Sólo se ha localizado a 73 víctimas de desaparición forzada: PGR

La Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas, según el documento de su creación, dirige, coordina y supervisa la búsqueda de desaparecidos, pero en realidad enfrenta trabas administrativas, pues el recurso llega con retrasos de Hacienda, señala el subprocurador de Derechos Humanos de la Procuraduría General de la República, Ricardo García Cervantes.

Sólo se ha localizado a 73 víctimas  de desaparición forzada: PGR
Foto: Cuartoscuro.

promo_desapariciones“Si yo quisiera presumir –dijo el subprocurador de Derechos Humanos de la Procuraduría General de la República (PGR), Ricardo García Cervantes–, inflo la cifra (de desaparecidos localizados) sumando todos los hallazgos realizados por el sistema Amber”. Para hacerlo, señaló, sólo sería necesario confundir a las víctimas de desaparición forzada, con las personas que están extraviadas o aquellas que se fueron de casa de manera voluntaria, y así, por ejemplo, podría tomarse como víctima localizada al “señor que salió de su casa y que no sabía cómo regresar, y que unas monjas devolvieron; o a la niña que salió de Chiapas y estando en Oaxaca alguien llamó e informó.”

Esto es así, reconoció el funcionario federal, en entrevista realizada el pasado 16 de mayo, porque existe “la tentación de decir ‘hemos encontrado tantos miles de personas…'”.

Y así fue.

Siete días después, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, informó que en la lista oficial de desaparecidos, que incluía “casi 27 mil” registros, ahora sólo quedaban 8 mil personas desaparecidas, y el resto han sido localizadas.

Textualmente, Osorio afirmó ante senadores: “Del 2006 al 2012 tenemos más de 27 mil (reportes de personas desaparecidas), y hoy, con este dato que les doy, tenemos 13 mil (reportes de desaparecidos). Pero los datos siguen: del 2012 al 2014, otra vez hay 16 mil que se han reportado nuevamente como no localizados. Y quiero decirles que se han encontrado 8 mil vivos y 385 muertos. Y entonces, tenemos hoy, no localizados de esta nueva cuenta, 8 mil nada más.”

Cabe destacar que el titular de Gobernación no especificó si los 16 mil contabilizados en el periodo 2012-2014 ya incluyen los 13 mil registros de desaparecidos acumulados durante el sexenio de Calderón, o si ambos totales deben sumarse (lo que daría un total global de 21 mil desaparecidos, si se le restaran los 8 mil localizados de los que habló).

En el mismo tenor, Osorio también afirmó que “hoy, localizados vivos, tenemos a 14 mil 688 (personas que fueron reportadas como desaparecidas), y localizados muertos a 748” –que dan un total de 15 mil 436 localizados–, aunque minutos después señaló a los senadores que “quiero decirles que se han encontrado 8 mil (desaparecidos) vivos y muertos 385”. En este caso, el secretario de Gobernación tampoco explicó si ambas cifras deben sumarse (lo que daría un total global de 23 mil 821 personas recuperadas), o si los 8 mil 385 localizados de los que habló al final van incluidos en los los 15 mil de los que habló al principio.

Lo que sí subrayó Osorio Chong fue que entre estas personas que calificó como “localizadas” no sólo van víctimas de desaparición forzada, sino también “la joven que se escapa con el novio”, “la persona que se va a trabajar a otro lado”, e incluso las personas que en medio de un conflicto matrimonial “se salen de la casa”.

Entonces, ¿cuántas víctimas reales de desaparición forzada ha rescatado o localizado el gobierno de Enrique Peña Nieto? El subprocurador García Cervantes da otra respuesta: son 73 personas, 45 vivas y 28 muertas.

Expectativas infladas

Hace un año, el gobierno federal anunció la creación de la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas, cuya misión es dar con el paradero de las víctimas de este delito y es esta área de la PGR la cual ha dado con el paradero de las 73 víctimas de desaparición forzada que han sido recuperadas.

De esas 45 víctimas localizadas con vida, la mayoría estaban en penales del país, registrados con nombres falsos, en tanto que los 28 muertos fueron encontrados en fosas clandestinas o en fosas comunes, señala García Cervantes.

El número de los 73 hallazgos manejado por la Unidad es mínimo, reconoce el subprocurador de Derechos Humanos, por lo que “yo quiero bajar las expectativas de esto: la Unidad se crea en mayo (de 2013), se formaliza en junio, a mi juicio de una manera un tanto cuanto precipitada, pero las expectativas que se generan deben corresponderse con las acciones del tamaño de esa expectativa”, y eso no ha ocurrido.

A un año de su creación, García Cervantes asume que entre los errores que esta Unidad presenta, causadas por la precipitación con la que fue creada, están el haberle impuesto la responsabilidad de buscar a todos los desaparecidos del país y, más aún, señalar que esto se lograría con los 11 agentes del Ministerio Público con los que fue dotada al inicio. Aunque desde entonces la cifra ha crecido a 23, el planteamiento inicial fue equivocado.

“Lo importante era tener cómo hacer que todos los que puedan aportar, todas las instancias de gobierno, las dependencias que tuvieran algo que aportar para abordar un tema tan difícil, tan complejo, tan delicado, por lo tanto, el planteamiento de ubicar en una sola unidad miles de casos y también con diversas causas y agentes, pues es verdaderamente ingenuo (…) Es ingenuo pensar que se va a crear un aparato del tamaño necesario para resolver por sí y solo ella, los casos de desaparecidos”, señala ahora en entrevista con Animal Político.

Hace 9 meses, cuando la Unidad apenas arrancaba, el subprocurador afirmó en una entrevista que el interés del Estado por encontrar a los desaparecidos había bajado, que no se había dado el “golpe de timón” necesario para atender la crisis humanitaria. Hoy, ese golpe continúa sin ocurrir.

-¿Qué tendría que haber sido ese golpe de timón?- se le pregunta ahora.

El subprocurador pone como ejemplo la estructura creada en enero de este año para atender el secuestro, la Coordinación Nacional Antisecuestro.

“Cuando se ve la gravedad, la agresividad, de un delito como el secuestro y se toman decisiones como ésta de crear toda una infraestructura (la Coordinación Nacional Antisecuestro) de poner al frente a Renato Sales, es porque se identificó que ese delito es gravísimo, no sólo es cobarde, es el que genera todo tipo de dolores, no sólo de quienes lo padecen, sino de toda la sociedad. Bueno pues el secuestro se atendió de una manera, sociedad civil, gobernación, la procuraduría, los estados y se creo la Coordinación… el secuestro es apenas una parte, aporta apenas una parte del dolor de los desaparecidos. Pues una cosa como esa esperaba que pudiera suceder”.

Y no sucedió.

–¿Por qué? ¿Se deberá a que una parte de las víctimas que encabezan al movimiento antisecuestro tienen poder político y económico? (Isabel Miranda de Wallace, Alejandro Martí y María Elena Morera son integrantes del comité ciudadano)

–No me parece que yo pueda especular sobre las razones. Creo que está sobradamente justificado, pero también está sobradamente justificado que haya un aparato, un plan nacional, un compromiso expresado y dotado de todas las capacidades requeridas para atender un problema así.

Los ajustes

La creación de la Unidad ocurrió de manera precipitada y sobre la marcha se han tratado de hacer ajustes que permitan al organismo funcionar. El primero de ellos fue delimitar los casos que la Unidad sí trabajaría: sólo los del fuero federal y los del fuero común, cuando el caso pudiera estar vinculado al crimen organizado. Así las autoridades federales buscan que los gobiernos estatales asuman su responsabilidad en la búsqueda.

Con esta medida, la Unidad tiene 350 expedientes que se refieren a 550 víctimas, más 120 casos de organizaciones de la sociedad civil que acompaña.

La Unidad, según el documento de su creación, dirige, coordina y supervisa la búsqueda de desaparecidos; su titular tiene calidad de agente del MP y puede recibir denuncias, solicitar exhumación de cuerpos, solicitar beneficios para presos siempre y cuando aporten información que ayuden a encontrar a desaparecidos.

Pero en la realidad el organismo enfrenta trabas administrativas que limitan la respuesta a la “crisis humanitaria” de las desapariciones, pues el recurso llega con retrasos de Hacienda, afirma el subprocurador, y tiene un faltante en la estructura: en este primer semestre del año Províctima (creada durante la administración calderonista) fue transferida casi en su totalidad a la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (que deriva de la Ley General de Atención a Víctimas) y el área que contaba aquel organismo, la subprocuraduría de búsqueda de personas desaparecidas, sería transferida a la Unidad, lo cual aún no ha ocurrido por enredos burocráticos.

Entre los reclamos, el subprocurador lanza también uno a la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, cuya ley tiene un apartado específico para la atención de familiares de desaparecidos.

“También debe comenzar su función la Comisión Ejecutiva, nos está haciendo falta que ella también asuma ya su trabajo”.

Tejiendo el plan

Durante los encuentros nacionales de gobernadores y procuradores estatales se ha planteado la creación de un Plan Nacional de Búsqueda de Desaparecidos. El tema fue mencionado en la reunión de la Conago de junio del 2013, aunque no se asumieron compromisos; posteriormente, en la reunión de procuradores de noviembre del mismo año se anunció la creación de la Red Especializada para la Búsqueda de Personas cuyo paradero es Desconocido (REBUP) que sería parte del Plan.

A la fecha, no existe registro oficial de lo que será el Plan. García Cervantes tiene en sus manos un conjunto de documentos engargolados que espera, un día se transformen en ese plan. Ahí está el protocolo forense, que ya se homologó en todos los estados, el software ante mortem y post mortem (propiciado por la Cruz Roja) que está en proceso de adopción.

“No estamos en donde estábamos, pero no estamos todavía en donde tenemos que estar. Hace falta más personal, más investigadores”.

–Habrá que bajar entonces las expectativas

–En la Unidad, sí. En el Esfuerzo del Estado, no, que incluye la Unidad. La expectativa en un verdadero Plan Nacional con líneas de acción, protocolos, mecanismos para la búsqueda, sí. Si no se mantiene la expectativa, se pierde la esperanza. Y si se pierde la esperanza será una gran razón de desconfianza institucional y lo que estamos creando es generar confianza institucional. Yo quiero que se tenga confianza, no en la unidad como tal. Lo importante es que las procuradurías locales hagan el 110% de su esfuerzo y las de aquí lo mismo. Quiero que se mantengan la expectativa, pero que sea de manera razonada, no porque ya va la unidad, ya están.

La búsqueda de los desaparecidos en voz de las familias

“Las familias de Fundec-Fundem hicimos una petición de 7 puntos a Felipe Calderón, uno de ellos era la creación de una subprocuraduría para desaparecidos; se lo volvimos a plantear a la administración de Enrique Peña Nieto y la respuesta que obtuvimos fue la Unidad de Búsqueda de Desaparecidos. Se abrió una expectativa que rápidamente se agotó porque en la práctica es una ventanilla de atención para ciertos casos. A un año del anuncio de la Unidad podemos decir que es una camisa muy pequeña, por tanto una camisa de fuerza que no tiene la talla que se requiere para buscar e investigar los casos. Además de que no hay transparencia en los resultados”: Juan López, Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en México (FUNDEM)

“A la Unidad yo le llamaría una estrategia de contención política para con las víctimas. Ha tenido una gran falla en investigar los patrones de las desapariciones de personas en México. ¿Cuál es el fondo y quién está detrás de esto? No sabemos cuáles son las causas, las zonas, las formas de evitarlo, entonces no se puede hablar de una prevención y comprensión del fenómeno (de desaparición) si no de buscar cadáveres, restos humanos. Ha sido reactiva, no preventiva y por eso no sorprende que sigan ocurriendo las desapariciones”: Perseo Quiroz, director de Amnistía Internacional México

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