20 años de impunidad: El crimen del periodista Benjamín Flores sigue sin resolverse

Los presuntos responsables del homicidio de Benjamín Flores han salido libres por falta de pruebas, por lo que aún se desconoce con claridad quién mandó a matar al periodista.

benjamin flores
El periodista fue asesinado en julio de 1997. Especial
El 15 de julio de 1997, a las 4:00 de la tarde, un grupo de hombres armados esperaba a que el periodista Benjamín Flores llegara a sus oficinas del periódico La Prensa, en San Luis Río Colorado, Sonora. De un automóvil viejo descendió un tipo con un “cuerno de chivo” y le disparó por la espalda al comunicador hasta que se le atascó el arma.

Todo esto sucedió ante los ojos atónitos de los compañeros de Benjamín, quienes lo esperaban para darle una sorpresa, ya que festejarían su cumpleaños y el quinto aniversario del periódico, fundado y dirigido por Flores.

La Procuraduría de Sonora, a cargo en ese entonces de Rolando Tavarez, se centró en una venganza del grupo del criminal de los hermanos González y en ningún momento consideró el entorno político, la persecución que sufría el periodista y su periódico por los constantes señalamientos contra la administración de Manlio Fabio Beltrones, entonces gobernador del estado, ni las amenazas que había recibido por el crimen organizado.

Los principales sospechosos

Entre los principales protagonistas de esta historia está: Luis Enrique Rincón Muro, “el Chichí”, señalado inicialmente como el autor material, quien recuperó su libertad 7 años después del crimen por falta de pruebas.

Otro de los involucrados fue Jorge Pacheco Reyes, “el Pecas”, quien fue sentenciado a 25 años de cárcel, a pesar de que alegó que su confesión se la arrancaron mediante tortura.

Pacheco Reyes fue detenido cuando conducía una camioneta, propiedad de Gabriel González Gutiérrez, quien junto con su hermano Jaime son los presuntos autores intelectuales del crimen, de acuerdo con la Procuraduría de Sonora.

Los González

Tres años después del crimen de Benjamín Flores, Gabriel González fue detenido en Estados Unidos por cargos de narcotráfico; sin embargo, fue hasta abril de 2006 que fue extraditado a México y procesado por el homicidio del periodista; sin embargo, en 2010, fue absuelto por falta de pruebas.

Jaime González es un caso aparte: A él lo involucraron por una supuesta llamada que le hizo a su hermano Gabriel desde el Cereso, donde se encontraba preso. En la llamada, él le pedía que contratara a unos pistoleros para aventarse un “jale”, en este caso  matar al periodista.

El argumento de su molestia era que había sido exhibido por Benjamín Flores cuando fue detenido con un cargamento de mariguana y se había identificado con un nombre falso.

A Jaime González nunca se le pudo comprobar su participación en la autoría intelectual del asesinato del periodista.

El día que fue arrestado por los policías municipales, Jaime González les dijo que él había mandado matar al periodista, aunque su dicho no tuvo ninguna validez oficial porque no fue vertida ante la autoridad ministerial.

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Otros involucrados

Otro de los sospechosos del crimen del periodista, Vidal Zamora Lara, estuvo varios años en prisión por su presunta participación en la emboscada contra el periodista. En los careos, al menos dos de los testigos presenciales lo señalaron de haber sido quien disparó a Flores; sin embargo, también recuperó su libertad.

Miguel Ángel Zamora Lara, hermano de Vidal, fue el que menos tiempo pasó en la cárcel, salió en abril de 2001. Inicialmente se le mencionó como la persona que se dedicó a hacer “plantón” afuera del periódico para ver a qué hora salía y llegaba Benjamín Flores.

Por el crimen de Benjamín Flores aún siguen prófugos de la justicia José Francisco Benavides Ávila, Carlos Pacheco García y Arsenio Pérez Lozada, quienes supuestamente cuentan con órdenes de aprehensión, las cuales quizás nunca se lleguen a cumplimentar por la prescripción del delito.

Lo único cierto hasta el momento es que a 20 años del crimen del periodista no se tiene certeza de quién lo mató ni quién se encargó de pagar y organizar la emboscada, los principales sospechosos lograron evadir la acción de la justicia. Y es posible que por el tiempo transcurrido el caso quede impune.

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