Recomiendan a migrantes no pasar por Coatzacoalcos

El defensor de derechos humanos Fray Tomás González, párroco de Tenosique y director de la Casa del Migrante La 72, ubicada en la frontera con Guatemala, denunció que los grupos del crimen organizado que controlan la ruta ferroviaria que inicia en Tabasco y Chiapas, con rumbo al norte del país, iniciaron el año 2013 con una nueva estrategia para extorsionar a los miles de centroamericanos que ingresan ilegalmente a México: el cobro del pasaje en el tren, con tarifas que van de 300 dólares por llegar a Coatzacoalcos y 850 dólares hasta Estados Unidos.

“Esta cuota se la están cobrando a todos los migrantes que suben al tren –señaló, en entrevista telefónica–, primero empezaron a cobrar la ‘cuota’ en Veracruz, luego cruzaron a Tabasco y empezó el cobro desde la estación de Chontalpa; después recibimos reportes de que bajaron aún más y comenzaron a cobrar desde Palenque, Chiapas, y ahora ya están aquí, en Tenosique (donde empieza la ruta migratoria).”

El franciscano explicó que el crimen organizado ha aprovechado dos factores coyunturales para aplicar esta nueva estrategia, que no es ya aleatoria (como los secuestros o asaltos) sino masiva, y estos son la transición política en los tres niveles de gobierno, y la irregular operación de los trenes, que ha generado grandes acumulaciones de migrantes en el sur del país.

“Durante la segunda semana del año, llegaron un promedio de 150 migrantes diariamente al albergue de Tenosique –señaló Fray Tomás–, pero en la primera semana de enero el promedio fue de 300, y esto es por que el tren está pasando de forma muy irregular.”

El nuevo cobro impuesto por el crimen organizado, abundó, se realiza cuando los migrantes abordan, o bien cuando el tren ya va avanzando, “y una vez que están arriba, si no dan la cuota, los arrojan al vacío: en la primera semana de enero, de hecho, al albergue llegó un centroamericano que no tenía dinero y que lo aventaron del tren, afortunadamente no murió, pero venía con fracturas y con una herida muy grande en la frente.”

Por esta razón, alertó el defensor de derechos humanos, “nuestra recomendación es que los migrantes que ingresan a México eviten usar la ruta ferroviaria, al menos en el tramo que va de la frontera sur a Coatzacoalcos, y si es que pasan por este entronque ferroviario (que une las rutas de tren del sureste, con la vía que llega a la Ciudad de México), les pedimos que no se detengan en este punto, porque el riesgo es en este momento demasiado alto”.

Tensión en Tenosique

Aunque el cobro por abordar al tren es la estrategia a la que está dando prioridad el crimen organizado, señaló Fray Tomás, los asaltos aleatorios a migrantes también en la frontera con Guatemala.

El problema es que en este momento en Tabasco todas las autoridades son nuevas: la gubernatura la ganó el PRD y la alcaldía de este municipio la recuperó el PRI, y esto ha sido aprovechado por el crimen organizado, provocando una situación muy tensa: han dejado muchas víctimas, tan sólo en la segunda semana de enero atendimos en el albergue a cerca de cien migrantes que fueron asaltados, hemos recibido ya los primeros testimonios del año de gente violada, golpeada e incluso fracturada… incluso, el Grupo Beta (del Instituto Nacional de Migración) nos ha traído aquí a gente asaltada, para que la atendamos.”

Además, denunció, el albergue La 72, ubicado a menos de 300 metros de lo que fuera la estación ferroviaria de Tenosique (hoy abandonada), en la actualidad se halla bajo acoso permanente de las bandas delictivas que operan en la zona.

“Estamos rodeados de halcones, enviados por los que están cobrando la cuota, y el 30 de diciembre, una voluntaria que trabaja en el albergue fue amenazada por un sujeto que ingresó, luego sus cómplices volvieron para difundir el rumor de que atacarían el refugio para migrantes durante la madrugada… y nosotros lo único que podemos hacer es estar más alertas, porque con el cambio de gobierno, todas las medidas de protección dictadas por la Comisión Nacional de Derechos Humanos quedaron suspendidas: dejaron de hacer rondines policiacos y de atender nuestras peticiones de seguridad”.

De hecho, subrayó, no sólo los ataques del hampa han aumentado, sino también de los cuerpos federales de seguridad. “El pasado viernes atendimos a un grupo de migrantes que fueron asaltados por militares en el retén de La Palma, los desnudaron, se burlaron de ellos, los humillaron y los amenazaron”.

Por esta razón, informó, se denunció esta situación ante las autoridades militares asentadas en esta zona fronteriza, y también se acudió con el presidente municipal, “a quien le llevamos a un grupo de centroamericanos, para que escuchara de su propia voz el tipo de vejaciones que están sufriendo, además de que hacemos un llamado a los tres niveles de gobierno para que pongan atención a esta situación tan grave por la que se está pasando actualmente”.

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