Quitan prestaciones a trabajadores del Instituto Nacional de Antropología; ahora serán freelance

Los trabajadores que hasta 2016 firmaban contratos por tres o seis meses ahora serán prestadores de servicios, cobrarán con recibos de honorarios y no tendrán seguro social; consideran “indigno” el trato laboral para quienes aportan a la cultura del país.

INAH prestaciones trabajadores
El INAH es responsable de más de 110 mil monumentos históricos y 29 mil zonas arqueológicas Cuartoscuro Archivo

Mientras los diputados renunciaron a privilegios como viajes internacionales, vales de gasolina y telefonía celular como parte de las medidas de austeridad, otros trabajadores del Estado no sólo ahorrarán, sino que tendrán condiciones laborales más precarias.

Se trata de los trabajadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), que hasta 2016 firmaban contratos por tres o seis meses, pero a partir de este año sólo serán prestadores de servicios, cobrarán con recibos de honorarios y no tendrán seguro social ni vacaciones como medida de “racionalidad del gasto público”.

La semana pasada, los coordinadores nacionales, directores de los centros INAH, titulares de unidades administrativas, administradores y jefes de departamento recibieron esta notificación a través de dos circulares firmadas por el secretario administrativo, Alejandro Ordoño; el coordinador nacional de Recursos humanos, Francisco García, y el director de Análisis y seguimiento de proyectos, Pedro Vázquez.

Los documentos se difundieron en redes sociales, y fue así como los trabajadores se enteraron. Esto orilló a que sus jefes realizaran reuniones para explicarles la nueva relación laboral que tendrán.

Los trabajadores que ahora serán prestadores de servicio no tenían plaza en el Instituto; laboraban con contratos temporales o por proyecto, pero tenían derecho a aguinaldo, seguridad social y vacaciones. Por tanto, no existe registro del número de empleados de este tipo en el Presupuesto de Egresos de la Federación.

Animal Político solicitó una entrevista con funcionarios del INAH desde el miércoles pasado, para conocer el número preciso de trabajadores que serán afectados por esta medida, pero no hubo respuesta.

La incertidumbre

El lunes pasado, Liliana Giorguli, directora de Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural del INAH, encabezó una reunión con más de un centenar de empleados y reconoció que esta nueva modalidad fue una decisión “intempestiva” que significa “un cambio importante, no sólo en la forma de contratación, sino en la forma de operación (del Instituto)”.

En una grabación de la reunión, entregada a Animal Político,  Giorguli leyó las dos circulares que fueron publicadas en redes sociales y reconoció que los mandos de dirección no tienen certeza de cómo funcionará el nuevo esquema.

Después de varias preguntas de los trabajadores durante más de una hora, la funcionaria admitió que “las reglas del juego del presupuesto Federal están cambiando. Es una realidad, no es algo que nos agrade porque habrá complicaciones en la forma de operar”.

La circular, con fecha del 11 de enero de 2017, informa sobre la situación financiera por la que atraviesa el Instituto, y recomienda “priorizar proyectos para efectos de la disponibilidad presupuestal”.

También informa que para la integración del personal en los proyectos “no habrá disponibilidad de recursos con cargo al capítulo 1000, por lo que la contratación de personal deberá hacerse con cargo al capítulo 3000”. Es decir, cobrar por honorarios.

De acuerdo con el Presupuesto de Egresos de la Federación 2017, el capítulo 1000 se refiere a “servicios personales” (empleados) y contempla 819 millones 524 mil pesos para remuneraciones al personal de carácter permanente y 30 millones 958 mil pesos para personal de carácter transitorio.

En ese rubro también está considerado las remuneraciones especiales (451 millones 305 mil pesos), seguridad social (219 millones 851 mil pesos) y otras prestaciones sociales y económicas (554 millones 869 mil pesos).

Mientras que el capítulo 3000 se refiere a “servicios generales”, entre ellos se incluye “servicios profesionales, científicos, técnicos y otros servicios”, con un presupuesto de 536 millones 750 mil pesos para 2017.

Este rubro creció 56% en el último año, toda vez que en 2016 tuvo un presupuesto de 336 millones 966 mil pesos y es aquí donde entrarán las nuevas “contrataciones”.

Sin embargo, el presupuesto que disminuyó fue “remuneraciones al personal de carácter transitorio” (quienes hasta 2016 trabajaban con contratos por periodo). Pasó de 63 millones 118 mil pesos en 2016 a 30 millones 958 millones de pesos para 2017, lo que significa 50% menos.

En tanto, las remuneraciones al personal de carácter permanente también disminuyó 3.5% para este año. Esto explica la petición expuesta en una de las circulares a cada uno de los centros de trabajo: “hacer una revisión exhaustiva de la plantilla a efecto de eliminar aquellas plazas ‘no sustantivas’ para la operación y buen funcionamiento del INAH”.

Durante la reunión, trabajadores externaron su descontento con la medida al considerar “indigno” el trato laboral para quienes aportan a la cultura del país.

“No es posible que las prestaciones laborales por las que se ha peleado se tiren por la borda con el pretexto de la austeridad. El INAH debe buscar el bienestar de la gente que trabaja ahí. Esto no está bien”, dijo una de las trabajadoras.

Empleados entrevistados aseguran que las condiciones de trabajo siempre han sido precarias en cuestión de prestaciones, pero confiaban en que este año conseguirían contrato por un año.

En la reunión les dijeron que tendrán asesoría para registrarse en la Secretaría de Hacienda como prestador de servicios profesionales para emitir recibos de honorarios o facturas, pero eso implicará renunciar a los pocos logros que habían tenido como las vacaciones y seguridad social. “Ahora hasta tendremos que pagar contador y nos van a descontar más impuestos”, asegura en entrevista una empleada que prefirió omitir su nombre.

¿Por qué es importante la labor del INAH?

El Instituto Nacional de Antropología e Historia es dirigido por Diego Prieto y  depende de la Secretaría de Cultura, creada el año pasado. El organismo es responsable de más de 110 mil monumentos históricos y 29 mil zonas arqueológicas registradas en todo el país.

El INAH tiene plena facultad en la protección y conservación del patrimonio cultural tangible e intangible, y “se encuentra a la vanguardia gracias a su nivel de excelencia en investigación y en la formación de profesionales en el ámbito de su competencia”, según se explica en su página de internet. 

Fue fundado en 1939 para garantizar la investigación, definiciones técnicas , protección y difusión del patrimonio prehistórico, arqueológico, antropológico, histórico y paleontológico de México.

Funciona con una estructura compuesta por una Secretaría Técnica, responsable de supervisar la realización de sus labores sustantivas, cuyas tareas se llevan a cabo por medio de las siete coordinaciones nacionales y los 31 centros regionales distribuidos en los estados del país.

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Comentarios
  • Trabajadorescapmil

    El día 25 de enero del presente, durante el programa de radio de Sergio Sarmiento y Guadalupe Juárez habló el Coordinador Nacional de Recursos Humanos del Instituto Nacional de Antropología e Historia con el objetivo de, en sus propias palabras, desmentir el comunicado publicado un día antes por Animal Político en las redes sociales donde se decía, en resumidas cuentas, que los trabajadores de la cultura transitaría hacia la figura de freelance, perdiendo todos sus derechos laborales como el servicio de salud (ISSTE), la compensación anual (aguinaldo), entre otros.

    Al respecto el Coordinador comentó al aire que todo eso era falso, que los más de 4000 trabajadores de base del INAH se iban a mantener y seguirían gozando de todas las prestaciones y derechos que hasta ahora habían tenido. De la misma manera aclaró que, acorde con las condiciones de austeridad por las que atraviesa el país y por instrucción del recién nombrado director general del INAH, el Antropólogo Diego Prieto, no se abrirían nuevas plazas y se restringiría toda nueva contratación de personal. Finalmente declaró que los ajustes se harían con relación al personal que él denominó “eventual”, quienes hasta ahora habían sido contratados a través del llamado Capítulo 1000, que corresponde con la contratación de “Servicios Personales” dentro del Sistema Institucional de Proyectos del mismo instituto, y que regularmente trabajan así, de manera eventual, en zonas arqueológicas y museos del INAH, principalmente.

    Si bien las declaraciones del Coordinador no son mentiras, carecen de toda veracidad y ahora explicaré el por qué. Como uno de los 101 trabajadores contratados mediante la figura de capítulo 1000 en la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural, que es la instancia más importante en materia de conservación, restauración e investigación del rico y variado patrimonio cultural del país a cargo del INAH, puedo atestiguar que, si bien hasta el momento no se han abierto nuevas plazas, en la vía de los hechos lo que ha estado sucediendo es que se despide o se remueve injustificadamente al personal que ocupa dichas plazas –llamadas internamente como “compactados” para diferenciarlas del otro tipo de contratación de base que es obtenida mediante un concurso abierto y que goza de prestaciones incluso mayores -, con el objetivo de utilizarlas a conveniencia y de forma turbia para la colocación de nuevo personal en su lugar. Esto aparece ante los “ojos” de la institución tal y como lo que dice el Coordinador, no hay nuevas contrataciones ni nuevas plazas… ¡Pues claro que no! Si se están usando los mismos puestos aceptados en su presupuesto para la colocación de nuevos trabajadores, sin tener incluso la más mínima atención de avisarle con antelación al personal afectado como lo exige la ley, quien se entera literalmente por terceros o mediante comentarios en el pasillo. Hasta el momento de redacción de esta carta se han despedido a dos trabajadores con base de compactados y han removido a dos más, quienes han sido “recontratados” con un sueldo menor y sobre todo sin prestaciones, mediante la misma figura de capítulo 1000, que se nos ha dicho va a seguir vigente al menos hasta el mes de febrero. Aquí hay otra precisión al respecto de la declaración que hizo el Coordinador: ¿no que no iba a haber nuevas contrataciones?

    Lo anterior es sólo un ejemplo de lo que sucede en la realidad laboral del Instituto, fuera de consideración de lo que declaró el Coordinador Nacional en el programa de radio. El otro ejemplo es en relación con el llamado personal “eventual” que dice que labora de manera temporal en zonas arqueológicas y algunos museos. Yo soy uno de esos trabajadores, pero al igual que los otros 100 que están actualmente contratados con la misma figura dentro de la CNCPC, laboro continua y profesionalmente durante un horario de 8 a 4, de lunes a viernes y hasta el momento, durante tres años consecutivos. Si esto es eventual o temporal, entonces habría que cambiar la definición en el diccionario de la RAE. Lo que sucede es que no se nos dan contratos por más de tres meses, negándonos además la posibilidad de obtener una copia del mismo para evitar tener documentos que pudieran llegar a probar antigüedad laboral.

    Otra realidad es que este tipo de contratación carece de seguridad social (ISSTE) y otras prestaciones, siendo que el trabajo de conservación/restauración está repleto de riesgos laborales, debido a la constante manipulación de objetos punzocortantes, objetos pesados, trabajo sobre andamios a varios metros de altura y uso continuo de solventes tóxicos y explosivos. Los que tenemos el privilegio de trabajar en esta especialidad tan gratificante como lo es el cuidado del patrimonio cultural, hemos aceptado estas condiciones con tal de ejercer nuestra profesión en lo que reconocemos como la mejor institución en el país para poder hacerlo. Sin embargo, los cambios propuestos de pasar a ser trabajadores freelance nos hace replantearnos nuestra situación laboral, debido a las complicaciones que esto puede llegar a implicar. Esto redituará seguramente en la fuga de personal altamente calificado hacia otros ámbitos, afectando la calidad de los trabajos de conservación, restauración e investigación que hasta ahora se han desarrollado en la CNCPC y el INAH. Sin mencionar que ese tipo de régimen laboral dificulta –por no decir impide- el trabajo en campo de los distintos proyectos de la CNCPC, por la imposibilidad de asignación de viáticos que éste supone.

    Con esto también se ejemplifica algo que el Coordinador mencionó con respecto a que los trabajadores no perderían ningún derecho ni prestación… ¡Pues cómo vamos a perder algo que nunca hemos tenido! El Coordinador se refirió en todo caso al personal de base que ha obtenido su puesto mediante concurso abierto, que para nada son la mayoría del personal que actualmente labora en la CNCPC –y me atrevería a decir en el INAH.

    Lamento el tener que hacer esta declaración de manera anónima, pero como podrán comprender el contenido aquí expuesto es sumamente comprometedor. Empero no quería dejarlo pasar, pues me parece que lo que está sucediendo en mi centro de trabajo es un verdadero atropello a los derechos humanos y laborales, y la declaración del Coordinador Nacional de Recursos Humanos minimiza una problemática que es real y patente y que al menos el público en general debería de conocer. Ayer intenté abrir una conversación vía Twitter al respecto de la participación del Coordinador en el programa de radio antes mencionado, misma que fue bloqueada casi de forma inmediata a pesar de que no contenía ninguna calumnia ni palabras altisonantes, lo que confirma una vez más la falta de libertad de expresión que se vive actualmente en el país. Espero que no sea el caso con esta declaración.

  • Thania

    De por sí nunca nos dieron seguro social. Tienen ahora el cinismo de pagarnos por honorarios y quitarnos el aguinaldo, pero eso sí, nos exigen un horario y nos quieren tener en una relación laboral de subordinación.

    • trabajadores de capitulo mil

      Vivimos en la total ilegalidad, tenemos que hacer algo al respecto

  • alejandra nuñez

    Pésimo lo que se aproxima, los únicos que siguen con privilegios son los del sindicato, y eso del recorte a plazas no primordiales es pura mentira. Se sigue haciendo recorte de personal de contrato.
    Pero el sindicalizado flojo y que no trabaja la plaza, dándose la gran vida y robando el trabajo de los que si trabajamos y damos resultados.

  • Trabajadores capitulo 1000

    Se ve que nunca has estado con un contrato temporal. Ojalá no pierdas tus prestaciones algún día y sepas lo que es vivir al margen de todo derecho.

    Atentamente tus compañeros contratados por capitulo 1000

    • Fabián Pérez Peña

      Mi mas sentido pesame pero si hubieran nacido años atras su situacion seria diferente

  • Fabián Pérez Peña

    La nota esta muy malversada tiene muchas inconsistencias y no explica que dicen realmente los oficios uno de ellos habla de austeridad y del uso fiscal de los recursos presupuestales del 2015 menos el 20% y el otro de que se debe hacer una revision de las plazas de contrato y eliminar aquellas no indispensables, en pocas palabras casi todo lo que dice es mentira. Las vacaciones y aguinaldo no son logros de los contratados son simples dias de asueto otorgados por la administracion en funciones, aquellos que tienen seguro se ha respetado ese tipo de contratacion y dias de vacaciones siguen teniendo los mismos, no se compara con los de base. Dejen de decir mentiras