Assad esboza iniciativa de paz para Siria

Bashar Al Assad, mandatario Sirio. Foto: AP.

Bashar Al Assad, mandatario sirio. Foto: AP.

El presidente sirio Bashar Assad esbozó el domingo una nueva iniciativa de paz con el objeto de poner fin a la violencia que comenzó hace 22 meses en Siria, pero lo hizo con un tono desafiante, al instar a sus compatriotas a unirse contra “criminales asesinos” que, según dijo, cumplen con una conspiración extranjera que busca destruir a la nación.

En un discurso dirigido al país, que duró cerca de una hora y en el cual se le notaba confiado y sereno, Assad no mencionó las exigencias internacionales para que renuncie y dijo que está dispuesto a sostener un diálogo, pero sólo con aquéllos “que no han traicionado a Siria”. Ofreció una conferencia de reconciliación nacional, convocar a elecciones y una nueva Constitución, pero exigió como condición que los países de la región y los de Occidente dejen de financiar y enviar armas a los rebeldes que tratan de derrocarlo.

Es probable que las fuerzas de oposición y los rebeldes rechacen su iniciativa, dado en reiteradas ocasiones han dicho que no aceptarán nada menos que la salida del presidente, lo que descarta cualquier acuerdo que incluya que Assad permanezca en el poder. Además, la nueva iniciativa del presidente sirio evoca los cambios simbólicos y concesiones que su gobierno hizo al inicio de las protestas contra su gobierno, los cuales fueron rechazados en ese momento por no ser suficientes y demasiado tardíos.

Assad, que dio su discurso desde el Teatro de la Opera en el centro de Damasco, dijo al público —integrado por sus simpatizantes que colmaban el recinto— que “estamos en estado de guerra. Combatimos una agresión foránea que es más peligrosa que ninguna otra, porque nos usa para matarnos entre nosotros”.

“Se trata de una guerra entre la nación y sus enemigos, entre el pueblo y los criminales asesinos”, destacó. Los asistentes le aclamaron y aplaudieron con frecuencia.

Assad ha hablado esporádicamente desde que comenzó la revuelta contra su régimen en marzo del 2011, y no daba un discurso desde junio.

Sus más recientes declaraciones fueron en una entrevista en noviembre con la televisión rusa, en la cual juró morir en Siria. El domingo, se le veía más confiado en la capacidad de sus tropas para aplastar a los rebeldes que combaten a su gobierno, aunque éstos se acercan cada vez más a su centro de poder, Damasco.

El secretario del Exterior de Gran Bretaña, William Hague, dijo que el discurso de Assad “iba más allá de la hipocresía”. En un mensaje enviado por su cuenta oficial de Twitter, Hague señaló que “las promesas vacías de reforma no engañan a nadie”.

El presidente sirio, que vestía de traje y corbata, habló delante de una seria de fotografías de lo que parecían ser sirios que han muerto desde marzo del 2011.

Assad admitió el enorme impacto del conflicto en el país, que según cálculos recientes de las Naciones Unidas asciende a los 60 mil muertos.

“Nos reunimos hoy y el sufrimiento abruma al territorio sirio. No hay un lugar de regocijo en ningún rincón del país ante la ausencia de seguridad y estabilidad”, destacó. “Miro a los ojos de los niños de Siria y no veo felicidad alguna”, agregó.

Como en discursos anteriores, Assad indicó que sus fuerzas combaten a grupos de “criminales asesinos” y elementos yihadistas, y negó que haya un levantamiento popular contra el gobierno de décadas que ha ejercido su familia.

AP

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