechos de sus gobernantes. //Foto: Manu Ureste
arriba: Durante su época de mayor esplendor (del año 400 d.C al 1,100 d.C.), la ciudad maya de Cobá estaba habitada por más de cien mil personas, abarcaba un área enorme de 80 kilómetros cuadrados y estaba formada cinco grandes agrupamientos de edificios con una red de caminos de hasta cien kilómetros de distancia. //Foto: Manu Ureste
arriba: De acuerdo con la teoría de los Mayas Galácticos, el 21 de diciembre se cierra un ciclo de la historia cósmica e inicia otro, cada uno de 26.000 años de duración. //Foto: Manu Ureste
arriba: Las playas de la zona arqueológica maya de Tulum son de las más visitadas por los turistas internacionales. //Foto: Manu Ureste



















