Penal federal del Altiplano (antes Almoloya y La Palma), localizado en Almoloya de Juárez, Edomez, en una imagen de 2007. Foto: Cuartoscuro.
02 de enero Omar Granados (@ogranados1)

Así son las condiciones de vida en los penales federales

Penal federal del Altiplano (antes Almoloya y La Palma), localizado en Almoloya de Juárez, Edomez, en una imagen de 2007. Foto: Cuartoscuro.

Penal federal del Altiplano (antes Almoloya y La Palma), localizado en Almoloya de Juárez, Edomez, en una imagen de 2007. //Foto: Cuartoscuro.

A fines de diciembre se presentaron los Resultados de la primera encuesta realizada en los centros federales de readaptación social, misma que fue realizada por el Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE), a encargo de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal -aún bajo el mando de Genaro García Luna- y que no fue publicada por la dependencia en esa administración.

Dentro del largo estudio -conformado por 821 encuestas realizadas a internos en junio pasado- nos concentraremos en esta ocasión en el tercer capítulo, el cual detalla la información que los y las internas proporcionaron en relación a las condiciones en que se desarrolla su vida cotidiana al interior de los centros federales.

Las condiciones de vida de los internos se refiere a los bienes y servicios básicos que la institución provee a los internos y los programas que desarrolla para lograr su reinserción a la sociedad, información que se detalla de manera diferenciada en cada uno de los penales federales que participaron en el estudio.

Del total de 821 encuestas, se hicieron 726 a varones y 95 a mujeres, mientras que la población total de los centros federales encuestados al momento de elaborar la muestra representativa -en junio de 2012- era de 8 mil 089 internos. En algunos de los análisis se compara la situación de los centros federales con los centros penitenciarios locales del DF y Edomex, donde el CIDE ya ha realizado estudios, el último de ellos en 2009.

Los centros federales en los que se aplicó la encuesta, son: el Altiplano, en el Estado de México; el de Occidente, en Jalisco; Norponiente, en Sinaloa; y el Complejo Penitenciario de Islas Marías, que forma parte del Estado de Nayarit. Este último está integrado por cuatro centros para varones (Morelos, Laguna del Toro, Aserradero y Bugambilias) y uno para mujeres, Rehilete. Se agrupa bajo Islas Marías a los cuatro centros para varones mientras que trataremos por separado a Rehilete por ser el único centro federal femenil que existe hasta ahora en nuestro país.

El traslado de los internos

Con respecto al lugar de origen del que fueron trasladados los internos al penal en que fueron encuestados, como se aprecia la situación varía de un centro a otro, pero en la mayoría de los casos (54% en promedio), los internos fueron trasladados desde un centro estatal o desde otro centro federal (34% en promedio). Sólo en Altiplano casi la mitad de los internos fueron trasladados directamente desde alguna agencia del Ministerio Público. Asimismo, tanto en Altiplano como en Occidente una cuarta parte de los internos fueron trasladados directamente desde una casa de arraigo.

cuadro 3.1

Continuando con los traslados de los internos de un centro  a otro, 100% de los internos en Altiplano, 97% en Occidente y 94% en Norponiente fueron llevados a dichos centros sin que se les consultara y lo mismo ocurrió con 73% de los internos en Isas Marías y 84% en Rehilete. El resto de los internos en Islas Marías y de las internas en Rehilete afirmó que aceptó o solicitó su traslado a cambio de reducir su condena, estar con sus familiares o disponer de mayor libertad de movimiento en la Isla. En este último caso, la mayoría de los internos fueron engañados pues ninguna de las condiciones que les ofrecieron, les habían cumplido.

Número de internos por dormitorio

Con respecto al número de internos con los que se comparte dormitorio, en Altiplano 100% comparte dormitorio con dos internos;  en Occidente 94% dijo que con tres; y en Norponiente 92% respondió cuatro. En Islas la situación varía dependiendo del centro en que se encuentren ubicados, por ejemplo, 34% dijo que comparte dormitorio con entre 20 y 22 internos, 16% entre 12 internos, 9% entre cuatro, pero también hay quienes comparten dormitorio con 50, 100 o 200 internos.

Por su parte, 95% de las mujeres de Rehilete señalaron que comparten dormitorio con entre 20 y 22 internas. Tanto en Islas como en Rehilete se registraron las situaciones de mayor inconformidad por el número de internos/as con quien comparten el dormitorio, apuntando que el espacio es insuficiente y/o inadecuado para albergar a dicha población. Asimismo, en Altiplano los internos refirieron que recientemente habían incrementado a tres el número de internos en celdas originalmente equipadas para albergar a dos internos.

Ropa y otros bienes que proporciona la institución

Con respecto a bienes básicos como son sábanas, cobijas y ropa, el 100% de los y las internas señalaron que la institución se los proporciona. Prácticamente lo mismo ocurre con los zapatos, salvo un 2% de internos e internas de todos los centros que dijeron que ellos mismos o su familia se los proporcionan.

Algunos artículos de higiene personal, como papel sanitario, 93% de los internos en Altiplano y 8% de los de Occidente, dijeron que la institución no se los proporciona. En cambio, 100% de los internos e internas de Norponiente, Islas y Rehilete, dijeron que la institución se los proporciona, aunque también señalaron que la cantidad que les proporcionan es insuficiente.

Con respecto al jabón, 95% de los internos en Altiplano y 65% en Occidente dijeron que la institución no se los proporciona, mientras que el 100% de los y las internas en Norponiente, Islas y Rehilete, señalaron que la institución sí se los proporciona. La pasta dental sólo la proporciona al 100% Norponiente, en cambio, 95% en Altiplano, 85% en Occidente, 86% en Islas y 47% en Rehilete, dijeron que la institución no se las
proporciona.

De nueva cuenta, sólo Norponiente les proporciona cepillo dental en el 100% de los casos mientras que 95% de los internos en Altiplano, 9% en Occidente, 27% en Islas y 20% en Rehilete, dijeron que la institución no se los proporciona.

Cuadro 3.5

Disponibilidad de agua

Por lo que toca al agua para beber, 98% de los internos en Altiplano, 97% en Occidente, 53% en Norponiente, 13% en Islas y 26% en Rehilete, dijeron que la institución no les proporciona agua para beber. En los casos en que la institución no les proporciona agua para beber, los internos tienen que emplear sus propios recursos para comprarla o bien tomarla de las tuberías o de pipas, lo que les ocasiona problemas recurrentes de infección intestinal, pues se trata de agua insuficientemente potabilizada.

Con respecto al acceso al agua para el aseo personal, 97% de los internos en Altiplano, 92% en Occidente, 76% en Norponiente y 98% en Rehilete, dijeron que disponían de suficiente agua para su aseo personal. Sin embargo, sólo 55% de los internos en Islas consideraron que disponen de agua suficiente para su aseo personal mientras que el resto señaló que la cantidad que les proporcionan es insuficiente. Internos de Islas que señalaron que el agua no estaba suficientemente limpia o desalinizada por lo que les producía daños en la piel. Por su parte, 97% de los internos en Altiplano, 100% en Occidente, 93% en Norponiente, 85% en Islas y 90% en Rehilete dijeron que podían tomar un baño diariamente.

Los sanitarios

cuadro 3.2

Con respecto a si los sanitarios que utilizan cuentan con suficiente privacidad, 96.5% de los internos en Altiplano, 89% en Occidente y 74% en Norponiente, consideran que los sanitarios no cuentan con suficiente privacidad. En cambio, 51% de los internos en Islas y 74% de las internas en Rehilete consideran que sí cuentan con suficiente o relativa privacidad. En los tres primeros centros los sanitarios de hallan al interior de la celda que los internos han de compartir con sus compañeros.

Los alimentos

En cuanto a si consideran que los alimentos que la institución les proporciona son suficientes en cantidad: 66% de los internos en Altiplano, 70% en Occidente, 53% en Norponiente, 55% en Islas y 55% en Rehilete, consideran que los alimentos que reciben son insuficientes.

Cuadro 3.3

La mayor insatisfacción con la calidad de los alimentos se da en los centros del Complejo Penitenciario de Islas Marías. En este caso, la insatisfacción puede también deberse al gran número de comidas que cada cocina de la Isla tiene que preparar. En uno de los centros, por ejemplo, se preparan cerca de dos mil comidas 3 veces al día. Ello dificulta el control de calidad de los alimentos, incluido el control de la higiene de los mismos.

Cuadro 3.4

Existen diferencias significativas en relación con la opinión que los internos tienen respecto a la calidad de los alimentos, ya que mientras 20% de los internos en los centros federales considera que la calidad de los alimentos es buena o muy buena, sólo 9% de los internos en el DF y Edomex opina lo mismo. En cambio, mientras que 52% de los internos en los centros locales opina que la comida es mala o muy mala, 32% en los centros federales opina lo mismo.

Servicios Médicos

En lo que se refiere a la atención por parte de los servicios de salud: 93% de los internos en Altiplano, 91% de Occidente, 78% de Norponiente, 83% de Islas y 95% de las internas en Rehilete, señalaron que han recibido atención de tipo preventivo como chequeos generales o vacunas y la mayor parte de los internos/as se muestran satisfechos con la atención de tipo preventivo que reciben.

Cuadro 3.6

De acuerdo con estos datos, el centro que mejor atención médica brinda es el de Occidente mientras que el resto de los centros, y particularmente Norponiente, presentan deficiencias importantes, en este último varios internos refirieron que han tenido que acudir a un amparo para recibir atención médica.

También preocupa de manera especial el tiempo que demoran en obtener atención médica cuando la solicitan. Cabe señalar que mientras en Occidente 23% de los internos señalaron que demoran en recibir atención médica entre 2 y 4 horas así como 44% dijeron que demoran entre 2 y 5 días, en Altiplano, en cambio, 40% de los internos señalaron que demoran un mes o más en recibirla y lo mismo dijeron 51% de los internos en Norponiente, 23% en Islas y 39% en Rehilete.

Con respecto a quién les proporciona los medicamentos que requieren, 93% de los internos en Altiplano, 100% en Occidente, 85% en Norponiente, 82% en Islas y 91% en Rehilete, señalaron que se los proporciona la institución. Desafortunadamente, en los casos que la institución no se los proporciona, las más de las veces no hay quien lo haga, por lo que los internos no obtienen el medicamento que requieren.

Cuadro 3.7

Acceso a información

Con respecto a si tienen acceso a un televisor: 7% de los internos en Altiplano, 24% en Occidente, 100% en Norponiente, 61% en Islas y 99% en Rehilete no tienen acceso a un televisor. Por otra parte, 100% de los internos de todos los centros dijeron que no tienen acceso a periódicos. En cuanto a revistas, sólo dijeron tener acceso 59% de los internos en Occidente, 13% en Norponiente, 11% en Islas y 3% en Rehilete. El resto de los y las internas dijeron que no tienen acceso a revistas.

A la lectura de libros dijeron tener acceso: 91% de los internos en Altiplano, 99% en Occidente, 84% en Norponiente, 83% en Islas y 92% en Rehilete. Sin embargo, en varios de los centros, los internos señalaron que los libros estaban en mal estado, que sólo podían consultarlos dentro de las bibliotecas o que sólo de manera esporádica les permiten tener acceso a ellos.

Comunicación telefónica y visitas familiares

Cuadro 3.8

Son los internos de Altiplano y Occidente quienes tienen mayor comunicación con sus familiares, mientras que preocupa el alto porcentaje de internos que no se comunica con su familia en Norponiente. Por su parte, 93% de los internos en Altiplano, 85% en Occidente, 67% en Norponiente, 65% en Islas y 78% en Rehilete, señalaron que carecen de privacidad cuando realizan las llamadas a sus familiares.

Cuadro 3.9

Es preciso tener en cuenta que el hecho de que se les autorice la visita de sus familiares, no quiere decir que efectivamente la reciban o que sus familiares estén en condiciones de visitarlos. Las siguientes preguntas que se les formularon, dan una idea precisa de cuál es la proporción de internos que en cada centro ha recibido la visita de sus familiares así como los motivos por los cuales la gran mayoría no ha podido reunirse con su familia.

Cuadro 3.10

Preocupa especialmente la situación de 70% en Norponiente y 90% de los internos e internas en Islas Marías que, durante los últimos seis meses no han recibido la visita de sus familiares. Aun en Altiplano y Occidente poco más de 40% no han sido visitados por su familia. En la gran mayoría de los casos, el motivo principal por el cual su familia no los ha visitado, es por falta de dinero así como por las distancias que tendría que recorrer.

En el caso de los y las internas en Islas Marías, para poder visitarlos, su familia tendría que costear el traslado hasta Mazatlán y después tendría que asumir los costos de su estancia en la Isla durante una semana. El Complejo Penitenciario asume solamente el costo del traslado en barco desde Mazatlán hasta las Islas y el del regreso. Para muchos internos esto hace imposible la visita de sus familiares durante todo el tiempo que dure su condena.

Cuadro 3-11 F-tiff

Como se puede apreciar, los internos que consideran que sus familiares reciben un buen trato cuando acuden a visitarlos, son claramente una minoría (5% en promedio). Tanto en Altiplano como en Occidente, la mayoría (55% en promedio), considera que el trato que reciben es malo o muy malo.

Cuadro 3.12

En cuanto a si los familiares que visitan a los internos en centros federales tienen que pagar alojamiento para poderlos ir a visitar: 52% de los internos en Altiplano, 61% en Occidente, 73% en Norponiente, 9% en Islas y 37% en Rehilete, dijeron que sí tendrían que pagar alojamiento. Asimismo, 57% de los internos en Altiplano, 44% en Occidente, 61% en Norponiente, 30% en Islas y 37% en Rehilete dijeron que sus familiares también tendrían que pagar sus alimentos durante su visita.

En cuanto a la cantidad que cada uno de sus familiares tendría que gastar para poder irlo a visitar, aproximadamente la mitad de los internos dijo que entre mil y 5 mil pesos y la otra mitad que más de 5 mil pesos. Cuadro 3.13

Cuadro 3.14

Como puede apreciarse, en los centros federales no se permite que la familia apoye a los internos llevándoles alimentos, ropa o medicamentos, con excepción de los centros de Islas en que se permite que los familiares les envíen algunas prendas de vestir.

Cuadro 3.15

Cabe destacar que los recursos que reciben los internos a través de los giros postales son muy importantes para los internos ya que les permiten obtener artículos de higiene personal que la institución les provee de manera insuficiente, pero también los requieren para poder comprar agua potable o alguno que otro producto que les permite complementar su alimentación.

Por otro lado, sólo 19% de los internos en Altiplano, 20% en Occidente, 5% en Norponiente, 7% en Islas y 4% en Rehilete, dijeron que durante el último año han recibido, al menos alguna vez, visita conyugal. La mayoría de los internos que recibe visita conyugal en Altiplano y Occidente lo hace una vez al mes o una vez cada seis meses.

Seguridad

Con respecto a la pregunta ¿qué tan seguros se sienten en la institución en la que se hallan internos en comparación con el lugar en que vivían antes de ingresar?, 9% de los internos en Altiplano, 11% en Occidente, 8% en Norponiente, 23% en Islas y 34% en Rehilete, dijeron que en la institución para nada se sienten seguros, mientras que el resto, en proporciones casi iguales, señaló que se sienten muy seguros o relativamente seguros.

Llama la atención que los porcentajes sobre el sentimiento de inseguridad son significativamente más elevados (hasta tres veces más) tanto para los hombres como para las mujeres que se encuentran recluidos en Islas Marías.

Cuadro 3.16

Cuadro 3.17

Cuadro 3.18

Trato por parte del personal

Cuadro 3.19

Es importante señalar que una de las situaciones en las que los internos dijeron haber sido golpeados con mayor frecuencia, fue al momento de ingresar en el que, según dijeron, los custodios acostumbran golpearlos en una especie de ritual al que, de manera desafortunada, denominan “bienvenida”.

Varios internos refirieron que ahí inicia lo que ellos viven como un proceso de pérdida de identidad, pues se les hace saber que han dejado de existir como personas con un nombre y que, en adelante, sólo son un número que deberá acatar ciegamente las reglas. Sin embargo, éstas no necesariamente coinciden con el reglamento de la institución sino que son las que impone, muchas veces de manera arbitraria y discrecional, el personal de custodia.

Por otra parte, 50% de los internos en Altiplano, 64% en Occidente, 38% en Norponiente, 41% en Islas y 57% en Rehilete, refirieron haber sufrido malos tratos tales como amenazas, insultos y humillaciones en la institución donde se encuentran recluidos. Occidente y Rehilete obtienen, de nuevo, los porcentajes más altos tanto en éste como en otro tipo de malos tratos.

Considerando sólo a los internos/as que dijeron haber sido maltratados (que representan, en promedio, al 50% del total de la población encuestada), de ellos: 76% en Altiplano, 88% en Occidente, 94% en Norponiente, 83% en Islas y 80% en Rehilete, dijeron haber sufrido tales malos tratos por parte de custodios y el resto por parte de otros u otras internas. Los porcentajes en que dijeron haber sido maltratados por personal directivo en ningún caso superan 3.7%.

Castigos

Por otra parte, 74% de los internos en Altiplano, 92% en Occidente, 32% en Norponiente, 29% en Islas y 23% en Rehilete, dijeron que en alguna ocasión les han impuesto algún castigo estando internos en esa institución. La mayor parte de ellos/as, han sido castigados entre una y tres veces durante el último año.

Cuadro 3.20

Consumo de drogas

A la pregunta de si en la institución se consumen drogas, 36% de los internos en Altiplano, 46% en Occidente, 20% en Norponiente, 56% en Islas y 34% en Rehilete, señalaron que sí se consumen drogas en la institución.

Cuadro 3.21

Privilegios y corrupción

En relación a la pregunta de si los internos que tienen más recursos, obtienen privilegios, sólo 28% de los internos en Altiplano, 20% en Occidente, 14% en Norponiente, 24% en Islas y 23% en Rehilete, consideran que sí, mientras que el resto señaló que en la institución no hay privilegios para quienes tienen más recursos.

En cuanto al porcentaje de los internos que dijo conocer el reglamento de la institución, 95% en Altiplano, 83% en Occidente, 92% en Norponiente, 53% en Islas y 42% en Rehilete, señaló que sí conocen el reglamento institucional. Asimismo, 57% de los internos en Altiplano, 39% en Occidente, 35% en Norponiente, 36% en Islas y 51% en Rehilete dijo haber recibido algún tipo de asistencia jurídica durante el periodo de ejecución de su sentencia.

Al preguntarles su opinión sobre si existe o no corrupción por parte de los custodios, 41% de los internos en Altiplano, 41% en Occidente, 11% en Norponiente, 37% en Islas y 27% en Rehilete, opinaron que sí existe corrupción por parte de los custodios.

Cuadro 3.22

Trabajo, educación, capacitación

A continuación preguntamos a los internos por el tipo de actividades que llevan a cabo en la
institución. Sus respuestas fueron las siguientes:

Cuadro 3.23
La necesidad de contar con actividades laborales se puso de manifiesto al preguntarle al 62% del total de los internos30 que no realizan esta clase de actividades, si les gustaría poder hacerlo. A esta pregunta, 96% de los internos que no realizan ningún trabajo en Altiplano, 81% en Occidente, 100% en Norponiente, 76% en Islas y 83% en Rehilete, señalaron que desearían poder realizar algún trabajo. La razón por la que dijeron que no realizan ningún trabajo, es porque la institución no se los proporciona.

Ahora bien, con respecto al 38% de la población total que sí realiza algún trabajo, el porcentaje que señaló que recibe algún pago por el mismo, fue de 33% en Altiplano, 94% en Occidente, 0% en Norponiente, 39% en Islas y 20% en Rehilete. Casi la totalidad de quienes perciben algún pago por su trabajo, lo reciben ellos mismos para poder costear sus necesidades personales.

Por su parte, 61% del total de los internos entrevistados señalaron que participan en actividades educativas. El 39% que no participa señaló que la institución no les proporciona programas educativos o carece de programas para el nivel que requieren, así como que no cuentan con la documentación necesaria.

Cuadro 3.24
Cuadro 3.25
Cuadro 3.26Reporte_CEFERESOS_Final_2012

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