Ella es Teresita, la primera alcaldesa de su municipio y al que busca regresarle la paz

Con solo 26 años, Teresita de Jesús Luis Ojeda tomó posesión este domingo como alcaldesa de San Dionisio del Mar, Oaxaca. Su principal reto es asegurar la paz en el municipio.

Teresita
Teresita de Jesús Luis Ojeda juró este domingo 1 de enero como presidenta municipal de San Dionisio del Mar. Especial

San Dionisio del Mar, Oaxaca – Teresita de Jesús Luis Ojeda juró este domingo 1 de enero como presidenta municipal de San Dionisio del Mar. Con ello se convierte no solo en la primera mujer en ocupar el cargo en la diminuta localidad del pacífico oaxaqueño, sino también en la primera servidora pública de esta jerarquía en la historia de la etnia ikojts, un grupo indígena también conocido como huave.

Con apenas 26 años, Teresita ganó la presidencia municipal de su pueblo natal en junio pasado durante una elección sui generis, mezcla del consenso partidista y el respaldo ciudadano.

Cinco partidos (PRI, PRD, PSD, PVEM y Morena) que habían librado una guerra descarnada por el control del pueblo declinaron sus respectivas candidaturas a favor de una “planilla de unidad”, liderada por la excandidata del PRI: Teresita de Jesús. Otros cargos del gobierno municipal fueron repartidos entre los partidos como parte de la alianza y la planilla fue registrada ante las autoridades electorales como independiente, dándole (al menos oficialmente) algo de credibilidad apartidista.

A principios de junio pasado, en una jornada electoral que en San Dionisio pareció más un referendo del pacto partidista, la candidata única recibió el aval ciudadano con más del 60% del voto.

Luego de la violencia política que marcó San Dionisio del Mar durante los últimos cinco años —y que incluyó episodios como la expulsión del último presidente municipal (Miguel López Castellanos, en 2012), la ocupación de la sede municipal por manifestantes y el desconocimiento de un administrador externo—, la nueva alcaldesa no tiene duda de las prioridades de su administración.

“A los ciudadanos de San Dionisio del Mar: Estemos conscientes que debemos privilegiar el orden y la paz entre nosotros”, aseguró Teresita en entrevista con Animal Político en agosto pasado, apenas pasada la euforia por su histórico triunfo.

Teresita gobernará dos años a partir de este domingo con la misión de superar “la etapa de conflicto” e iniciar una “etapa de trabajo”, según indicó.

“Yo creo que ya empezamos a trabajar, a sanar el conflicto, porque ya logramos un acuerdo”, dijo Teresita, entrevistada en su domicilio. “El acuerdo es de dos años de administración en donde permanezca la estabilidad social, la gobernabilidad”, añadió.

Triunfo de las cuotas de género

Abogada por la Universidad Veracruzana e hija del excandidato priista Manolo Luis, Teresita no duda en explicar su triunfo a la alcaldía de San Dionisio mediante la reforma político-electoral de 2014, que fue impulsada por el presidente Enrique Peña Nieto y que establece cuotas de género a los partidos políticos para la selección de candidatos.

“Por la reforma es que yo pude ser candidata. De lo contrario, no sería así”, sentenció.

La elección del 5 de junio pasado, la primera en realizarse bajo las nuevas reglas electorales, disparó la elección de presidentas municipales en el estado de Oaxaca de 8 en 2013 a 40 en este año, es decir, un 26% de las 153 demarcaciones regidas por el sistema de partidos.

“Creo que tengo el enorme desafío de hacer un buen trabajo para demostrar las capacidades que tenemos las mujeres, y sobretodo los jóvenes, en nuestras comunidades para que nos den la oportunidad de servir”, explicó.

Una indígena orgullosa

En los meses posteriores a su triunfo electoral, Teresita ha dedicado tiempo a afianzar su conocimiento del ombeyajts, la lengua nativa de su pueblo.

La alcaldesa considera que administraciones anteriores han fallado en impulsar acciones que ayuden a la cohesión social de San Dionisio, por lo que planea atender este pendiente desde un fomento al elemento indígena común.

“Vamos a organizar eventos sociales, culturales y acciones para hacer mas palpable nuestra identidad huave, porque para mi es motivo de orgullo decir soy huave y soy indígena”, afirma.

“A muchos quizá les cuesta decirlo. No sé si tengan sentido de inferioridad por ser indígenas, pero hay que decirle a todos que somos tal vez más especiales. Somos indígenas, mexicanos, oaxaqueños y podemos gozar de todos los derechos que las leyes nos dan”.

Teresita ubica como los rezagos más apremiantes de la población el suministro de energía eléctrica y agua potable, pero insiste en promover la cohesión, incluso más allá de San Dionisio. Le ilusiona la posibilidad de impulsar una universidad intercultural que amplíe las oportunidades de desarrollo para otros pueblos huaves, como San Mateo y San Francisco del Mar, y también zapotecos.

“Es algo que tengo muy claro desde el inicio. De hecho, en campaña siempre hablé del rescate cultural porque se está perdiendo y yo soy del pensamiento que debemos conservarlo”, aseguró.

Interrogada sobre una antigua iniciativa local para cambiar el sistema partidista por el de usos y costumbres en San Dionisio del Mar, Teresita se decanta por el primero, que considera “más avanzado y civilizado”.

“El sistema de partidos tiene reglas claras, está regulado bajo leyes generales y le da la oportunidad a los ciudadanos de participar de una manera más democrática que los sistemas normativos internos o por usos y costumbres”, indicó. “En San Dionisio se optó por pasar del sistema de usos y costumbres al de partidos. Es un derecho que ya se ejerció para progresar, no podemos ahora ejercerlo para retroceder”.

Más motivación y menos feminismo

Aunque está consciente de que su llegada a la alcaldía de su pueblo natal es un hito en la lucha de las mujeres mexicanas por sus derechos políticos, Teresita se incomoda si se le identifica como feminista.

“No hay que ir al extremo. Tanto hombres y mujeres somos capaces para desarrollar una actividad, ocupar un cargo público”, aseguró.

La alcaldesa reconoció que en los dos años de su administración “no se puede transformar la vida en San Dionisio”, pero espera iniciar un cambio a favor de las mujeres a través de cursos de capacitación en actividades productivas (como repostería o costura), talleres sobre sus derechos y, particularmente, trabajando en la motivación de las ikojts.

“La motivación es importante para la vida de una mujer y aquí la mayoría casi nunca ha recibido una motivación”, explicó Teresita. “Quiero que la administración no trabaje solo en lo material sino también en lo que pueda servirle a los ciudadanos, y en este caso a las mujeres, para que ellas puedan sentir algo diferente.

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