El Manglar Tajamar: una década de devastación vista desde el cielo (Video)

Imágenes satelitales dejan ver que en 2005 (cuando empezó la venta de terrenos) Tajamar aún estaba cubierto de mangles y humedales, sin que pudiera observarse nada que lo distinguiera del resto del Sistema Lagunar Nichupté, zona protegida por las leyes mexicanas.

El Manglar Tajamar: una década de devastación vista desde el cielo (Video)
Imágenes satelitales tomadas en la zona dejan ver que en 2005 (cuando empezó la venta de terrenos) Tajamar aún estaba completamente cubierta de mangles y humedales. // Foto: Especial. Especial
Imágenes satelitales tomadas en la zona dejan ver que en 2005 (cuando empezó la venta de terrenos) Tajamar aún estaba completamente cubierta de mangles y humedales. // Foto: Especial.
Imágenes satelitales tomadas en la zona dejan ver que en 2005 (cuando empezó la venta de terrenos) Tajamar aún estaba completamente cubierta de mangles y humedales. // Foto: Especial.
El pasado 29 de enero, Guillermo Haro, titular de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, determinó que la tala del manglar Tajamar, en Quintana Roo, no representó un “ecocidio” ni una “devastación”, debido a que esta zona no forma parte de la reserva natural de Nichupté, la cual está protegida por leyes nacionales e internacionales, y que flanquea a Tajamar por ambos costados.

Sin embargo, esto es así debido a una decisión de las autoridades estatales y federales, y no porque Tajamar no sea un manglar. Se trata, en todo caso, de un manglar que fue excluido de las medidas de protección decretadas para las zonas aledañas.

Tal como consta en el Programa de Manejo del Área Natural Protegida Manglares de Nichupté (creada en 2008 por decreto del entonces presidente Felipe Calderón), el perímetro que hoy se conoce como Tajamar sí fue parte de la Zona de Preservación Ecológica de Cancún desde 1971, cuando se emprendió el desarrollo “planeado” de este centro turístico.

De hecho, todo el Sistema Lagunar Nichupté estuvo bajo ese rango de preservación ecológica hasta el 30 de noviembre de 1994, fecha en la que el gobierno estatal (entonces encabezado por el priista Mario Villanueva Madrid) determinó que Tajamar debía ser separado de la zona protegida, aunque esto dividiera en dos la cubierta de manglares, para aplicar ahí una “política de Aprovechamiento”.

Luego, en 2005, esta “política de Aprovechamiento” en Tajamar fue ratificada por el gobierno estatal, mediante la “actualización” del Programa de Desarrollo Urbano del Centro de Población de la Ciudad de Cancún, y también por el municipal, a través de su Programa de Ordenamiento Ecológico Local.

El Fondo Nacional de Fomento al Turismo (organismo federal que ostentaba la propiedad de Tajamar) inició la venta de los terrenos en esta zona a partir de 2005, tal como denunció públicamente el mismo obispo de Cancún, cuya arquidiósesis adquirió un terreno ahí, para construir una basílica con cupo para 2 mil personas.

Proyecto arquitectónico de la Basílica de Cancún, que autoridades eclesiásticas planean construir en Tajamar. // Foto: tajamarcancun.com.
Proyecto arquitectónico de la Basílica de Cancún, que autoridades eclesiásticas planean construir en Tajamar. // Foto: tajamarcancun.com.

No fue sino hasta 2008, una vez que había concluido la venta de los terrenos de Tajamar, que Fonatur donó el resto del manglar (3 mil 512 hectáreas) para que fueran declaradas como la reserva natural Manglares de Nichupté.

Pero, aún cuando Tajamar no gozara de la misma protección que el resto del manglar, sí seguía formando parte de este cuerpo natural, y una parte viva.

Imágenes satelitales tomadas en la zona dejan ver que en 2005 (cuando empezó la venta de terrenos) Tajamar aún estaba completamente cubierta de mangles y humedales, sin que pudiera distinguirse nada que lo distinguiera del resto del Sistema Lagunar Nichupté, en el cual, habitan al menos cinco tipos de flora y cinco de fauna amenazadas o en peligro de extinción, y protegidas por leyes ambientales.

No obstante, para el año siguiente (2006) comenzó la fragmentación física del manglar, mediante la construcción de tres carreteras, que llevan a la orilla de la laguna (donde se planea construir un malecón), así como un andador turístico, que será, según las proyecciones arquitectónicas, la columna vertebral del Malecón Tajamar, que albergará cinco mil habitaciones de hotel, dos mil 600 residencias privadas, centros comerciales e, incluso, un “área verde” que, paradójicamente, se planea crear rellenando el humedal.

A continuación, te presentamos la zona de Tajamar, vista desde el cielo, desde 2005 y hasta 2015.

Cabe destacar que, según los mismos estudios de la Conanp, “la fragmentación de los humedales de manglar, ocasionada por bordos carreteros, afecta la integridad del régimen hidrológico de estos ambientes (…) Esta fragmentación resta capacidad a los ecosistemas para su recuperación, posterior a los eventos hidrometeorológicos, como tormentas tropicales y huracanes”.

Aún así, los Manglares de Nichupté fueron fragmentados con las carreteras que delimitan el Malecón Tajamar, dando como resultado que el Área Natural Protegida quede partida en dos, con lo que será el complejo turístico de Tajamar en medio.

Aquí puedes ver un video elaborado por Fonatur, en el que se muestran los planes de explotación turística y comercial de Tajamar:

Insultos a la inteligencia

El mismo Guillermo Haro, procurador Federal de Protección al Ambiente, tildó de falsas las imágenes que muestra las afectaciones a la flora y fauna de Tajamar, y que comenzaron a difundirse a través de redes sociales desde el 16 de enero pasado, cuando una nueva fase de tala se emprendió en este manglar.

En respuesta, el movimiento ciudadano Salvemos el Manglar Tajamar (creado en junio de 2015) facilitó a Animal Político la serie de imágenes que sus integrantes han difundido a través de internet, y que no sólo pueden verse las afectaciones a la fauna y la flora, sino también edificaciones que permiten identificar que están tomadas en Tajamar.

Cocodrilos en la zona talada de Tajamar. // Foto: Movimiento ciudadano Salvemos el Malecón Tajamar.
Cocodrilos en la zona talada de Tajamar. // Foto: Movimiento ciudadano Salvemos el Malecón Tajamar.

Con estas imágenes como prueba de las afectaciones ambientales en la zona, Samantha Leal, representante de la agrupación ciudadana, consideró que lo afirmado por el titular de Profepa “es un insulto a la inteligencia de los cancunenses, porque no somos uno o dos los que atestiguamos lo que pasó, somos miles de ciudadanos las que han entrado a Tajamar, han visto, han olido la peste a descomposición animal, no puede él venir, después de diez días, a decir que no había pasado nada”.

Al fondo se observan las construcciones en Tajamar. En el circulo rojo se puede ver la cola de un reptil, entre los árboles talados. // Foto: Movimiento ciudadano Salvemos el Malecón Tajamar.
Al fondo se observan las construcciones en Tajamar. En el circulo rojo se puede ver la cola de un reptil, entre los árboles talados. // Foto: Movimiento ciudadano Salvemos el Malecón Tajamar.

Estas imágenes, añadió, son también prueba de que la supuesta reubicación de especies silvestres, supuestamente realizada por las autoridades, nunca se realizó. “Y, ¿cómo iban a reubicar a los animales? –se pregunta Samantha–: Si entraron (el 16 de enero) como ladrones, de madrugada: llegaron con 40 camiones y máquinas, resguardados con un contingente de granaderos tan grande que parecía que ‘el Chapo’ estaba escondido en el manglar. Y su instrucción era clara: acabar con todo, no dejar ni una rama sin romper, y así se hizo.”

Las labores de desmonte del manglar, asegura Samantha, quien junto a otro grupo de vecinos permaneció en protesta en la zona, duraron 30 horas, y para cuando terminaron “había una peste impresionante, un olor a animal muerto que no se podía confundir, y el cielo estaba lleno de zopilotes”.

En esta región hay cinco especies vegetales amenazadas o en peligro de extinción, cuatro de ellas son variedades de mangle. Los manglares talados fueron amontonados para su posterior retiro. // Foto: Movimiento ciudadano Salvemos el Malecón Tajamar.
En esta región hay cinco especies vegetales amenazadas o en peligro de extinción, cuatro de ellas son variedades de mangle. Los manglares talados fueron amontonados para su posterior retiro. // Foto: Movimiento ciudadano Salvemos el Malecón Tajamar.

Por ello, remató, “es un tanto ilógico lo que dijo el procurador Federal de Protección al Ambiente, porque en primera él mismo estuvo aquí, él vio los animales en la zona. Dice que no vio animales muertos, pero hay que recordar que cuando él asistió a la zona ya habían pasado 10 días, y la zona ya había sido limpiada”.

Las imágenes tomadas por los vecinos, sin embargo, siguen ahí.

// Foto: Movimiento ciudadano Salvemos el Malecón Tajamar.
// Foto: Movimiento ciudadano Salvemos el Malecón Tajamar.
A la izquierda, una perspectiva de Tajamar, a la derecha, un acercamiento del fotógrafo. // Fotos: Movimiento ciudadano Salvemos el Malecón Tajamar.
A la izquierda, una perspectiva de Tajamar, a la derecha, un acercamiento del fotógrafo. // Fotos: Movimiento ciudadano Salvemos el Malecón Tajamar.
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