Hombres armados compraron en febrero todos los ejemplares de Ríodoce, medio de Javier Valdez

Un grupo de hombres armados agotó los ejemplares de dos semanarios, entre ellos Ríodoce, cuando en ellos apareció una entrevista realizada a un enviado del narcotraficante Dámaso López.

Hombres armados compraron en febrero todos los ejemplares de Ríodoce, medio de Javier Valdez
Violencia contra los periodistas en Sinaloa Cuartoscuro

Entre el 20 y 22 de febrero del presente año, un grupo armado hizo una compra masiva de dos semanarios en Culiacán, Sinaloa.

Los semanarios, uno de ellos Ríodoce, habían publicado una entrevista realizada a un enviado del narcotraficante Dámaso López, quien dijo que los hijos de Joaquín “Chapo” Guzmán Loera eran los que estaban provocando a su grupo.

La organización Article 19 informó que la compra de las ediciones se realizó a finales de febrero. De acuerdo con un periodista sinaloense entrevistado por Animal Político, y quien pidió el anonimato por razones de seguridad, los hombres armados compraron los ejemplares en diferentes puntos de venta hasta agotarlos y así impedir la difusión de la entrevista.

“Fue una forma de mandar un mensaje de que no querían que se siguiéramos publicando ciertas cosas”, dijo.

A decir del periodista consultado, cuyo medio publicó la entrevista del enviado de Dámaso, tras la compra masiva de los ejemplares tomaron la decisión de dejar de publicar reportajes o investigaciones relacionados con narcotráfico, mientras que Ríodoce siguió publicando información sobre esos temas.

“En esa ocasión platiqué con Javier Valdez sobre la compra masiva de los ejemplares. Le dije que mi medio ya no escribiría sobre esos temas y me dijo que estaba bien, que era sensato salirse por un tiempo y así lo hicimos”.

Un mes y medio más tarde, el 4 de abril, volvió a platicar con Javier sobre el tema. “Me dijo que estaba bien, que no habían tenido problemas con llamadas raras o mensajes extraños”, y siguió publicando información de los personajes involucrados con la entrevista.

Un día antes de su asesinato, el 15 de mayo, Valdez contó en su columna Malayerba de Ríodoce sobre la trágica historia de un joven con problemas de adicción que se encontraba bajo las órdenes de Dámaso López.

El 3 de mayo, un día después del arresto de Dámaso, Váldez en coautoría con el periodista Gustavo Castillo, publicó en el periódico La Jornada, medio del que era corresponsal, un perfil del narcotraficante donde citaba información publicada en Ríodoce.

En tanto, Ríodoce publicaba investigaciones donde ofrecía información sobre la ruptura entre los hijos del “Chapo” y quien fuera uno de los hombres de mayor confianza de su padre: Dámaso.

Para el periodista entrevistado, aun cuando no hay avances sobre quién o quiénes pudieron ordenar el crimen de Javier Valdez, lo que es un hecho es que a raíz de la extradición a Estados Unidos del “Chapo” Guzmán y la división que se dio al interior de lo que era su estructura criminal, en Sinaloa se recrudeció la violencia.

“Veníamos sintiéndonos inseguros desde el año pasado, que empezó todo el asunto de la fractura dentro de la organización, aquí en Sinaloa, allí fue cuando empezamos a notar más intolerancia hacia el trabajo de la prensa”, recuerda el periodista.

La Fiscalía General de Sinaloa informó que el trabajo periodístico de Javier Valdez es una de las principales líneas de investigación, también dijo que consideran el robo del vehículo como otro móvil. El periodista recibió 13 tiros en distintas partes del cuerpo, al ser asesinado.

Este martes la Fiscalía de Sinaloa hizo una reconstrucción en la escena del crimen. En entrevista con Ciro Gómez Leyva, el fiscal Juan José Ríos detalló que analizan el recorrido que el periodista hizo antes de ser asesinado, a través de cuatro cámaras del Centro de Comando, en Culiacán; y hasta otras cuatro, propiedad de particulares.

“No merecía morir así”, dice uno de sus compañeros, quien señala que el gobernador de Sinaloa, Quirino Ordaz Coppel, se comprometió ante un centenar de periodistas, en Culiacán, a informar los avances de la investigación en un tiempo máximo de tres meses. También se comprometió a la creación de una dirección especial, dentro de la Fiscalía General de Justicia, para la investigación.

Close
Comentarios