¿Le suenan? Estas son las canciones más ricas del mundo

Desde que la música popular se convirtió en una industria global, un puñado de canciones se destaca del resto.

Estos temas vendieron más copias, fueron interpretados en más versiones y sonaron más veces, durante más tiempo y en más lugares que todos las demás.

Un documental de la BBC presentado por célebre locutor de radio británico Mark Radcliffe consultó con expertos de la industria musical y después de un análisis minucioso de toda la información disponible, elaboró una lista con las diez canciones que generaron más beneficios para sus autores.

Detrás de las historias peculiares de cómo fueron creadas, se revela cómo distribuye la industria musical las regalías: algunos escritores de canciones se convierten en multimillonarios, otros deben pelear por su parte.

Siga leyendo, le prometemos las historias fascinantes de cómo fueron creados algunos de los más grandes éxitos de la historia y alguna que otra sorpresa.

En esta entrega le ofrecemos la primera parte del ránking. ¿Adivina cuál es el número uno? Mañana se lo contamos.

10 – The Christmas Song

En un caluroso día de julio de 1942 en California, el compositor Mel Tormé visitó a su colega y socio Bob Wells.

Cuando entró a su casa, encontró un cuaderno sobre el piano con estas palabras escritas:

Chestnuts roasting on an open fire/Jack Frost nipping on your nose/Yuletide carols being sung by a choir/And folks dressed up like Eskimos“.

(Castañas asándose en el fuego/Jack Frost mordiéndote la nariz/un coro cantando villancicos navideños/y gente disfrazada de esquimal).

Wells le explicó a Tormé que hacía tanto calor que escribió esos versos como una manera de “refrescarse mentalmente”, según el relato de James Tormé, hijo del compositor.

A Tormé le pareció que estas palabras había algo más, cuenta su hijo, y “literalmente 24 minutos después habían escrito la canción completa”.

Además de letrista, Mel Tormé era un exitoso cantante, y él mismo grabó cuatro versiones de esta canción entre 1954 y 1992.

Pero fue otro célebre intérprete, Nat King Cole –que la grabó en 1946– quien la transformó en un clásico.

Entre 1945 y 1947 las tropas estadounidenses desmovilizadas comenzaban a volver a casa después de la Segunda Guerra Mundial, y la canción se convirtió en la banda de sonido de la Navidad en tiempos de paz.

Para un autor, un éxito de temporada es un regalo anual: cada año suena en la radio, en los centros comerciales, en las compilaciones navideñas y vende más copias.

De acuerdo a los cálculos del programa The Richest songs of the world de la BBC, The Christmas Song ha generado unos U$20.100.000.

9 – Pretty Woman

Roy Orbison estaba escribiendo junto a su socio Bill Dees en su casa, cuando Claudette, la esposa de Orbison, apareció y anunció que iba a salir de compras.

Orbison le preguntó si necesitaba dinero y Dees añadió una ocurrencia “pretty woman never needs any money” (mujer bonita nunca necesita dinero).

Inspirado, Orbison comenzó a cantar: “Pretty woman, walking down the street (mujer bonita caminando por la calle). Y así nació la canción.

Los derechos se dividieron entre Orbison, Dees y el sello discográfico Acuff-Rose Music.

Tuvo mucho éxito, y Bill Dees cuenta que hasta los años 90 sus regalías representaron la mayor parte de sus ganancias anuales.

Pero la fama del tema tuvo su costado trágico: Claudette, la musa de Orbison, falleció en 1966 en un accidente de motocicleta, algo que destrozó al cantante.

En 1990 Pretty Woman comenzó una nueva vida: la que le insufló el estreno mundial de la película con el mismo nombre, protagonizada por Julia Roberts y Richard Gere.

Las tarifas por sincronización (término legal que define el uso de una canción para acompañar imágenes) son confidenciales, pero se estima que por una canción que musicaliza y da título a un filme, puede representar cualquier cifra entre U$240 mil y U$800 mil.

Según los cálculos de esta investigación, Pretty Woman ha recaudado cerca de U$20.900.000.

8 – Every breath you take

La canción escrita por Sting en 1983 y popularizada por el grupo británico The Police ocupó los primeros puestos de las listas de éxitos en todo el mundo y ha sonado millones de veces en la radio.

Apoyada por imágenes en los inicios del videoclip, la canción tuvo un gran impacto global y el video ganó un premio en la primera edición de los premios de MTV en 1984.

Según cuenta el presentador Mark Radcliffe, Sting escribió esta canción cuando se estaba separando de su primera esposa. Sin embargo, es uno de los temas preferidos en infinidad de bodas.

David Hepworth, compositor, periodista y locutor consultado por la BBC, explica que las ganancias de Everey breath you take representan entre una cuarta parte y un tercio de los beneficios del total del catálogo de canciones de The Police.

La versión que hizo Puff Daddy en 1997, I´ll be missing you, mantuvo los derechos originales de autoría para Sting y siguió generando dinero, a pesar de que Daddy sólo utilizó los inconfundibles acordes de guitarra que Andy Summers había creado para la canción.

“Nosotros teníamos nuestro acuerdo particular en The Police, pero en este caso, Sting creó la canción, así que se acredita como el autor, en cambio, yo, como ‘arreglista’ si se quiere, no tengo ningún crédito. Igual tenemos un acuerdo, no voy a entrar en él. Ya sabes, el vil metal”, dijo Andy Summers a la BBC.

Every breath you take, se estima, ha recaudado hasta el momento unos U$21.700.000.

7 – Santa Claus is coming to town

La versión en vivo de Bruce Springsteen de 1991 aún aparece en las compilaciones navideñas, pero la historia de esta canción comenzó casi medio siglo antes en un tren de Nueva York.

A Haven Gillespie, un letrista profesional, le habían encargado una canción de Navidad y se inspiró en los anuncios navideños del metro de la ciudad.

Recordó palabras de su madre cuando era niño “Si no te lavas detrás de las orejas, Santa no vendrá, más vale que seas bueno”, escribió la canción en un corto trayecto de subterráneo y la finalizó con la ayuda de su colega John Frederick Coots.

En sus inicios fue un éxito de ventas de partituras (lo que se vendía antes de que se popularizaran los discos), y fue grabada más de doscientas veces por artistas como Dolly Parton o The Jackson Five. Cada una de esas versiones es como un regalo para el autor, porque los beneficios van para quien escribió la canción.

Sus ganancias alcanzan alrededor de U$26.500.000. Asumiendo que el sello se queda con 50% y el resto se reparte entre los dos autores, John Frederick Coots y Haven Gillespie han obtenido más de U$6 millones por esta canción.

6 – Stand by me

“Estaba en casa un día y comencé a rasguear mi guitarra barata, con mi mujer, estábamos recién casados, viviendo en un pequeño apartamento, y la canción cobró vida”, cuenta Ben E. King a la BBC.

Corría el año 1960 y King contactó al célebre dúo de compositores Jerry Leiber y Mike Stoller.

Stoller creó la distintiva secuencia de bajo, y entre los tres completaron los arreglos de un éxito que llegó en el momento justo.

En la época del nacimiento de la lucha por los derechos civiles, un negro y dos judíos hipster crearon un himno a la tolerancia y la solidaridad con influencias del góspel, que se volvió intemporal.

Ese espíritu positivo también se reflejó en la manera en que Ben King manejó el tema de las regalías, que se repartieron amigablemente entre él (50%)Jerry Leiber(25%) y Mike Stoller(25%).

Fue todo un éxito en 1961. Pero en 1986 fue utilizada en una película con el mismo nombre, protagonizada por un joven River Phoenix, y se convirtió, 25 años después, en un éxito aún más grande.

Tal como cuenta Mike Stoller a la BBC, era “exactamente la misma grabación, nada había cambiado”.

“Apostaría a que estos discos, revividos en los años 80, se vendieron mucho más que cuando fueron lanzados en los 60. Porque el mercado discográfico en los 60 era bastante pequeño, comprar discos era algo de especialistas, no todo el mundo tenía un tocadiscos. En los 80 todos tenían reproductores de CD o de casete, así que los ingresos por algo así serían enormes como consecuencia”, dice el compositor y periodista David Hepworth.

Stand by me ganó más de U$28.200.000.

“Si no fuera por Stand by me, yo estaría probablemente manejando un taxi, y no sería tan feliz como soy, con mi familia, mis nietos y mis hijos”, reflexiona Ben E. King, que también invirtió parte de este dinero en una fundación llamada como la canción que ofrece becas para estudiar música a niños sin recursos.

¿Se quedó con ganas de más? No se pierda la segunda parte de nuestra lista de canciones más lucrativas del mundo, que publicaremos mañana.

¿Imagina qué canciones ocupan los primeros puestos de este ránking? ¿Ya adivinó cuál es el número uno? Una pista: no es de Navidad.

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