90% de presos en penales federales no terminaron la prepa

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Centro Federal de Readaptación Social de Hermosillo, Sonora.// Foto: Cuartoscuro.

Sabemos que 87% de los presos en penales federales no terminaron la preparatoria o el equivalente en educación técnica. Además, más de la mitad de los internos tuvieron que dejar la escuela por la necesidad de trabajar, mientras que la mayoría de ellos se dedicaba -antes de ser trasladado al penal- en el autoempleo, como chofer o comerciante. Lo anterior se de desprende de una revisión del Capítulo I de los Resultados de la Primera Encuesta realizada en los Centros Federales de Readaptación Social por parte del Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE) a encargo de la (hoy extinta) Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal, bajo la titularidad de Genaro García Luna.

Este primer capítulo resalta las características sociodemográficas de la población de internos en los penales federales, así como de las características que describen al contexto socio familiar en el que crecieron. Algunas características de la población interna que destacan en el estudio es que 90% de los internos entró a trabajar antes de los 18 años, mientras que dos terceras partes de los internos en penales federales dejó de vivir con sus padres antes de la mayoría de edad.

El estudio afirma en su análisis que es posible identificar varios de los factores de riesgo que se han propuesto en teorías criminológicas para explicar las conductas delictivas. Entre otras, podemos destacar importantes carencias en el entorno en que crecieron los internos, tales como abandono o negligencia por parte de los padres, bajo nivel de escolaridad, deserción escolar e incorporación al mercado laboral informal a temprana edad, abandono del hogar, consumo de alcohol o drogas ilícitas entre los adultos responsables, familiares en prisión, violencia o conflictos en la familia, abuso sexual, bajos ingresos, empleo inestable, formación de pareja y procreación a temprana edad.

Cabe señalar que, si bien hay teorías que encuentran en estos factores el origen de las conductas delictivas, también hay otras que señalan que son los sujetos marginalizados o los que pertenecen a los sectores sociales más bajos, los que tienen mayor probabilidad de caer en manos de la justicia en tanto que los sectores privilegiados encuentran con mayor frecuencia la forma de evadirse.

A pesar de lo anterior, no es posible desdeñar las condiciones de desventaja en las que un buen porcentaje de los internos e internas crecieron, lo que, sin duda, los ha dejado en condiciones de mayor vulnerabilidad para involucrarse en actividades delictivas. Llama también la atención y se puede dejar de destacar que, en todos los indicadores, las mujeres parecen haber enfrentado condiciones aun más adversas que los varones. Su nivel educativo es más bajo, la desprotección y la violencia que sufrieron por parte de su familia es más elevada, los empleos a los que tuvieron acceso fueron casi siempre informales y mal retribuidos además de que siendo más jóvenes formaron una pareja y tuvieron más hijos. De igual modo, proporcionalmente, las mujeres tienen diez veces más a su pareja en prisión en comparación con los varones, y sus hijos se encuentran expuestos en mayor medida al abandono.

Edad

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Algo digno de hacer notar es que el grupo de edad mayoritario, tanto para hombres como para mujeres, es el de 31 a 40 años, que en ambos casos representa a más de la tercera parte de la población. Sin embargo, en términos proporcionales, es mayor el grupo de hombres presos entre los 31 y los 50 años (65.5%), mientras que entre las mujeres es el de 21 a 40 años (66.3%).

Lugar de origen

Con respecto al lugar de origen, 98.6% de los hombres y 95.8% de las mujeres nacieron en nuestro país, lo que significa que sólo se encontró a 10 hombres y 4 mujeres extranjeros, en su mayoría de nacionalidad estadounidense. Entre la población de origen nacional, los estados donde nació el mayor número son, entre los hombres, el DF, Sinaloa, Chihuahua, Veracruz y Michoacán. Para las mujeres, el DF, Veracruz, Sinaloa, Sonora y Guerrero.

Composición de la familia

Mientras 78.8% de los varones dijeron tener hijos, 88.4% de las mujeres dijeron ser madres:

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Mientras 40% de los varones dijeron haber tenido su primer hijo entre los 18 y los 22 años, 65% de las mujeres dijeron haber tenido su primogénito entre los 15 y los 19 años. El hecho de tener hijos a temprana edad puede ser uno de los factores que inducen a las mujeres a delinquir, sobre todo cuando no contaron con apoyo para hacerse cargo de la manutención de sus hijos.

También es importante destacar que, mientras 58% de los varones dijeron que sus hijos menores de 15 años se hallan bajo el cuidado de sus madres, sólo 22% de las mujeres dijeron que el padre de sus hijos se hace cargo de ellos. En el caso de las mujeres, 41% han tenido que dejar a sus hijos al cuidado de los abuelos u otros familiares, mientras que para los varones esto sólo ocurre en el 5% de los casos.

Es importante que mientras sólo 2% de los hombres dijeron que su pareja también se encuentra interna, 22% de las mujeres dijeron que su pareja se encuentra en prisión.

Con respecto al tiempo que llevan en prisión, 29% de los hombres y 35% de las mujeres lleva tres o menos años en prisión, mientras que 37% de los hombres y 47% de las mujeres lleva entre 3.1 y 6 años. Por su parte, 34% de los hombres y 18% de las mujeres tiene más de seis años en prisión.

Contexto social de la familia de origen

Sabemos también que 21% de los varones y 30% de las mujeres dejaron de vivir con su madre cuando tenían 15 o menos años de edad. Y si tomamos en cuenta que un 27% de los internos varones y un 37% de las mujeres dejaron de vivir con su madre entre los 15.1 y los 18 años de edad, tenemos que 48% de los varones internos y 67% de las mujeres, vivieron con su madre, como máximo, hasta los 18 años de edad.

Además, 25% de los varones internos y 34% de las mujeres dejaron de vivir con su padre en algún momento antes de cumplir los 15 años de edad. Asimismo, 23% de los varones y 24% de las mujeres dejaron de vivir con su padre entre los 15.1 y los 18 años de edad. Sin embargo, dado que un 11% de los varones y un 13% de las mujeres dijeron que nunca conocieron ni tuvieron la oportunidad de vivir con su padre, el porcentaje de hombres que no vivieron con su padre o que dejaron de vivir con él antes de los 18 años es de 59% mientras que para las mujeres es de 71%.

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Por su parte, 43% de los hombres y 41% de las mujeres dijeron que alguno de los adultos con quien vivían cuando eran niños consumía alcohol frecuentemente. Asimismo, 7% de los hombres y 6% de las mujeres dijeron que alguno de los adultos con quien vivían cuando eran niños consumía drogas frecuentemente.

Además, 18% de los hombres internos y 19% de las mujeres dijeron que alguno de los adultos con quien vivían cuando eran niños, los golpeaba frecuentemente.

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Escolaridad

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Empleo

En este rubro destaca que 30% de los hombres y 28% de las mujeres empezaron a trabajar antes de los 12 años. Asimismo, 35% de los hombres y 28% de las mujeres lo hicieron entre los 12.1 y los 15 años, mientras que 25% de los hombres y 31% de las mujeres entre los 15.1 y los 18 años. En resumen, 90% de los hombres y 87% de las mujeres comenzaron a trabajar antes de los 18 años. Este dato contrasta fuertemente con la información que existe sobre la población general del país. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Juventud, 36% de los jóvenes entrevistados reportó haber conseguido su primer empleo antes de los 16 años.

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Mientras 75% de los hombres que recibían ingresos y 82% de las mujeres, dijeron que recibían entre 60 y 3,000 pesos a la semana, 8% de los hombres y 21% de las mujeres dijo que no trabajaba.

Entre los desempleados, sus principales motivos fueron no encontrar trabajo (2.3%), que se dedicaban a delinquir (2.5%) o que no necesitaban trabajar (1.1%). Por su parte, las mujeres afirmaron que no trabajaban porque se ocupaban de su familia (10.5%), no necesitaban trabajar (5.3%) o no encontraban trabajo (4.2%).

Asimismo, 14.6% de los hombres y 2.1% de las mujeres dijeron que alguna vez habían prestado servicios en la policía o las fuerzas armadas, mientras que 39% de los hombres y 23.2% de las mujeres dijeron que alguna vez habían intentado ir a trabajar a los Estados Unidos.

Por su parte, 13.8% de los hombres y 6.3% de las mujeres dijeron que en alguna ocasión habían sido detenidos en los Estados Unidos. Los hombres habían sido detenidos, en la mayoría de los casos, por: su situación migratoria (6.7%), tráfico de drogas (2.1%) y robo (1.1%), mientras que las mujeres por tráfico de drogas (4.2%) o por su situación migratoria (1.1%).

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