Hazlos brillar de nuevo: el proyecto de un hogar para adultos mayores LGBT en la CDMX

Una mujer trans de 85 años, Samantha Flores, busca recursos para echar a andar una casa de día en CDMX, donde adultos mayores LGBT formen una familia, se sientan libres y sin temores.

Hazlos brillar de nuevo: el proyecto de un hogar para adultos mayores LGBT en la CDMX
“Esto es un pequeño granito de arena, pero se tiene que ir como bola de nieve, juntando más y creciendo”. Especial

Samantha Flores es una mujer trans de 85 años que ha dedicado más de dos décadas de su vida a ayudar de manera voluntaria a personas con VIH y familiares de mujeres víctimas de feminicidios.

Ahora, su “sueño” es echar a andar ‘Hazlos brillar de nuevo’ (Let them shine again), una casa de día para personas mayores de la comunidad LGBT.

“El proyecto original era hacer un albergue del adulto mayor gay, porque hay muchos en condición de calle, pero es caro, cuesta muchísimo dinero, es muchísima responsabilidad, son muchísimos permisos, entonces lo dejamos a un lado y pensamos que una casa de día sería lo más conveniente para formar una familia de adultos mayores LGBT”, cuenta Samantha.

Desde hace seis años, Samantha obtuvo el apoyo de la asociación Ser Humano, dedicada a atender a personas con VIH, y  comenzó a realizar reuniones con algunos amigos, conocidos y conocidos de sus conocidos.

Sin embargo, “ahora queremos rentar una casa y acondicionarla para el adulto mayor”, por lo que comenzaron a recaudar fondos y esperan llegar a una meta de 400 mil pesos.

Samantha comenta que existen espacios para adultos mayores de la comunidad LGBT en países como Argentina, Alemania en Suecia, pero no en México, y menos que presten servicios gratuitos, como pretenden ellos hacer con su proyecto.

Juventud y vejez para la comunidad LGBT

Samantha explica que las personas LGBT “han tenido pocas oportunidades en trabajo, familia, círculos sociales y todo durante toda su vida, por lo que llega de forma muy precaria a la tercera edad, con una pensión o sin pensión y, la mayoría, sin prestaciones médicas. Sobre todo las personas trans. Antes era impensable que una persona trans tuviera estudios o que una persona trans pudiera lograr un trabajo, que no fuera una peluquería o siendo trabajadora sexual”.

A eso se suma que muchos de ellos lleguen a la vejez sin familia “porque fueron rechazados, por la imposibilidad de haber formado una”.

Y quienes tienen una familia en ocasiones, incluso, “deben volver al clóset” ante el temor de que la expresión de su sexualidad haga que no los acepten y queden en el abandono.

“Nos han preguntado por qué se hace un espacio especial para los adultos mayores LGBT, que si eso no los segrega, pero en realidad es porque así ellos se sienten más cómodos, se sienten en comunidad y en familia. Ellos se sienten libres de expresarse, contrario con lo que podría pasar en otros lugares”, explica, y agrega que espera que este proyecto pueda replicarse en otros lugares para que se visibilice la existencia de la vejez LGBT.

Un nuevo brillo

“Muchos abuelos tenemos historias que contar de nuestra vida y no hemos podido porque a veces estamos solos, por estar apartados o por no tener dónde reunirnos”, explica Samantha.

Por eso el nombre Hazlos brillar de nuevo (Let them shine again), “para hacer brillar estas historias y a estas personas que a veces se apagan entre tanta penuria”.

Estas historias quedarán plasmadas en un libro y en postales, que serán enviadas a quienes aporten un donativo para que este espacio pueda volverse realidad.

“El hecho de que a partir de esta campaña pueda existir una casa, un lugar físico o una oficina donde puedan reunirse los adultos mayores LGBT da solidez al proyecto, y esperamos que con eso la gente tenga más intención de apoyarlo”, dice Samantha, y finaliza “esto es un pequeño granito de arena, pero se tiene que ir como bola de nieve, juntando más y creciendo”.

Si quieres apoyar a ‘Hazlos brillar de nuevo’, en esta página encontrarás toda la información sobre cómo hacerlo.

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