Vecinos del helipuerto denuncian que gobierno de la CDMX los ha excluido del apoyo oficial

Los damnificados de Nuevo León 240 acusan que quedaron fuera del apoyo oficial pues su edificio no tiene daño estructural pero están junto a uno que quedó inservible.

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El helipuerto ubicado en el edificio de Nuevo León 238, en la colonia Hipódromo, será desmantelado. Cuartoscuro

Según estimaciones oficiales, en la Delegación Cuauhtémoc, el sismo del pasado 19 de septiembre provocó el desplome de 20 edificios y daños graves a 52 más, cuyos habitantes, como el resto de la población que perdió su vivienda en la Ciudad de México a raíz del temblor, tienen la posibilidad –al menos en teoría– de obtener una ayuda de 3 mil pesos para el pago de una renta, por parte del gobierno capitalino.

De acuerdo con las cifras del gobierno de la ciudad, hasta este martes 1,972 personas habían acudido para solicitar la ayuda de renta proporcionada por el Instituto de Vivienda de la CDMX (INVI), dependencia que a su vez había entregado 13,302 cheques con apoyo económico.

Sin embargo, existe un grupo de damnificados que, aún cuando han debido abandonar sus viviendas, debido al riego que representa continuar en ellas, no han podido acceder a dicho beneficio. Los moradores del edificio Nuevo León 240 son un ejemplo: su inmueble no sufrió daños estructurales, pero se encuentran junto a un inmueble que está a punto de desplomarse.

X. es madre de tres hijos, microempresaria, autoempleada, y este martes 3 de octubre volvió a su departamento, para empacar sus pertenencias y mudarse, pero aún no tiene a dónde.

“Aquí (a Nuevo León 240) –explica– han venido como cinco veces, de Protección Civil, de Seduvi, de la Secretaría de Gobierno, y siempre nos dicen lo mismo: su edificio no tiene daño estructural, ustedes no están en riesgo. Y cuando les preguntamos si el edificio de junto no es un riesgo, ellos nos dicen que sí, que está en ‘rojo’, que en un nuevo sismo o en circunstancias específicas se puede colapsar, pero que no pueden indicar nuestra evacuación, porque nuestro edificio está bien.”

Este edificio de departamentos, en el que todos los moradores pagan alquiler, se encuentra junto al edificio de Nuevo León 238, en el que, en noviembre de 2016, comenzó la construcción de un helipuerto ilegal, que las autoridades clausuraron, extrañamente, hasta que su construcción quedó prácticamente concluida.

Durante el sismo del 19 de septiembre, dicho edificio sufrió daños graves en su estructura, debido a la carga extra que representaba el helipuerto, y también golpeó los dos edificios aledaños, ambos de departamentos, los cuales no presentaron daño estructural, pero sí derrumbes de muros y agrietamientos.

Uno de estos edificios de departamentos (marcado con el número 230), ya fue evacuado por sus moradores, ante el riesgo de que el edificio con el helipuerto se desplome sobre ellos, lo que han comenzado a hacer algunos vecinos de Nuevo León 240, ante la misma amenaza.

“Yo tengo tres hijos –explica X., cuyo departamento presenta el derrumbe parcial de un muro– y uno de los niños estaba aquí, en el departamento, cuando tembló, él vio cómo ‘explotaba’ el muro de la sala, a unos metros de distancia, y yo creo que él sufrió un impacto emocional, que ni siquiera puedo imaginarme. Mi otra hija, de 9 años, tampoco quiere regresar, entonces, en estas semanas me he dedicado a buscar dónde mudarme, pero, obviamente, todos los lugares en renta fueron arrasados, toda la gente (damnificada) está buscando dónde irse, y yo no he logrado encontrar un lugar”.

–Además de las autoridades que han venido a dictaminar las condiciones del edificio, ¿alguna autoridad se ha acercado a ofrecer ayuda, para enfrentar la pérdida de sus hogares?

–No –responde X.–. Sé que el gobierno ofreció una ayuda simbólica, de 3 mil pesos como apoyo para el pago de renta, por tres meses, y a mí, la verdad, me vendría muy bien una ayuda así, pero ¿cómo voy a solicitarla si, oficialmente, no estoy damnificada?

Luego del sismo, X. y sus hijos se mudaron con un familiar a la zona del Cerro del Judío, y luego con otro más. “Y ahora mi hija tuvo que irse con su papá, temporalmente, porque en donde nos recibieron actualmente es un edificio de 11 pisos, y a ella le da miedo estar ahí”.

Además de realizar labores de ilustración, X. genera sus ingresos a través de un negocio de venta de artículos por internet, “pero ahora no he podido trabajar, porque aquí, en mi casa, era donde trabajaba, aquí tengo mi estantería de productos y el internet, entonces, en estos últimos días sólo he podido trabajar intermitentemente, pero los gastos no se han detenido: no tengo dónde cocinar, entonces se ha incrementado mucho el gasto en comida preparada; agoté mi efectivo y ahora estoy usando la tarjeta de crédito, y en dos semanas me he gastado lo que no me gastaba ni en tres meses, casi todo en gasolina, para poder ir y venir del lugar en donde estamos albergados”.

–En términos emocionales, ¿cómo te afecta todo esto: perder tu casa, no poder trabajar, estar albergada con familiares, estar acumulando deudas? –se pregunta a esta madre de familia.

–Anímicamente he tenido altibajos fuertes… este fin de semana tuve uno, luego de que me avisaron que ya me habían ganado otra vivienda, eso me genera mucha incertidumbre, porque, como a cualquier padre o madre, el no poderle dar a tus hijos un resguardo es grave. Muy grave. Y no poder retomar tus rutinas lo es aún más: porque el daño económico y emocional va incrementando.

X. ejemplifica su situación, con una anécdota reciente: “Justo hace un par de horas pasé con mi hijo junto a un centro de acopio, y le comenté que no nos caería mal una despensa, o algo, porque realmente si no fuera por el apoyo de mi familia, mis hijos y yo estaríamos ahorita bastante fregados. Y mi hijo me dijo ‘mamá, eso le sirve más a la gente que realmente perdió su hogar’. Y le tuve que explicar que nosotros realmente hemos perdido nuestro hogar, aunque no se haya derrumbado… Yo sé que nuestra situación es como un paseo por el parque en comparación con la de mucha gente que perdió todo, pero la verdad es que ahorita sí me caería muy bien, aunque fuera una despensa… aun cuando no tengo dónde guardarla.”

En un comunicado de prensa, el Gobierno de la CDMX anunció que esta misma semana iniciará el desmantelamiento del helipuerto ilegal construido sobre Nuevo León 238, aunque no se informó qué pasará con el edificio mismo, que presenta daño estructural grave.

Se informó que el subsecretario de Gobierno, Guillermo Orozco Loreto, acompañó la supervisión que se realizó en los edificios identificados con el número 238, sobre Nuevo León; así como el 244 y 230 yde la calle Quintana Roo, que en su parte lateral colinda con el helipuerto y donde varios departamentos resultaron dañados tras el sismo del pasado 19 de septiembre.

“En tanto, la Fiscalía Desconcentrada en Materia de Investigación en Delitos Ambientales y en Materia de Protección Urbana (FEDAPUR) de la Procuraduría General de Justicia capitalina aseguró el inmueble donde se ubica el helipuerto”.

Animal Político ha buscado a las autoridades de la CDMX para conocer el camino legal que se seguirá por los inmuebles dañados y el seguimiento a las personas damnificadas, pero hasta el cierre de edición han optado por hablar del tema.

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