Estos son los ‘secretos’ de ser un maestro del ajedrez

En México, cerca de 3 mil personas serán certificadas como profesores de ajedrez por la Fundación Kasparov de Ajedrez para Iberoamérica, la UNAM y el ICAT.

Estos son los ‘secretos’ de ser un maestro del ajedrez
Hiquíngari Carranza, presidente de la Fundación Kasparov de Ajedrez para Iberoamérica, piensa que cualquier persona puede obtener la certificación. Foto: Javier Bárcenas
Hiquíngari Carranza, presidente de la Fundación Kasparov de Ajedrez para Iberoamérica, piensa que cualquier persona puede obtener la certificación. Foto: Javier Bárcenas

¿Has jugado ajedrez? ¿Eres un experto o, por el contrario, no conoces ningún aspecto del juego? Es usual escuchar que a muchas personas el ajedrez les parece algo difícil, especializado y, en general, una habilidad inalcanzable. De acuerdo con Hiquíngari Carranza, presidente de la Fundación Kasparov de Ajedrez para Iberoamérica, esta idea debe cambiar.

Este martes 10 de marzo, mil 100 habitantes de la Ciudad de México –y posteriormente cerca de 2 mil personas del resto del país– reciben certificaciones por haberse inscrito en un curso mixto (presencial y a distancia) que duró alrededor de cuatro meses con un objetivo: poder ser profesores de ajedrez en el país. 

“Nuestra convocatoria es muy clara en decir que no se necesita saber ajedrez para formarse en la enseñanza. Por otro lado, en el imaginario de la población hay la idea de que el ajedrez es solamente para gente con mucha capacidad intelectual, pero no es cierto”, menciona Hiquíngari, hombre de mediana edad que es alto y viste un saco de tonalidad oscura, camisa a rayas y corbata roja.

Para la charla con Hiquíngari, Animal Político visitó el Centro Cultural el Juglar, lugar ubicado en la colonia Guadalupe Inn en la Ciudad de México y que está bajo la dirección de Carranza. Ahí se promueven actividades culturales como lectura, cinefilia y, desde luego, el ajedrez.

Hiquíngari, responsable de haber planeado algunos de los eventos más importantes en el campo del ajedrez en México (en 1999 se rompió el récord Guinness con 5 mil asistentes a una competencia, para 2006 se registró un nuevo récord con 25 mil personas), considera que la respuesta del público ante la convocatoria de certificación fue asombrosa.

Profesores de ajedrez y pioneros en México

La certificación que otorga la Fundación Kasparov de Ajedrez para Iberoamérica en conjunto con la UNAM y el Instituto de Capacitación para el Trabajo (ICAT) permite que los beneficiados desemboquen su conocimiento adquirido de distintas formas.

Los egresados son una primera generación de profesores certificados. “Esta generación de profesores son pioneros y hemos logrado una estrecha cercanía con ellos. Están muy contentos, y tenemos testimonios de su experiencia”, dice Carranza.

Por un lado, un egresado puede ser profesor en alguna institución, pero también puede iniciar su propio centro de enseñanza, integrarse a un espacio público (biblioteca, parque o plaza) o encontrar la manera más adecuada para inculcar el conocimiento del ajedrez.

El ajedrez "es parte de la vida misma, de la vida de la humanidad”, afirma Carranza. Foto: Javier Bárcenas
El ajedrez “es parte de la vida misma, de la vida de la humanidad”, afirma Carranza. Foto: Javier Bárcenas

“Esto les va a abrir (a los egresados) espacios académicos y áreas laborales, pero no los vamos a dejar ahí. Como fundación nosotros los vamos a acompañar en algo que hemos denominado ‘redes de emprendedurismo’ y ‘redes institucionales’”, asegura Carranza.

La red de “emprendedurismo” son apoyos para que los profesores abran de manera individual su propia academia de ajedrez vecinal, en su casa, en la biblioteca vecinal, etcétera. Mientras tanto, la red institucional implica que los egresados acudan a las guarderías infantiles, se incorporen en las escuelas de tiempo completo o cualquier otra manera para integrarse como educadores en una institución

Carranza, quien dirige El Juglar desde hace casi 35 años, destaca: “El ajedrez ha acompañado al hombre por cientos de años y está plasmado en muchas cosas, en el arte, en la ciencia, el teatro, el cine. Es parte inherente del ser humano, es una actividad que acompaña al hombre en todo momento”.

La certificación: un reto que muchos están dispuestos a cumplir

“Estamos hablando de un universo de 3 mil personas, que son las que se inscribieron al curso y son las que sorprendentemente han seguido todo el proceso de formación”, indica Hiquíngari.

Además, el ajedrez tiene beneficios pedagógicos, sociales y terapéuticos. Foto: Javier Bárcenas
Además, el ajedrez tiene beneficios pedagógicos, sociales y terapéuticos. Foto: Javier Bárcenas

“Normalmente hay deserción en este tipo de programas, pero hay muy poca gente que en este caso han desertado”, menciona Carranza.

Sobre la composición del grupo de egresados, Hiquíngari destaca: “Estas 3 mil personas se conforman  de la manera más heterogénea. Hay mujeres y hay hombres en una proporción cercana”.

Los aspirantes llegaron de distintos lados de la república. “Es muy sorprendente porque de los 3 mil hay por lo menos 800 o 900 personas procedentes de distintos rincones del país”, asegura Carranza. “No hay un estado que no haya estado representado con algún grupo de gente preparándose”.

Por otro lado hay un grupo que sobresale por su rango de edad. “Tenemos por ejemplo un grupo muy grande, casi 600 integrantes, que son profesores jubilados, pensionados, que están en un rango de edad de entre  52 y 65 años”, destaca Hiquíngari.

Este segmento, como resalta el director de El Juglar, es “muy interesante porque son profesores que tienen gran experiencia en el aula”. Toda esa capacidad se está reintegrando al mundo de la enseñanza.

Ajedrez y educación: combinación necesaria

Son muchos los beneficios que aporta el conocimiento del ajedrez y sus características. Una persona puede desarrollar distintas ventajas a nivel cognitivo, pero no sólo eso, pues se trata también de una forma de dar rehabilitación a personas con distintas condiciones de salud.

“[El ajedrez] muchas veces no se ve, pero ahí está, en una obra de arte, en una película, en una expresión periodística cuando se habla del ‘ajedrez político’ o del ajedrez en el deporte – sin hablar del ajedrez como juego – al hablar del ‘ajedrez de los futbolistas”, dice el presidente de la Fundación Kasparov.

Carranza resalta los siguientes beneficios de la práctica y dominio del ajedrez:

  • Pedagógicos, pues mejora la concentración, memoria y estructura.
  • Permite analizar las causas de una acción.
  • Da estructura científica, en donde se entiende que ante una acción corresponde una reacción.
  • Ayuda a comprender que el mundo está concatenado, que todas las piezas lo están, desde la más elemental hasta la más importante.
  • En el caso de ajedrez social ayuda al retraso del alzheimer o en el caso del envejecimiento cerebral, lo retrasa.
  • Ayuda en el pensamiento lógico, matemático, estratégico, táctico y da una serie de capacidades únicas.
  • También tiene capacidades terapéuticas y ayuda a niños con síndrome de Down, quienes tienen síndrome de TDAH (déficit de atención con hiperactividad y a niños autistas.
  • Además es de gran ayuda para la integración social en las cárceles, para adultos mayores como terapia ocupacional, para desempleados y para niños y jóvenes marginados.

El ajedrez: una expresión asimilada de la sociedad

Finalmente, Carranza reflexiona: “[El ajedrez] es una expresión asimilada en la sociedad, y así mismo lo asimilan las familias; no hay familia que no tenga un tío, hermano, primo, abuelo o vecino que es un buen jugador de ajedrez, porque es parte de la vida misma, de la vida de la humanidad”.

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