Cuestionan senadores gestión de Plascencia por la masacre en San Fernando

La senadora del PT, Layda Sansores, pidió la renuncia del ombudsman, mientras senadores del PRI, PVEM y PAN utlizaron sus intervenciones para halagar a Plascencia. El titular de CNDH aceptó revisar la recomendación 80/2013 sobre la masacre de San Fernando.

Cuestionan senadores gestión de Plascencia por la masacre en San Fernando
Raúl Plascencia, titular de la CNDH, comparece ante la Comisión de Derechos Humanos del Senado. Foto: Cuartoscuro.
Raúl Plascencia, titular de la CNDH, comparece ante la Comisión de Derechos Humanos del Senado. Foto: Cuartoscuro.
El presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Raúl Plascencia, compareció ante el Senado por primera vez desde el inicio de su mandato en 2009. El ombudsman fue recibido por la Comisión de Derechos Humanos con reacciones encontradas de los legisladores, desde halagos hasta la petición de su renuncia.

Aunque el ombudsman hizo un recuento de sus logros en 2013el motivo de su comparecencia fueron los cuatro amparos interpuestos por organizaciones sociales contra la gestión de la CNDH por dos casos: la masacre de 72 migrantes en San Fernando, Tamaulipas, en 2010, y por el caso de mujeres oaxaqueñas a quienes se les negó atención en los centros de salud durante el parto.

Después de 20 minutos de lectura del informe anual, Plascencia tuvo que responder a las preguntas de los senadores de la Comisión de Derechos Humanos del Senado que llegaron en medio de felicitaciones a su gestión.

Las primeras intervenciones, de la senadora del PRI, Lucero Saldaña y la del PAN, Mariana Gómez del Campo, interrogaron por el caso de las mujeres oaxaqueñas e hicieron referencia a la violencia contra los migrantes sin mencionar explícitamente la masacre de San Fernando. La primera discrepancia, llegó en el tercer turno, y todavía de manera tibia.

La senadora del PRD por Tlaxcala, Lorena Cuéllar, cuestionó varios casos de abusos policiales en su estado y por qué no buscó a los familiares de las víctimas de la masacre para elaborar la recomendación 80/2013 por la que denunciaron las ONGs.

El presidente de la CNDH alegó que “se trató de localizar a los familiares, pero ninguna de las víctimas traía identificaciones que permitían reconocerlos fácilmente.

Entre el público de la sala estaba Mirna Solórzano, madre de Glenda Yaneira, salvadoreña desaparecida en nuestro país y probable víctima de la masacre. Solórzano recordó que ninguna autoridad mexicana se comunicó con ella y que la petición de ADN y la confirmación de que su hija estaba entre los asesinados le llegó a través de la representación de El Salvador en México.

La Fundación para la Justicia y el Estado Democrático de Derecho, que impulsó el amparo a la recomendación 80/2013 contestó que la CNDH podría haber acompañado a los funcionarios mexicanos que trasladaron los cuerpos a sus familiares.

El senador Alejandro Encinas, que participó en la reunión gracias a que Pablo Escudero le cedió su primer turno de participación, acusó a la CNDH de “malas prácticas”, “dilación”, “no escuchar” a las víctimas de la masacre y en que “no se cumplió las normas mínimas de los cadáveres” lo que sembró dudas en los familiares sobre los cuerpos que recibieron así como de que no se ha reparado el daño.

La discusión subió de tono a las tres horas del arranque con la participación de la senadora del PT, Layda Sansores, quién criticó que en la reunión los senadores hicieron de “paleros” y ella tachó de “silencio cómplice” la recomendación de la CNDH en el caso de los migrantes.

Sansores pidió la comparecencia de Solórzano para que el ombudsman viera que los familiares si eran accesibles y le espetó que se “pusiera los tenis” y fuera a buscarlos.

Sansores le acusó de “falta de empatía, una discapacidad imperdonable en alguien que vigila los Derechos Humanos”. Y exigió que hiciera una nueva recomendación.

El presidente, que había ido cambiando el semblante, se comprometió a hacer una nueva recomendación pero alegó que “su tarea tiene límites” y concluyó su defensa con una adaptación propia de una cita de Voltaire: “Defenderé con mi vida su derecho a expresarse aún cuando no coincida con usted” .

Sansores, por su parte le replicó pidiendo su renuncia porque “está más cuidando su reelección que preocupado por los ciudadanos”.

Mirna Solórzano vino a México como representante de familiares de migrantes centroamericanos a entregar la petición de comparecencia de Raúl Plascencia a los senadores y ahora regresó para estar presente en esta reunión de trabajo.

“Nosotros lo que queremos es que rindan cuentas, que nos den una respuesta, que nos cumplan, que busque lo que es en el caso de Glenda, de los 72 migrantes, que no nos tomaron en cuenta a nosotros como familiares. Lo que queremos es que nos den esa respuesta, el porqué no buscaron a los familiares, a menos a nosotros nunca tocaron puertas a decir ‘oiga señora usted es familiar de Glenda, aquí están las pruebas para que usted no tenga dudas’ porque hasta ahorita yo siempre tengo la duda de si enterré a Glenda y así muchas personas, porque yo represento a toda Centroamérica”, dice Mirna.

La mamá de Glenda ha pasado casi cuatro años buscando a su hija, con la duda de si el cuerpo que enterró es el de ella. Duda porque no tiene evidencias más que la palabra de las autoridades. No le enseñaron ninguna foto del cuerpo, ni le entregaron la ropa que ella vestía.

La gestión de Raúl Plascencia ha motivado cuatro amparos en su contra por violentar derechos humanos al investigar y emitir recomendaciones.

Los dos primeros fueron interpuestos por familiares de los migrantes asesinados en San Fernando, Tamaulipas; el tercero y cuarto los interpuso GIRE por el caso de mujeres oaxaqueñas a quienes se les negó atención en los centros de salud durante el trabajo de parto.

El Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE) consideró que la CNDH no tomó en cuenta las necesidades y reclamos de las víctimas, Irma López Aurelio y Alma Ruth Mendoza quienes pidieron atención médica y apoyo para sus hijos.

Sin embargo, estas peticiones no fueron incluidas por la CNDH en sus recomendaciones 01/2014 y 15/2014.

Los amparos, que fueron admitidos por distintos jueces en materia administrativa en el Distrito Federal, aún no han sido resueltos.

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