Yo no podría, a ninguna edad,
ser feliz estando sentada
junto a la chimenea y simplemente mirar.
La vida fue propuesta para ser vivida.
La curiosidad debe mantenerse viva.
Uno no debe nunca, por ninguna razón,
volverle la espalda a la vida.
- Eleanor Roosevelt
Cristina Keller, Paulina Velasco, Angélica Rivera, Beatriz Gutiérrez Mueller, Sergio Ocampo Muñoz son personas que tienen algo en común: sus cónyuges están en la contienda por la Presidencia de la República Mexicana este año. ¿De dónde vienen, a qué se dedican y qué visión tienen del poder? ¿Tienen carrera propia, negocios propios, trayectoria personal independiente de su esposo o esposa? ¿Qué tan cosmopolitas son?
Estas preguntas podrían parecer ociosas si no se tratase de las personas que tienen la posibilidad de vivir en la cúpula del poder político junto con la persona que sea electa Presidenta o Presidente de México en julio del 2012.
Si bien el rol de las cónyuges en México ha sido más ornamental y menos visible –excepción hecha de María Esther Zuno de Echeverría y Marta Sahagún- la realidad es que se trata de personas que juegan un papel en el sistema político, sea o no reconocido su rol.
¿Por qué debemos saber quiénes son y cómo actúan? ¿Qué preguntas debemos hacernos respecto a ellas y él?
1. Serán cónyuge del Jefe de Estado y de Gobierno de México. ¿Esto qué implica? En cuestiones cotidianas y de manera muy simple, harán uso de los recursos que por derecho e investidura les corresponde a sus esposos. Vivirán en Los Pinos, administrarán la casa oficial del/la Presidente la cual será su hogar durante 6 años, el Estado Mayor Presidencial les cuidará.
A nivel internacional participarán en Foros específicos para ellos, tales como la Conferencia de Primeras Damas, Cónyuges y Representantes de Jefes de Estado y de Gobierno de las Américas, entre otros, en los cuales representarán a México, junto con sus pares y hablarán a nombre del país. Si bien cada país tiene situaciones institucionales distintas respecto al esposo o esposa (hay países en los que la Primera Dama tiene una posición dentro del Gabinete con una dependencia entera a su cargo y con un rol activo y no simbólico), el hecho es que su presencia simboliza y representa a nuestro país.
2. ¿Qué papel jugarán en la Administración Pública? En el caso mexicano, las esposas de los presidentes han participado en el DIF, involucrándose en la institución de distinta manera, pero casi siempre de manera más protocolaria que real. Cada una ha hecho énfasis en actividades o programas distintos: Paloma Cordero de De la Madrid trabajó a favor del Voluntariado Nacional, Marta Fox prefirió crear la Fundación Vamos México y dejó que la Directora General del DIF, Ana Teresa Aranda, desarrollara sus actividades sin incidir en ellas, Margarita Zavala ha apoyado ampliamente las actividades del Instituto. Quién acompañe al nuevo Presidente o Presidenta ¿trabajará en el DIF? ¿Qué papel desempeñará en el mismo? ¿Qué programas y proyectos privilegiará?
3. ¿Qué modelo de mujer u hombre representarán? Posiblemente éste sea uno de los aspectos que más interesan a los mexicanos. En nuestra cultura política, una Primera Dama que se sale del patrón tradicional es mal vista en una cultura claramente machista, y esto aplica tanto para la cónyuge del Presidente, como la de los Gobernadores o Presidentes Municipales. ¿Serán las esposas tradicionales que caminen atrás del esposo, tendrán voz propia, desarrollarán proyectos propios? Si tienen carrera o negocios ¿los dejarán? Su presencia representa un modelo de la mujer mexicana, ¿qué tipo de mujer representarán? En el caso de Sergio Ocampo, el desafío será interesante, pues aunque no es un tema que se discuta, el tema de la masculinidad mexicana estaría a debate y sería una cuestión a comentar. ¿Sería satirizado como Sir Denis Thatcher como un esposo sumiso? ¿Jugará su rol sin problema y disfrutando la convivencia con las Primeras Damas del mundo como lo hizo Peter Davis, el esposo de Helen Clark, la ex Primera Ministra de Nueva Zelanda?
4. ¿Serán un activo o un pasivo para sus parejas? Esto, sin duda alguna, es uno de los temas que en términos políticos más interesan a los medios de comunicación y al círculo rojo. Es un hecho que desde que se decida el resultado de las elecciones, cualquiera de los nombres mencionados arriba estará bajo el escrutinio público y se les juzgará por todo: desde el peinado hasta una declaración fuera de contexto. Estarán bajo la lupa sus familias, sus negocios, su pasado, todo, absolutamente todo. ¿Cómo manejarán el poder? Cualquiera puede llegar al poder, aunque el poder no es para todos. Mantener el eje y no perder los pies del piso es un desafío en una posición como la que cualquiera de ellos puede ocupar. ¿Quiénes conformarán su equipo de trabajo? ¿Cómo decidirán su presencia y participación oficial y no oficial? Margarita Zavala ha sido un activo para Felipe Calderón, su bajo perfil le ha generado apoyo y aceptación. El contexto en el que desarrollan sus actividades y viven su vida cotidiana es importante: Elian Karp en el Perú recibió innumerables críticas por su activismo a favor de los indígenas en un país en el que las Primeras Damas no debían figurar; en Chile la señora Luisa Durán de Lagos fue aceptada y su bajo perfil muy bien visto. En otras palabras, la cultura política del país puede hacerles la vida más o menos complicada.
5. ¿Están a la altura del papel que México debe ocupar en el mundo? Esta pregunta puede parecer fuera de contexto, pero es una realidad, esté o no en el imaginario colectivo nacional. Acompañarán a su marido o esposa en las visitas de estado, de trabajo, visitas oficiales, representarán a sus cónyuges en situaciones en las que éstos no puedan asistir (toma de protestas de Presidentes en el mundo, por ejemplo), podrán ser transmisoras de mensajes no oficiales a otros mandatarios, en fin. Su papel al lado de un mandatario es muy importante, y la pregunta obligada es ¿están a la altura de ello? Si bien es un hecho que están en una posición que no escogieron, unieron su destino y futuro al de sus cónyuges, y éstos contienden por la Presidencia de la República y participarán en el escenario político por acción o por omisión. No lo pueden ni evitar ni eludir.
Lo que es una realidad es que la esposa o el esposo serán un mensaje y un símbolo en sí mismos. Veamos qué deciden transmitir y qué papel deciden los equipos de campaña de los candidatos asignarles.
