En riesgo, colonias chinamperas asentadas en Xochimilco; sismo agravó hundimientos

Hay colonias chinamperas en la demarcación que presentan grietas hasta de 5 metros. Esto se debe a fracturas en el terreno y la extracción de agua, pero se acrecentó con los sismos de septiembre.

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A más de un mes del sismo del 19 de septiembre, aún no existe un censo que muestre el número total de familias y viviendas afectadas. Cuartoscuro

Un tercio de la Delegación Xochimilco presenta problemas de hundimiento y agrietamiento del terreno, que se agravaron con los sismos del pasado 7 y 19 de septiembre, informó José Felipe García Martín del Campo, director general de Protección Civil de la demarcación.

“Estos hundimientos se encuentran en la zona lacustre (de lagos) de Xochimilco que van desde la cabecera delegacional hasta los pueblos de San Gregorio Atlapulco, Tulyehualco, Santa María Nativitas, Santa Cruz Acalpixca y los barrios del centro”.

En San Gregorio Atlapulco, por ejemplo, hay colonias chinamperas que reportan grietas de hasta cinco metros de largo.

De acuerdo con un estudio geotécnico realizado por ingenieros geotécnistas y geológos de la UNAM y la UAM, en poder de Animal Político, desde antes de los sismos de septiembre la delegación Xochimilco presentaba este tipo de problemas, principalmente por fracturas en el terreno y la extracción de agua.

“Particularmente en Xochimilco se considera que aspectos centrales en el fenómeno de agrietamiento/fracturamiento son: la variación en la compresibilidad de los sedimentos (deformaciones diferenciales) y la extracción del agua subterránea que subyace a las secuencias lacustres”.

De acuerdo con los especialistas, el estudio concurre en la tesis de que “el fracturamiento” no es un fenómeno que se haya presentado al azar, “sino que depende de las propiedades geotécnicas, geológicas y geohidrológicas” de la zona y a otro tipo de acciones inducidas por el hombre.

El objetivo principal del estudio, es auxiliar a la población en la determinación preliminar de los daños, además de establecer las condiciones geo-ambientales y su interacción con instalaciones, edificaciones y vías de comunicación, indispensables en la elaboración de planes de reconstrucción en la zona.

Más de 4,000 viviendas a evaluación

A poco menos de dos meses del sismo del pasado 7 de septiembre y a casi mes y medio del ocurrido el 19, las autoridades en Xochimilco reconocen que no existe un censo que muestre el número total de familias y viviendas afectadas.

En entrevista con Animal Político, José Felipe García, director general de Protección Civil en la demarcación, reconoció “únicamente se ha levantado un censo por los daños… a través de la plataforma salvatucasa.mx la cual ha arrojado que 4,700 viviendas de Xochimilco requieren de evaluación”.

Explicó que gran parte de estas viviendas sufrieron daños por alguna de las siguientes situaciones: problemas geotécnicos que tiene la zona o por el incumplimiento del reglamento de construcción.

Cuestionado sobre las alternativas que brindarán a las personas afectadas por hundimientos y sismos, dijo que por el momento “se están evaluando las visitas por colonias y pueblos, para determinar cuáles serán las alternativas”.

Las recomendaciones

Como parte del estudio geotécnico, los especialistas de la UNAM y la UAM recomendaron una serie de medidas “inmediatas” y a “mediano plazo”, con el fin de reducir la vulnerabilidad de la zona, calificar el riesgo y establecer correctas políticas de prevención.

Reconocido el nivel de peligro geológico –el natural y el inducido se plantean- los especialistas plantean de manera inmediata:

  • Detener los trabajos de relleno de grietas, en tanto no se cuenta con una adecuada evaluación científica de las geocondiciones de las zonas afectadas.
  • Dar a conocer los criterios de atención a fugas en tuberías de conducción de agua. La reparación de fugas y sustitución de tramos fallados deben responder a una evaluación que minimice zona de contacto frágiles.
  • Generar una base de datos de las zonas cercanas/sobre las líneas-fracturas del CENAPRED y de los sitios con manifestaciones fuera de las regiones con fallamiento reconocido.
  • Realizar un recorrido con profesionales estructuristas para etiquetar el riesgo de las edificaciones. Dada la fragilidad social en la zona, la determinación de los niveles de riesgo debe acompañarse de soluciones sociales claras y adecuadas para las personas afectadas.

En el caso de las acciones a mediano plazo recomiendan:

  • Generar un programa de caracterización geotécnica, que derive en una zonificación detallada, de las secuencias lacustres de la zona para poder encontrar la relación entre sus condiciones de formación y su comportamiento mecánico.
  • Construir mapas de vulnerabilidad respecto al fracturamiento.
  • Estructurar un programa de revisión del estado de los ductos que conducen líquidos, desde la inspección in situ de las líneas hasta la identificación de los tramos que no cumplen la NOM (interacción con otras instalaciones subterráneas), incluso la identificación de los tramos en los que, por los materiales –estratificación-, se recomienden otros arreglos.
  • Integrar los estudios y discutir las metodologías de análisis para disminuir la incertidumbre de los planteamientos espaciales y de las predicciones de zonas de peligro así como el tipo de movimientos y su grado de activación dependiendo de la intensidad de los agentes detonantes.
  • Generar las pautas para las modificaciones a las actuales prácticas constructivas.
  • Replantear los usos de suelo, se propone el uso de un índice de impacto para otorgar/negar permisos de construcción o para incentivar desarrollos resilientes y sustentables.
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