Criminales extorsionan a criminales en México: víctimas de sus propios métodos

Este delito que hoy es 61 por ciento más alto que antes del inicio de la 'Guerra contra el narco' en México, se ha vuelto tan rentable que más allá del 'cobro de piso' al ciudadano de a pie, cárteles y células se han extorsionado entre ellos: documentamos el caso de Los Palillos VS Arellano Félix. "El fin de los códigos de honor entre capos" dice un exagente de la DEA.

Criminales extorsionan a criminales en México: víctimas de sus propios métodos
FOTO CHRISTIAN SERNA /CUARTOSCURO.COM Cuartoscuro/Archivo
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‘Menos de 72 horas después del asesinato de su hijo, la señora Reyna González fue notificada: justo en la lápida de concreto, con la que habían sellado la tumba donde enterró a su hijo, fue arrojado el cuerpo mutilado de un perro.

El cadáver del animal había dejado un halo acuoso color púrpura y la sangre se metió entre las zanjas que formaban las letras grabadas sobre cemento “Efraín Álvarez González”.

Sobre las costillas del perro inerte dejaron una advertencia: “tu familia sigue”. La hoja donde fue escrito el mensaje, comenzaba a despintarse con la velocidad que el cuerpo hinchado se pudría.

A todos los Álvarez González les quedó claro que el mensaje no era para el difunto. Unas horas después de su muerte el rumor se había corrido como pólvora. Efraín había sido asesinado por el Cártel de los Arellano Félix —también conocido como Cártel de Tijuana—, uno de los más sanguinarios en la historia del narcotráfico.

Aunque los Álvarez González desconocían los detalles, sabían que Efraín se había metido en el narco y en poco tiempo ascendió a lugarteniente en la zona Este de Tijuana, uno de los perímetros de mayor pobreza en la frontera entre México y Estados Unidos.

La muerte de Efraín en marzo del 2010 fue brutal: lo emboscaron en un taller mecánico. Estaba a punto de arrancar su pick up Silverado, cuando un hombre se acercó a la ventana del conductor, le apuntó a la cara y disparó a quemarropa.

Cinco tiros resonaron. Dos balas le alcanzaron el rostro; las otras le agujerearon la cabeza, el brazo y la cadera. La pistola calibre .380 perforó la sien izquierda del hombre, justo encima de la oreja.

Le dispararon a unos centímetros de la cabeza, según reportó la procuraduría estatal. Brotaba sangre por la boca y los oídos y mientras Efraín se desangraba, su acompañante, un joven llamado Abel González, alcanzó a bajar del vehículo, pero las balas lo alcanzaron cuando intentaba escapar.

Documento de la investigación ‘Luz Verde’ del FBI.

La familia Álvarez González pronto recibió una segunda advertencia: en el patio de la señora Reyna fueron dejadas las lápidas de su hijo y su amigo.

Los narcotraficantes las robaron del panteón y las colocaron cuidadosamente en el patio frontal. Según las investigaciones del caso, Efraín debía una fuerte cantidad de dinero de una venta de drogas al Cártel de Tijuana y el siguiente paso sería aterrorizar a su madre para extorsionarla.

“Voy a hacerlos sufrir y con esto se van a salir de su casa”, diría en una llamada telefónica uno de los sicarios del cártel a otro del grupo.

Documento de la investigación ‘Luz Verde’ del FBI.

Las llamadas intervenidas forman parte de la investigación desclasificada realizada por el Federal Bureau of investigation Estados Unidos (FBI, por sus siglas en inglés) llamada “Luz Verde”, que daría cuenta que el Cártel de los Arellano Félix, extorsionó la señora Reyna para apropiase de su casa.

Según la información recabada por VICE News —documentos de las Fiscalías Federal y Estatal de California, investigaciones del FBI, de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) y especialistas en temas de narcotráfico—, la extorsión entre las mismas células del narcotráfico es una estrategia que han usado para financiarse en la llamada ‘Guerra contra el narco’.

En Tijuana, frontera al norte del país, la disputa iniciaría como consecuencia de una fragmentación interna del Cártel Arellano Félix. Tras la detención de su líder, Francisco Javier Arellano ‘El Tigrillo’ en agosto del 2006, se generó un vacío de poder que resultó en una disputa entre líderes de células delictivas de distintos grupos.

A partir de entonces el cártel de los Arellano instituyó un nuevo modo de extorsión: narcos extorsionando a narcos enemigos, que años más tarde se les revertiría, cuando sus mismos líderes fueron víctimas de sus propios métodos.

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