Paradise Papers revela entramado de futbolistas de la selección nacional para evadir impuestos

La investigación internacional muestra cómo los futbolistas mexicanos, y sus representantes, establecieron empresas en Malta para evadir impuestos.

Diego Reyes y Héctor Herrera
Diego Reyes y Héctor Herrera crearon estructuras financieras en Malta que les han permitido evadir impuestos. Foto: Twitter @HHerreramex

Matías Bunge, el socio del futbolista Diego Reyes en compañías de papel en Malta, ha sido operador de Grupo Comercializador Cónclave, una empresa identificada oficialmente como fantasma, que defraudó al Gobierno en el caso conocido como “La Estafa Maestra”, que también apareció en el financiamiento de la campaña del Presidente Enrique Peña Nieto en el caso “Monexgate” y, además, ha estado relacionada con un contador del Cártel de Juárez.

La misma Cónclave ha aparecido en los años 2011 y 2012 como proveedor del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y fue usada para transferir de México a Portugal al propio Reyes así como a Jesús “El Tecatito” Corona a Holanda. Por estas dos operaciones él y la empresa fantasma negociaron una comisión de 8 millones de euros.

Cónclave estuvo involucrada en septiembre de 2013 en la llamada Estafa Maestra con un contrato por 207 millones 779 mil pesos para equipar a los integrantes de las brigadas de la Cruzada Nacional contra el Hambre de la SEDESOL. Cobró el dinero, pero nunca surtió la mercancía prometida. El representante de la compañía fantasma en esa operación fraudulenta era Rodolfo David Dávila Córdova, ‘El Cónsul’, quien había sido encarcelado ocho años antes, acusado de ser el operador financiero del Cártel de Juárez. La Policía Federal lo capturó el 26 de octubre de 2005 con cuatro cajas repletas con 740 mil dólares en billetes de 20 dólares, de acuerdo con la Averiguación Previa AP/PGR/SIEDO/OEIOCS/295/2005.

Cónclave depositó 699 mil 500 pesos a la empresa Importadora y Comercializadora Efra, la cual a su vez pagó con ese dinero tarjetas de débito del banco Monex que fueron usadas por el PRI en la campaña presidencial del 2012, según consta en la resolución por la que el entonces Instituto Federal Electoral (IFE) resolvió el caso Monexgate.

La oposición aseguraba que con este caso se rebasaron los topes de campaña por parte del PRI y del Partido Verde. El INE determinó que el uso de las tarjetas fue legal; sin embargo, sí comprobó que participaron en ese esquema de financiamiento un grupo de compañías privadas, entre las que se encontraba Cónclave.

En el 2016, Aristegui Noticias publicó que Bunge usó la compañía Cónclave no sólo para trasladar al propio Diego Reyes y a otro mexicano, al delantero  Jesús “El Tecatito” Corona, al futbol europeo.

El apoderado y representante de Cónclave fue Rodolfo David Dávila Córdoba, alias “El Cónsul”, encarcelado por haber sido el operador del Cártel de Juárez cuando era encabezado por los Carrillo Fuentes –herederos del capo Amado Carrillo, “El Señor de Los Cielos”-. Bunge, usó esa misma empresa para llevar a Jesús “El Tecatito Corona” y a Diego Reyes al futbol europeo.

La empresa “fantasma” Cónclave participó en las negociaciones para el traspaso de Diego Reyes del Club América al Porto de Portugal. La transacción se negoció en diciembre de 2012 y se concretó oficialmente a mediados de 2013, con un valor de 9 millones de euros. La empresa relacionada con un operador del Cartel de Juárez y el promotor Matías Bunge cobraron una comisión de 1.2 millones de euros.

Ahora pudo saberse que un año depués de que Reyes llegó al Porto FC se abrieron dos empresas a su nombre en Malta, en las cuales su socio y administrador es Matías Bunge, de acuerdo con documentos encontrados en el “Paradise Papers”, la investigación global coordinada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) con información originalmente obtenida por el diario alemán Süddeutsche Zeitung.

De acuerdo con las normas de la Unión Europea, un ciudadano se convierte en residente fiscal si tiene una “residencia habitual” o si pasa más de 183 días (seis meses) al año en alguno de sus países. Diego Reyes es, dentro de esos criterios, residente fiscal en Portugal desde al menos 2014.

Una de las empresas a nombre de Diego Reyes se llama Nemo Limited y fue constituida el 11 de junio del 2014, según un acta consultada para este reportaje. El futbolista mexicano aparece como socio mayoritario, con mil 485 acciones en su poder; su madre, Evangelina Rosales Gallardo, es la propietaria de 15 acciones más. En esta empresa, su agente, Matías Bunge Saravia, aparece como director y representante legal. Este último fue contactado para esta investigación pero no hubo respuesta.

Pero ésta no fue la única empresa de Diego Reyes. Ese mismo día creó una segunda offshore en Malta a la que bautizó como Pelon Investments Limited cuya situación legal es peculiar: El 97% del capital (485 acciones) han pertenecido a Nemo Limited, la primera empresa del jugador y de su representante, Matías Bunge. Una firma esconde a la otra. La restante participación, de 15 acciones, quedó a nombre del propio defensa central de la selección mexicana de futbol.

Pelon Investments tiene un objeto más cercano a las actividades de ambos: explotar derechos de propiedad intelectual de cualquier tipo, particularmente los derechos asociados a los profesionales del deporte.

Las oscuras transferencias

Matías Bunge utilizó la empresa fantasma para transferir a dos jugadores a Europa. El 12 de diciembre del 2012 firmó como representante de Cónclave en el traspaso de Diego Reyes a Portugal. Tiempo después, el 26 de agosto del 2013, con la misma compañía intervino en la transferencia del “Tecatito” Corona al Club Twente de Holanda.

Cónclave fue declarada el 10 de abril de 2017 como empresa fantasma por el Servicio de Administración Tributaria de México (SAT). Además, también está implicada en fraude de unos 207 millones de pesos en la Cruzada Contra el Hambre, un programa oficial del gobierno mexicano.

Este fraude forma parte del esquema multimillonario conocido como La Estafa Maestra.

Bunge ganó 8.5 millones de euros en comisiones por los traspasos de Diego Reyes y  “El Tecatito” Corona a través, precisamente, de Cónclave y de Representaciones Internacionales Vijai —que comparten los mismos socios—, de acuerdo con documentos consultados para esta investigación.

En el caso de Reyes, Bunge acordó hasta un millón 200 mil euros en comisiones, que se pagarían en dos cuotas iguales en enero y julio de 2013, mientras que con ‘El Tecatito’ la ganancia habría sido de 7.3 millones de euros por su pase al futbol europeo.

En el traspaso de Corona, Bunge firmó dos convenios: uno a nombre de Cónclave, con derecho de cobrar el 10% de futuras transferencias, y otro con Representaciones Internacionales Vijai SA de CV, que conservó el 60% de los derechos del futbolista.

Cónclave y Vijai tienen los mismos socios y en ambas el apoderado legal es Bunge, según consta en actas obtenidas en el Registro Público de la Propiedad y de Comercio de la Ciudad de México.

En agosto de 2015, el jugador fue traspasado del Twente al Porto FC por 10.5 millones de euros, y en cumplimiento con los acuerdos, el 70% de esa transacción habría sido a favor de Cónclave y de Vijai, que equivale a 7.3 millones de euros.

A mediados de diciembre de 2016, el Club Twente hizo circular un comunicado en el que informaba que no le pagaría a Bunge hasta estar completamente seguro de que no hubo irregularidades en la transferencia. El temor del equipo era verse involucrado en una operación de lavado de dinero. Según la prensa holandesa, Bunge exigía transferir 6.3 millones de euros a una cuenta en las Islas Vírgenes Británicas por el pase de Corona.

Casi a la par de que ocurría esta disputa millonaria, Bunge estableció una empresa en Malta, en donde los inversionistas extranjeros tienen el beneficio de pagar sólo 5% de impuestos.

Movimientos en Malta

Los documentos obtenidos mediante “Paradise Papers” no contaban con reportes actualizados, pero a partir de la filtración fue posible hacer un rastreo en los Registros de Malta.

Para el periodo fiscal de junio de 2014 a junio de 2015, Pelon Investments –una de las empresas creadas por Reyes y Bunge- reportó ingresos por 466 mil 666 euros (8 millones 185 mil 321 pesos mexicanos). Según el informe sobre las cuentas anuales que entregó a los Registros de Malta, ese dinero corresponde a “servicios profesionales” derivados “de la asignación y transferencia de derechos de imagen”.

La empresa reportó gastos administrativos de 12 mil 931 euros y beneficios antes de impuestos de 452 mil 486 euros (7 millones 936 mil 604 pesos mexicanos). Por estas cantidades pagó 158 mil 898 euros de impuestos (2 millones 787 mil 70 pesos mexicanos),  correspondientes a una tasa del 35%.

Además, distribuyeron 269 mil 750 euros (4 millones 731 pesos mexicanos) entre sus accionistas, es decir, con Nemo Limited. Se pagaron a sí mismos, según consta en los estados de cuenta revisados.

Por separado, los reportes de Nemo Limited en el mismo periodo fiscal reflejan “ingresos de inversión” por 415 mil euros y, esa cantidad, se refiere a su posición en Pelón Investments.

La diferencia entre el dinero obtenido entre ambas firmas –alrededor de 145 mil 250 euros- formó parte de la devolución de impuestos para los accionistas. De esta forma opera el fisco en Malta; el hecho de incluir una firma en “la panza de otra” arroja beneficios para los dueños.

Pero esos no fueron los únicos beneficios. Pelon Investments pagó originalmente 158 mil 898 euros (2 millones 787 mil pesos mexicanos) de impuestos pero la mayoría de este dinero les fue devuelto por medio de Nemo Limited.

El régimen fiscal de Malta permite la devolución del 100% de los impuestos pagados por una holding que tenga una subsidiaria.

En este supuesto se encuentran Diego Reyes y Matías Bunge.

El futbolista y su representante siguieron escrupulosamente el guion que aconsejan los expertos en ahorro fiscal en Malta. Uno de sus asesores fue Michael Scicluna, director ejecutivo que una firma que proporciona servicios corporativos y fiduciarios a clientes extranjeros.

El 14 de julio del 2014, este abogado presentó una carta ante las autoridades maltesas presentándose como director de Nemo Limited y, de paso, explicó que más del 90% de sus actividades las realizaban en el extranjero. De hecho, este argumento es una condición para tener ventajas fiscales.

Matías Bunge, como director de la empresa Pelon Investments, hizo exactamente la misma carta y la presentó ante las autoridades fiscales el 3 de septiembre de 2014.

Así fue como las dos empresas se declararon con actividades comerciales fuera de Malta —apegándose al artículo 182 de la Ley de Compañías de Malta— y con ello garantizaron la devolución de los impuestos.

Si Diego Reyes y Bunge declararan los 466 mil euros de “derechos de imagen” en Portugal como ingresos personales tendría que pagar un 48% de impuestos, lo equivalente a 200 mil euros –unos 3 millones 858 mil pesos mexicanos-.

Y si abrieran una empresa portuguesa para esos fines pagarían un 21% de impuestos, es decir, unos 97 mil euros (1 millón 700 mil pesos).

En cambio, la estructura financiera usada  –una empresa dentro de la otra- con cuentas bancarias en La Valeta, la capital maltesa, hizo posible que sólo pagaran menos de 30 mil euros (526 mil 200 pesos), de acuerdo con cálculos hechos para este reportaje con base en las leyes fiscales y las declaraciones de ambas compañías a las que se tuvieron acceso. Estos documentos no están dentro de la filtración que dio origen al “Paradise Papers”.

El socio: Caballero de la Orden de Malta

Matías Bunge también emprendió su propio negocio en Malta. Actualmente es dueño de  Thorlik Holding Limited.

En la apertura de su empresa, Bunge utilizó los servicios de un despacho de consultoría financiera fundado y dirigido por un gran caballero de la Orden de Malta, una congregación que data de hace más de 900 años, durante la época de las cruzadas, como un ejército para proteger a la Iglesia Católica.

El representante de futbolistas ha sido casi dueño único con 2,999 acciones. La que resta no es un detalle menor; ya que pertenece al despacho FJV Management Limited. Esas iniciales corresponden a Fracis J. Vasallo, un exejecutivo del Chase Bank en Europa, otrora gobernador del Banco Central de Malta y actual director de un banco privado en aquella isla del Mediterráneo. La “secretaria” de esa firma ha sido Adriana Camilleri Vasallo, empleada de FJV.

Desde hace 15 años, el socio de Bunge decidió convertirse en Caballero de la Orden de Malta, siguiendo la tradición de su padre. Pero él fue más allá; hizo votos de pobreza, castidad y obediencia.

Herrera creó empresa fantasma con hijo de ex Primer Ministro británico

El futbolista mexicano Héctor Herrera estableció dos empresas offshore en Malta con el hijo del ex Primer Ministro británico, Tony Blair.

Originalmente Matías Bunge fue representante del mediocampista mexicano. Sin embargo, hubo diferencias personales que los separaron. Este jugador, quien se dio a conocer en el FC Pachuca, no tenía quién velara por sus intereses cuando llegó como seleccionado nacional a los Juegos Olímpicos de Londres 2012.

Los mexicanos ganaron la medalla de oro –por vez primera en su historia- y Héctor Herrera, quien jugó como titular todos los encuentros, incluida la final contra Brasil, se hizo de un buen agente: Nicholas John Blair, de apenas 30 años de edad, mejor conocido como Nicky Blair, hijo de Tony Blair.

Él fue quien pudo llevar a Herrera a jugar en la Primera División del futbol portugués. Según diferentes notas deportivas, Nicky Blair ganó el 10% de los 6.7 millones de euros que costó el traspaso del mexicano al FC Porto.

Pero el éxito financiero llegó por partida doble para esta dupla y se estableció lejos de Portugal o incluso de México. El 7 de febrero de 2014, ocho meses después de que Herrera firmó contrato, ambos fundaron la empresa Herrera Holdings Limited, dentro del paraíso fiscal de Malta.

La oficina de la compañía fue registrada en el nivel uno del Complejo LM, en la calle Mriehel en Birkirkara, Malta y se constituyó con una repartición de 2 mil acciones, con valor de un euro cada una. Pero esa firma no tiene ni oficinas ni personal. Al igual que las compañías creadas para Diego Reyes, únicamente existen dentro de una gaveta.

Héctor Herrera poseía mil 600 acciones; su agente, Nicky Blair, era el propietario de las 400 acciones restantes.

La empresa nació con el objeto de comprar, vender, invertir, administrar y/o manejar cualquier acción o valores de gobiernos, estados, municipios, autoridades públicas o privadas y empresas.

El mismo día, el jugador constituyó la empresa Herrera Management Limited, en la que solo ha sido propietario de una acción. El resto de las mil 999 acciones forman parte del capital de Herrera Holding Limited. El director y representante legal fue Nicholas John Blair. De nuevo, una empresa dentro de otra.

Ambas firmas, Herrera Management Limited y Herrera Holdings Limited, fueron constituidas el mismo día y tienen la misma dirección, según consta en la documentación a la que se tuvo acceso.

La primera de éstas, según su objetivo social registrado en Malta, puede manejar derechos de propiedad intelectual de cualquier tipo; particularmente con los profesionales del deporte. Y también pueden explotar esos derechos mediante contratos.

El esquema de formación de ambas compañías es parecido a un “sándwich”. De hecho, así se le llama dentro del argot financiero en Malta.  La estructura sigue exactamente el modelo utilizado por su compañero de equipo, Diego Reyes, para beneficiarse de la devolución casi integral de impuestos.

Herrera es residente fiscal en Portugal. Y al igual que en el caso de Diego Reyes, entre los documentos obtenidos en la base de datos de los “Paradise Papers” se detectaron dos actas que Nicholas John Blair presentó ante las autoridades maltesas como representante legal de la empresa Herrera Management Limited.

En ellas daba aviso, de conformidad con el artículo 182 de la Ley de Sociedad de Malta, que la compañía lleva a cabo negocios o tiene intereses comerciales de más del 90% fuera de Malta.

En el caso de la empresa Herrera Holdings Limited, fue el secretario, Michael Scicluna, también involucrado en las empresas de Diego Reyes, quien presentó durante los años 2014, 2015 y 2016 la misma carta en la que explicaba tener el 90% de sus actividades financieras en el extranjero.

Malta es parte de la lista de los paraísos fiscales que no mantiene acuerdo fiscal con México, por lo que no es posible saber todos los movimientos de las empresas en ese territorio del Mediterráneo, incluidos los financieros por medio de bancos.

En los Registros Públicos de Malta no hay mucha información sobre los informes financieros de ambas compañías de Herrera y en el rastreo documental para este reportaje solo fue posible obtener un acta firmada el 17 de marzo de este año, en la que el agente y socio de Héctor Herrera, Nicky Blair, le transfiere las 400 acciones de la empresa Herrera Holdings Limited, al futbolista mexicano; con lo que el seleccionado nacional se convierte en el único dueño de las dos firmas establecidas en los paraísos fiscales.

Más beneficios fiscales

Éste no es el único negocio con beneficios fiscales en el que Héctor Herrera y Nicky Blair se han visto relacionados. En 2013, cuando Héctor Herrera fue fichado por el FC Porto, el inglés se registró como agente del futbolista mexicano y también del equipo portugués. Las dos cosas al mismo tiempo, lo cual es ilegal en Portugal, según documentó en ese año el portal francés Mediapart.

El beneficio de esta jugada fue meramente fiscal. La comisión por el traspaso del mexicano se fue completa a la cuenta bancaria de Nicky Blair, sin pagar impuestos. Esta operación es ilegal, no podía aparecer por partida doble: llevando al mexicano a Portugal y, a la vez, recibiéndolo en el Porto FC.

Barbados a la sombra de los jugadores

Para abrir sus empresas en Malta, Diego Reyes y Héctor Miguel Herrera utilizaron los servicios de un despacho ubicado en la isla de Barbados, en el Atlántico, especializado desde hace 30 años en la creación de sociedades y fideicomisos offshore.

El despacho se llama Chancery Corporate Services Limited (CCSL), y aparece como representante legal en las actas de las empresas Nemo Limited y Herrera Holding.

Diego Reyes y Héctor Herrera han recibido dinero en México por parte de la Federación Mexicana de Futbol (Femexfut). En el 2017, les entregaron bonos por haber calificado al mundial de Rusia 2018 así como por primas cuyos montos se desconocen pero que están relacionadas con los juegos ganados y los goles anotados, por ejemplo.

La Femexfut está registrada en México como Asociación Civil, lo cual legalmente implicaría que no tiene fines de lucro. Hasta el momento y, desde siempre, los montos pagados a los seleccionados nacionales no se han hecho públicos.

Representante de Alan Pulido crea empresa en Malta

Felipe Ayala es otro mexicano que ha recurrido a los esquemas de beneficios fiscales de Malta. El exfutbolista profesional, quien jugó para los clubes Tigres, Jaguares y Puebla, ahora es agente de jugadores y constituyó dos compañías en la isla de Mediterráneo, meses después de que lograra el traspaso a Europa de uno de sus representados: Alan Pulido.

Al año siguiente de que su carrera futbolística terminó ya estaba colaborando con una agencia de representantes de jugadores de futbol, donde conoció a Alan Pulido, un joven que en ese momento jugaba con el equipo Tigres.

Su socio en esa empresa era Mauricio García, quien a principios de mayo de 2014 denunció públicamente a Felipe Ayala por negociar a Alan Pulido en equipos europeos sin el consentimiento de la empresa que lo representaba.

“Una persona se ha involucrado indebidamente en las negociaciones, una persona no autorizada, que fue mi colaborador, que trabajó conmigo. Se le dio la confianza y me ha traicionado, su nombre es Felipe Ayala. Nosotros vamos a tomar todas las medidas legales que haya que tomar en contra de esta persona”, declaró en 2014, Mauricio García.

Sin embargo, meses después Felipe Ayala logró llevarse a Alan Pulido a un equipo europeo. El 29 de enero de 2015, el club Tigres traspasó a Alan Pulido al equipo APO Levdiakos de Grecia, por una cantidad aproximada de 2 millones 800 mil euros.

Cincuenta y tres días después, el 27 de marzo de ese mismo año, el exjugador mexicano creo dos empresas en el paraíso fiscal de Malta.

Vicital Holding Limited fue el nombre de la primera compañía que creó en Malta, donde él aparece como director y dueño total de las mil 200 acciones que conforman la compañía, según consta en los registros de “Paradise Papers”.

La segunda empresa en la que aparece involucrado es Alfe Sports Services LTD, donde Felipe Ayala es director de la compañía y la empresa Vicital Holding Limited — de la que él mismo es dueño — tiene el dominio total de las mil 200 acciones.

Las empresas de Felipe Ayala, al igual que las de los jugadores Héctor Herrera y Diego Reyes, recurren a un esquema “sándwich” donde los mexicanos son los dueños totales de las compañías, solo que la posesión de las mismas permanece oculta tras otra empresa de la que también son propietarios.

Después de un rastreo en los Registros Públicos de Malta, se logró obtener el reporte financiero de una de las dos compañías de Felipe Ayala.

Los reportes de Alfe Sports Services corresponden a los movimientos realizados desde su constitución (27 de marzo de 2015) hasta el 31 de diciembre de ese mismo año.

En estos documentos, Alfe Sports Services reporta haber tenido ingresos de 510 mil euros, y la empresa declaró como actividad principal “actuar como introductor y/o intermediario entre jugadores de fútbol y ayudar en la negociación y el cierre de contratos”. De ese total, Felipe Ayala declaró gastos administrativos por 7 mil 353 euros y beneficios antes de impuestos por 502 mil 647 euros, calculando 176 mil 268 euros de impuestos.

Tanto Reyes como Herrera y Felipe Ayala han reportado “gastos administrativos”, pero en realidad sus compañías únicamente existen en papel. No hay oficinas y, mucho menos, empleados.

La compañía de éste último reportó un saldo final de 326 mil 379 euros, equivalentes a 6 millones 181 mil 618 pesos. En el segundo informe, Ayala decidió retener el saldo de la empresa, no distribuyendo sus dividendos a los accionistas, quien en realidad es él mismo a través de Vicital Holding Limited.

El 25 de agosto de ese año, Felipe Ayala presentó ante las autoridades de Malta un acta en la que especificaba que su empresa tenía intereses comerciales por más del 90% de su actividad fuera de ese país. En pocas palabras, gracias a los beneficios fiscales de Malta, los 176 mil 268 euros pagados por Alfe Sports Services a las autoridades fiscales terminaron en las cuentas de Vicital Holding.

Felipe Ayala realmente pagó cerca de 25 mil euros de impuestos. En los documentos obtenidos hasta el momento, no se pudo especificar en qué año se depositaron en esas cuentas sus ganancias por el traspaso del delantero Alan Pulido al Olympiacos FC de Grecia -que se dio el 3 de julio de 2015 — o incluso, los dividendos por la venta del mismo jugador a su actual equipo, el Club Guadalajara, en México.

Esta última transacción es considerada uno de los traspasos más caros que se ha pagado en el futbol mexicano. El dueño del Guadalajara, Jorge Vergara, desembolsó 18 millones de dólares por Alan Pulido.

Mexicanos Contra la Corrupción e Impunidad (MCCI) / Valeria Durán, Raúl Olmos, Daniel Lizárraga y Micael Pereira.

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Comentarios
  • Federico FReyes

    Me parece un trabajo importante el que han hecho con Los papeles del paraíso,pero una observación si les hago: Según lo que publican en ese trabajo descubrieron grandes empresarios y tal vez políticos de México. Pero se me hace muy sospechoso que se vaya primero con los que tienen menos dinero, como son los jugadores de futbol. Si no es,que bien pero hacer como que hay sesgo, o miedo de entrarle con los grandotes.