Siria: ¿es clara la evidencia sobre quién usó armas químicas?

El gobierno de Estados Unidos aseguró este viernes tener información suficiente para afirmar que las fuerzas del régimen de Bashar al Asad en Siria son responsables del supuesto ataque con armas químicas ocurrido en Damasco la semana pasada.

En comparecencia pública, el secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, dijo que Estados Unidos sabe que el régimen de Asad tiene el programa de armas químicas más grande de Medio Oriente y que lo ha utilizado contra su propia gente varias veces este año.

Kerry precisó que, según la información con la que cuentan, 1.429 personas murieron tras el ataque con armas químicas del 21 de agosto, incluyendo al menos 426 niños.

El secretario de Estado no presentó documentos oficiales físicos, aunque subrayó que su gobierno tiene datos y pruebas.

Con estos datos, y haciendo hincapié en el hecho de que EE.UU. no puede permanecer indiferente ante esta situación, Kerry insinuó que los planes del gobierno estadounidense de realizar un ataque limitado, “que no tiene el cambio de régimen en Siria como objetivo”, siguen adelante, aunque sea sin la participación de Reino Unido.

Por su parte, el primer ministro británico siguió defendiendo este viernes que las acciones de Asad no pueden quedar sin respuesta, aunque sea mediante una estrategia diferente a una acción militar.

¿Hasta qué punto son claras y contundentes las evidencias sobre la implicación del régimen sirio en el ataque como lo plantean Washington y Londres?

“Circunstancial”

Del lado de Estados Unidos, el presidente Obama sostuvo que las fuerzas de Bashar al Asad usaron armas químicas.

En Washington se presentaron en las últimas horas dos informes: uno fue un análisis clasificado para miembros del Congreso y otro, una versión desclasificada para el público estadounidense.

El diario The New York Times, que cita a funcionarios que leyeron el informe, indica que “una pieza fundamental de la inteligencia es una llamada telefónica interceptada entre funcionarios militares sirios, uno de los cuales parece sugerir que el ataque con armas químicas fue más devastador de lo que se intentaba”.

Pero otros funcionarios, citados en The New York Times, descartan las sugerencias de que el ataque fue “un error de cálculo”, y creen que el gobierno tenía la intención de causar extensos daños.

“Altamente probable”

Por su parte, en Londres, el análisis de los servicios de inteligencia, presentado al primer ministro por el Joint Intelligence Committee (JIC) (Comité Conjunto de Inteligencia), concluye que “es altamente probable” que el gobierno sirio fue responsable del supuesto ataque químico ocurrido el 21 de agosto.

“No es posible que la oposición haya realizado un ataque con armas químicas (CW, por sus siglas en inglés) de esta magnitud”, dice el informe del JIC.

Es decir, tal como explica Gordon Correra, corresponsal de asuntos de seguridad de la BBC, el razonamiento con que llegó a esa conclusión es que como los rebeldes no pudieron hacerlo, tuvo que haberlo hecho las fuerzas de Bashar al Asad.

“Una razón central de la relativa confianza del análisis (del JIC) es la consideración de que no pudo ser la oposición y por lo tanto tuvo que ser el gobierno”, dice Correra.

El informe también dice que “hay cierta inteligencia que sugiere la culpabilidad del régimen en este ataque” y que “estos factores hacen altamente probable que el gobierno sirio fue responsable”.

Lo cual, explica Gordon Correra, indica que se cuenta sólo con alguna información que apunta a que el gobierno llevó el ataque “pero no es nada tan concluyente como para dispersar todas las dudas”.

Y la descripción de que “la inteligencia es altamente delicada” significa que pudieron haberse interceptado comunicaciones o material de otro país, agrega Correra.

“Pero el juicio clave del documento… la frase ‘altamente probable’, indica un grado significativo de confianza pero no una certeza absoluta”, asegura el corresponsal de la BBC.

El análisis del JIC también menciona “extensas imágenes de video que fueron atribuidas al ataque (y que creemos serían muy difíciles de falsificar) son consistentes con el uso de un gas nervioso, como sarin”.

Esto quiere decir, dice Gordon Correra, que el juicio de que se utilizaron armas químicas estuvo basado en lo que se conoce como una fuente abierta de información.

“En otras palabras”, agrega Correra, “no es inteligencia secreta sino, en este caso, imágenes de video publicadas”.

Con toda esta información, Tucker Reals, editor de asuntos internacionales de CBSNews, concluye que “con la posible excepción de las llamadas telefónicas interceptadas… la vasta mayoría de la evidencia de la culpabilidad del régimen de Asad presentada tanto por Cameron, como por la administración de Obama y sus aliados en Francia, Turquía y otras naciones, es, en esencia, circunstancial”.

“Y depende principalmente del argumento, tal como Cameron dijo el jueves, de que simplemente no hay escenarios alternativos que sean creíbles”.

Related

Deja un comentario