Las autoridades de Jalisco se niegan a reconocer la nueva identidad de 400 personas transgénero

Funcionarios aseguran que la ley estatal no se les permite; los afectados pelean por la vía legal para que les reconozcan ese derecho

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Hay 400 personas en Jalisco con problemas para regularizar sus documentos, según el recuento de la organización Impulso Trans. Especial

Mariana Fernanda vivió 32 años como hombre. Hace apenas dos años inició la transición de cambio de género y el proceso no ha sido sencillo. Debe afrontar la discriminación por parte de su familia, en el trabajo y hasta de las instituciones. El Registro Público de Jalisco no acepta el acta de nacimiento que tramitó en la Ciudad de México y que reconoce su nueva identidad.

Aunque el artículo 121 de la Constitución Mexicana establece que se debe reconocer los actos públicos y registros realizados en cualquier entidad del país, en Jalisco se niegan a aceptarlo con el argumento de la soberanía del estado.

Roberto Delgadillo González, director del Registro Público de Jalisco explica que “la ley estatal no lo permite” y, por tanto, los funcionarios están impedidos para anular el acta primigenia y reconocer la de nueva identidad.

Como Marina hay 400 personas más con problemas para regularizar sus documentos,  según el recuento de la organización Impulso Trans, que brinda apoyo médico y asesoría legal para personas transexuales.

La única solución posible para ellas es interponer un amparo para obligar al registro civil que acate el mandato constitucional, aunque signifique sumar más tiempo en su batalla por el reconocimiento, en este caso, en materia legal.

¿Por qué es importante el acta de nacimiento?

Izack Zacarías, es el presidente de Impulso Trans, tiene una credencial de elector que lo reconoce como hombre; tramitarla le llevó el mismo tiempo que a cualquier ciudadano, porque solicitó cambio de datos. Sin embargo, no puede modificar sus certificados de estudio porque la Secretaría de Educación Pública revisa el registro público para verificar los datos del acta de nacimiento.

Por eso acudió al registro público de la Ciudad de México para conseguir el acta de nacimiento con su nueva identidad. Además de este documento, el registro emitió un oficio en el que pide a su par en Jalisco el “resguardo” (anular) el acta en la que Izack fue registrada con el sexo femenino.

Sin embargo, en Jalisco ningún registro público ha aceptado dicha petición. Se requiere de una modificación de la ley, insiste el director de la institución en el estado, Roberto Delgadillo porque “no tengo contemplado en la ley hacer esa cancelación, si no, caeríamos en un doble registro y se le daría vista al Ministerio Público”.

Pero en la práctica eso ocurre. Izack y otras decenas de personas tienen un acta con la cual pueden realizar ciertos trámites, pero sigue vigente su primera acta de nacimiento en el estado.

Tampoco pueden tramitar su nuevo Registro Federal de Contribuyentes (RFC) ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT) por la misma situación. Esto, según dice Izack Zacarías, es una clara desventaja como ciudadano que paga impuestos, igual que el resto.

En el SAT le solicitan que debe dar de baja su primer Clave Única de Registro de Población (CURP) para obtener la nueva y, por tanto, su RFC. Pero para hacerlo necesita el acta de nacimiento nuevo.

Izack tiene 36 años y comenzó su proceso de transición de género a los 32 años. En los últimos dos ha tenido que peregrinar en las instituciones para homologar sus documentos del IMSS, Infonavit, Afore, INE y aún no acaba.

“No existe una política pública respecto a la salud y al ámbito legal de las personas trans”.

Él estudia Derecho y asegura que llevará su propio amparo para lograr que un juez le reconozca el derecho de cambiar de identidad y el respectivo documento que lo acredita, pero lamenta que deba enfrentar otro juicio para conseguir un derecho que tienen todos los ciudadanos.

Aunque interpuso una queja ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos por su caso hace dos años aún no tiene respuesta, pero lo que le pasa a él y otros transexuales, dice, es una clara violación a sus derechos humanos.

“Tú no eres esa persona”

Izack asegura que “los hombres trans podemos pasar desapercibidos, pero el problema viene cuando la fisonomía no corresponde y ahí viene la discriminación”. El caso de Marina lo confirma.

Ella se ha sometido a un proceso físico difícil para convertirse en la mujer que siempre quiso ser. “Nunca me sentí cómoda en el cuerpo de hombre”, dice, y le costó 32 años atreverse a cambiar.

El principio fue lo más complicado, primero por el rechazo de su familia “mi papá me dijo que no quería volver a verme y a mi mamá le está costando”. El siguiente paso fue salir a la calle en una sociedad conservadora.

“Soy una mujer trans y se me nota, pero el rechazo es tan grande que te asusta”, por eso, además del proceso físico, también debe llevar terapia psicológica para adaptarse a su nueva identidad, pero cualquier situación parece una batalla.

Marina es diseñadora y ha solicitado empleo en dos empresas. En uno de ellos, cuando llegó a la recepción del edificio y dejó su identificación la empleada le dijo “no te pareces, tú no eres esa persona”. Ya en la entrevista, la cara del empleador era de incomodidad. “Te ven de forma rara”, dice.

Entre las especificaciones del trabajo, el empleador le explicó que en la empresa se cumplían con códigos de vestimenta para hombres y mujeres. En su caso debía tener el cabello corto y pantalón formal porque no la reconocían como mujer.

Ahora trabaja por su cuenta y no está obligada a ver a los clientes en persona, pero aún así, su voz aguda genera desconfianza entre posibles clientes. Aunque les insista que ella es Marina, desisten del trato porque creen que se trata de otra persona.

Izak fundó Impulso Trans y Marina fue de las primeras colaboradoras.

Aseguran que en Jalisco existe una sociedad muy conservadora que dificulta el proceso de las personas transexuales, pero su organización busca acompañar a quienes deciden hacer la transición.

La organización orienta sobre el proceso físico, las cirugías, el apoyo psicológico y trabaja en colaboración con Familias en la Diversidad para hacer más fácil el proceso entre los familiares. Incluso consiguieron adaptar un lugar como albergue para las personas en situación de calle por razón de género o para dar hospedaje mientras alguien se recupera de alguna cirugía.

Hace cuatro años, cuando Izack iniciaba su transición había poca información y prácticamente ningún acompañamiento, pero poco a poco dice Marina, esto tiene que salir a la luz para que algún hombre o mujer decida realizar el proceso se atreva y no tenga miedo.

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