Llévate mis amores, un documental sobre Las Patronas que busca fondeo

Foto: Manuel Ureste (@manuvpc)

Foto: Manuel Ureste (@manuvpc)

Llévate mis amores es un documental sobre Las Patronas, esas mujeres que cocinan, embolsan y llevan comida a los migrantes que buscan cruzar México para llegar a Estados Unidos a bordo del tren conocido como “La Bestia”.

En Fondeadora.mx se abrió un proyecto que busca recaudar fondos para impulsar la difusión del documental y así lograr el aumento de las donaciones a las labores de Las Patronas, quienes sólo reciben dinero y ayuda de asociaciones civiles, universidades y comercios locales. Nada del gobierno.

Los creadores del proyecto necesitan recaudar 100 mil pesos y hasta el momento llevan 69 mil 163 pesos. Si te interesa donar a la causa, da click aquí, que todavía tienes 10 días para hacerlo.

Además, también invitan a que dones productos en especie –arroz, frijol, aceite, atún, ropa, tenis, calcetines…- a través del correo electrónico llevatemisamores@hotmail.com o directamente con ellas a lapatrona.laesperanza@gmail.com

Aquí te dejamos el tráiler del documental:

Y aquí el link para que puedas donar.

¿Ya leíste las crónicas sobre Las Patronas?

“Mandé a mis hijas a que fueran por una bolsa de pan a la tienda –cuenta Doña Leónida mientras limpia los frijoles negros de un cubo amarillo de plástico-. Cuando regresaban vieron que el tren venía cargado de gente. En ese momento se detuvieron frente a ellos y los migrantes les pidieron que les dieran la bolsa de pan porque traían mucha hambre. De regreso a casa recuerdo que se me quedaron viendo muy serias. Les pregunté que si es que no había pan en la tienda o qué sucedía, y ellas me dijeron que el tren venía con mucha gente y que les suplicaron un poco de comida. En ese momento yo las abracé muy fuerte –hace una pausa, recuerda, y mira al vacío-. Les dije que estaba bien, que no se preocuparan porque habían actuado correctamente. Y fue así –concluye con ambas manos hundidas en el barreño- cómo empezó la ayuda a los migrantes en La Patrona”.

Parte 1

“Antes de aquello ya me consideraba una mujer católica, y también ayudaba a repartir la comida entre los migrantes. Sin embargo –concede-, no había sentido bien el llamado hasta que me pasó esta situación esa noche, en 1997. Aquello me hizo perder el miedo ante lo desconocido, y hasta hoy no lo tengo. Ahora siempre me digo que si me tiene que pasar algo ayudando a los migrantes ahí en las vías, es porque Dios así lo ha decidido”.

Parte 2

Deja un comentario