Ningún caso de bullying es causa para negar clases, establece protocolo en el DF

El Marco para la Convivencia Escolar aplicado desde hace dos años por la SEP en la Ciudad de México, establece un protocolo de actuación antes los diferentes niveles de violencia de los alumnos. Ante casos extremos, establece la suspensión temporal de hasta 5 días en primaria, “sin que con ello se condicione la presencia del alumno en la escuela”.

Foto: Cuartoscuro.
Foto: Cuartoscuro. Cuartoscuro
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Las alertas por el acoso escolar detonadas hace unos meses protagonizaron el regreso a clases en la capital mexicana. El martes 19 de agosto, la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal encomendó a los padres de familia a estar atentos a sus hijos para identificar prontamente posibles casos de acoso escolar.

Ayer miércoles, tercer día de clases, un centenar de personas, entre padres, alumnos y maestros, bloquearon el acceso a la escuela pública José María Mata, en la calle Amores, en la colonia Del Valle norte –un barrio residencial de clase media alta– para impedir el acceso a un niño de nueve años que cursa el quinto año de primaria, acusado de haber agredido el ciclo escolar pasado al menos a otros 25 alumnos y a un profesor. El enojo de los padres llegó al grado que una patrulla policial tuvo que resguardar al niño y a su madre que lo acompañaba. La multitud rodeó al vehículo y no le permitió avanzar durante casi una hora hasta que llegaron otros elementos policiales de apoyo para poder sacar a madre e hijo a pie y evitar que el resto los siguieran.

Los padres acusaron violencia física y agresiones sexuales y la directora del plantel aseguró que el niño golpeó incluso a un profesor. La directora de la escuela refirió que ya se habían interpuesto las denuncias correspondientes ante las autoridades. Los padres también denunciaron que ya habían acudido al DIF, a la Secretaría de Educación y a la Unidad de Servicios de Apoyo a la Educación Regular (USAER) y que no se había hecho nada. Ahora exigen que se le expulse. Según el diario Milenio, la SEP, a raíz del incidente, avisó a la directora que el menor fue dado de baja de la escuela.

La madre del menor acusado dijo en cambio que tiene comprobantes que refieren que el niño ya ha sido atendido y está rehabilitado de la agresividad que se le imputa. Además, dice, que dichos comprobantes ya los presentó ante la escuela.

En el Distrito Federal rige desde el 2012 el Marco de Convivencia Escolar, un protocolo de actuación para prevenir, evitar y erradicar casos de violencia escolar, que implementó la Secretaría de Educación Pública federal y que sirvió de base para elaborar el Plan Nacional para una Escuela Libre de Acoso que ahora quiere trasladar a todos los estados. Este protocolo, al que se deben apegar los reglamentos de cada escuela, estipula sanciones para los diferentes grados de violencia en las instituciones educativas. Estipula 59 faltas que aumentan desde apostar y participar en juegos de azar, burlas, daño a las instalaciones hasta lesiones con armas.

Para casos de violencia física o agresión sexual el Marco de Convivencia recomienda primero, la reunión entre el profesorado, la familia del menor agresor y personal de los Servicios de Apoyo Educativo. Luego estipula la suspensión continua del menor agresor en la escuela entre 3 y 5 días, y hasta 10 en las secundarias, con actividades dirigidas y supervisadas por personal de los Servicios de Apoyo Educativo. Posteriormente invita a los padres de familia o tutor a que lleven a su hijo a atención psicológica y que presenten las valoraciones psicológicas y los avances. La escuela deberá identificar los factores que pudieran obstaculizar el aprendizaje y participación del menor para implementar el apoyo necesario. En casos de violencia física, la última opción que contempla el Marco es el traslado de escuela.

En casos de agresión sexual se insta además a reportarlo a la Secretaría de Seguridad Pública. Pero siempre se mantiene que las diferentes medidas “no condicionen la presencia del alumno en la escuela”. La Convención de las Naciones Unidas sobre los derechos del niño reconoce la educación como derecho inalienable.

“Lo que yo vi en esa escuela es violencia escolar. Equivalente o peor que entre pares, porque tu como adulto tienes que mediar. Pero los adultos continuamente estamos dando el ejemplo claro de cómo operar en términos violentos. El martes hubo un intento de plagio en NL delante de un jardín de niños que vieron el asalto a uno de sus maestros. O el maestro detenido en las últimas semanas por abusar sexualmente en San Luis Potosí. Todo eso es violencia escolar, pero nos quedamos en la lógica del bullying como punto focal”, subraya Nasheli Ramírez, directora de la organización Ririki Intervención Social, que vela por los derechos de la infancia.

Ayer, al mismo tiempo que los padres y maestros de la primaria José María Mata realizaban el bloqueo para impedir el acceso al niño, la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del DF, Perla Gómez, participaba en un Foro contra el Acoso Escolar realizado en la UNAM, en el que declaró que “las respuestas simplistas, punitivas y criminalizantes frente al problema de la violencia escolar, no contribuyen a su solución y por el contrario, sí pueden llegar a vulnerar derechos fundamentales de las y los involucrados”.

Lo que vimos ayer es fruto del clima de pánico y linchamiento que hemos ido generando en los últimos meses, y el mensaje que se nos dio en lugar de ser de construcción, ciudadanía, convivencia pacífica es el del autoritarismo, tolerancia y violencia” aseveró en entrevista Nashieli Ramírez, de Ririki.

“Nosotras, las personas adultas, tenemos la responsabilidad de educar en una cultura de la paz” subrayó la directora del Consejo para Prevenir la Discriminación en la Ciudad de México, Jacqueline L’Hoist. “Hay una gran relación entre el acoso escolar y la discriminación, y que estas actitudes entre las y los educandos parten de un ambiente social enrarecido”, añadió.

Mónica Hernández Riquelme, Directora de Innovación y Fortalecimiento Académico de la Administración Federal de Servicios Educativos en el Distrito Federal, la misma institución que elaboró el Marco de Convivencia referido, manifestó que “contra la violencia escolar se tiene que trabajar en todos los niveles de la sociedad, más allá del aula, construyendo en cada ámbito relaciones de respeto a los derechos, a la no discriminación y sobre todo atacar las causas de este fenómeno de violencia social”.

Según el único documento nacional sobre violencia que incluye a niños y niñas de 4º, 5º y 6º de primaria, el Informe nacional sobre violencia de género en la educación básica en México, realizado en 2009 por UNICEF y la SEP, una tercera parte de los alumnos sufren violencia física en las escuelas, mientras que 4 de cada 10 denunciaron haber sufrido insultos y humillaciones.

La encargada de salvaguardar por los derechos de los capitalinos concluyó, en el Foro contra Acoso Escolar, que las instituciones educativas deben recuperar su función socializadora y de construcción de ciudadanía, “retomando el componente esencial donde se inculque a las y los estudiantes aprender a vivir juntas y juntos sin violencia, pero sin lugar a dudas el Estado tiene un papel fundamental en este proceso que involucra la calidad de vida de la ciudadanía”.

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