Claudia Calvin

Animatrix

Perfil Náufraga reincidente de internet, bloguera empedernida, defensora de los animales, aficionada a la fotografía y aprendiz de empresaria. ¿Temas de interés? Política, relaciones internacionales, equidad de género, TICs, coaching y lo que a su dispersa alma se le ocurra. El lado formal: Licenciada en Relaciones Internacionales, Maestra en Periodismo Internacional y Doctora en Ciencias Sociales con especialización en Ciencia Política, catedrática, exfuncionaria pública. Fundadora de Mujeres Construyendo (www.mujeresconstruyendo.com) y Directora General del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI). Twitter: @LaClau

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El año en que nos cayeron los veintes

2012 será el año en que nos caigan los veintes: G20, B20, Y20, Think20 y L20. ¿A qué se refieren estas siglas? Al G-20 que este año se llevará a cabo en México. Se trata del foro de cooperación económica y financiera internacional más importante en la actualidad y que reúne a las economías avanzadas y emergentes más destacadas del mundo.  Está integrado por 19 países miembros y la Unión Europea que en su conjunto representan cerca del 90% del PIB mundial, el 80% del comercio global y a dos tercios de la población mundial.

¿Qué busca el G-20? La coordinación de políticas entre sus miembros para alcanzar la estabilidad económica mundial y el crecimiento sostenible, impulsar una regulación financiera internacional que disminuya los riesgos y prevenga nuevas crisis y la reingeniería de la estructura financiera internacional.  Se dice fácil, pero el reto es mayor, sobre todo cuando se considera la dificultad que la estructura –o falta de estructura institucional de este mecanismo- tiene para darle continuidad a las políticas que se han planteado, propuesto y debatido desde el 2000 y particularmente, desde la Cumbre del 2008 celebrada en Washington.

Los ojos del mundo se han concentrado en el G-20 como el espacio en el que se resolverán los grandes problemas que aquejan al mundo en la actualidad, haciendo que la agenda de trabajo de los Líderes de los países, sus Sherpas, ministros y equipos de trabajo se vaya extendiendo al punto de terminar convertida en un rosario de peticiones prácticamente imposibles de tratar. ¿México será la ocasión para disminuir la agenda y acotarla a cuestiones factibles de resolver? ¿Qué queda pendiente por resolver de la agenda establecida en noviembre del 2011 en Cannes y qué retos le tocará resolver a Rusia en el 2013?

Un fenómeno que ha surgido a la par del crecimiento del G-20 en la agenda internacional es el surgimiento de “distintos veintes” en torno a este foro. Uno de los más importantes es el B20 o Business 20 y se trata de un espacio para promover el diálogo  entre los Líderes y la comunidad empresarial. Si algo ha quedado claro con las crisis de la última década es que los gobiernos no pueden ni resolver solos ni tomar decisiones al margen de la comunidad empresarial de sus países y del mundo y la presencia del B20 es un reconocimiento explícito de esta realidad. Los grandes temas que los empresarios han puesto sobre la mesa han sido la recesión y la recuperación, los riesgos y la regulación de los mercados financieros, la revitalización del comercio y la inversión extranjera directa, la promoción  de la estabilidad financiera, el crecimiento verde y la responsabilidad social corporativa, la lucha contra la corrupción, la innovación, la gobernanza global y la energía. Alejandro Ramírez, Director General de Cinépolis está al frente de la organización de este encuentro en México y suma esfuerzos con el COMCE y COPARMEX para sacar adelante la agenda de trabajo y llegar a conclusiones que les serán presentadas a los Líderes en Los Cabos en junio de este año.  Todo un reto coordinar posiciones con las Cámaras empresariales de distintos países: Alemania, Francia, Italia, Estados Unidos, India. Si coordinar a las mexicanas es un reto…

Otro foro que ha surgido es el L20 o Labour 20, en donde participan la Organización Internacional del Trabajo, los Ministerios del Trabajo o su equivalente en los países participantes y los sindicatos. Las propuestas que hicieron en Cannes a los Líderes se centraron principalmente en la creación de fuentes de empleo, sobre todo para los jóvenes y otros grupos vulnerables, haciendo énfasis en la necesidad de preparar a los jóvenes, fortalecer la inclusión social, dar protección a los trabajadores con base en las circunstancias de cada país, promover la aplicación de los derechos sociales y laborales y  fortalecer la coherencia entre las políticas económicas y sociales.

El Think 20 es una iniciativa del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI), quien junto con la Cancillería aglutinará a expertos de Think Tanks de países miembros del G-20 para discutir cuestiones  relacionadas con la agenda de la cumbre y establecer un programa de investigación académico sobre algunos temas que podrían formar parte de las agendas de futuras cumbres, como serán la de  Rusia, Australia y Turquía en los próximos años. Las conclusiones serán presentadas a los Sherpas para su consideración antes de la Cumbre de junio en Los Cabos y se espera que las deliberaciones y conclusiones puedan presentarse a los Líderes.

El Y20 o Youth 20 es el foro de jóvenes líderes empresariales, financieros y de negocios de los países del G-20 que tienen entre 25 y 40 años. El Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial juegan un papel destacado en la organización de este foro. Entre los objetivos de este grupo está el fomento de la cooperación internacional, el compartir ideas e innovación, poner el crecimiento de mediano y largo plazo sobre la agenda de debate –no sólo el inmediato, compartir mejores prácticas de negocios y fortalecer lazos más allá de las fronteras. Además de hacer propuestas para separar la banca comercial de la de inversión, promover la generación de conciencia sobre nuestras huellas de carbono, los jóvenes en Cannes propusieron en sus conclusiones considerar la integración de las perspectivas y visión de los países islámicos en las cumbres de los líderes del G-20, tomando en cuenta los efectos de la Primavera Árabe en la región y en el mundo. También plantearon la necesidad, entre otras, de considerar el impacto de las nuevas tecnologías en el mundo y su incorporación a la visión de los Líderes.

La Sociedad Civil también se organiza en torno a este foro y pone en la mesa de discusión las cuestiones relacionadas con los derechos humanos, pobreza, equidad y busca generar, entre otras cosas, conciencia sobre el efecto que las malas decisiones financieras tienen sobre la sociedad, los individuos y sus derechos.

Es un hecho que el mundo necesita un reajuste en todas las direcciones y que los distintos actores globales tienen interés en participar. La gran pregunta que no podemos evitar hacernos como observadores de esta realidad es: ¿qué tan factibles son los acuerdos y las soluciones a la problemática actual? Tal parece que los Líderes del G20 se concentrarán más en administrar una crisis que parece que llegó para quedarse que en hacer planteamientos para fomentar el crecimiento y desarrollo de los años por venir. Con un énfasis en lo financiero y lo económico los temas que no se centren en estos ejes podrían quedarse en declaraciones emotivas y nada más. Por otro lado, ¿cómo podrán ponerse de acuerdo países con posiciones tan divergentes ante la crisis y cómo se negociará con una Unión Europea cuya crisis ha puesto en jaque la estabilidad en el mundo? ¿Será posible llegar no sólo a declaraciones conjuntas, sino concreta y plenamente a decisiones conjuntas capaces de convertirse en líneas de acción y construcción de realidades nuevas, incluyentes y que permitan vislumbrar un futuro promisorio no sólo para los jóvenes de hoy sino para las futuras generaciones?

La tentación por sumar temas a la agenda de trabajo de los Líderes es grande; así de grandes son los retos del mundo en la actualidad. El problema con las agendas multitemáticas es que la mayor parte de lo negociado y acordado se olvida en el camino y los esfuerzos se diluyen. Una agenda más acotada permitiría llegar a conclusiones y decisiones más puntuales y a un monitoreo y seguimiento posterior más preciso.

En todo caso, el G20 puede ser una buena ventana de oportunidad para pensar el papel que queremos que México juegue en el mundo, para conocer de cerca no sólo a otros países sino a actores clave dentro de los mismos y para empezar a pensar en grande, más allá de nuestra limitada visión nacional.

Por lo pronto, seremos observadores de primer nivel –y anfitriones- de un debate necesario que hoy es necesario y decisivo  en el mundo.

Ojalá que nos caiga el veinte.

 

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Recomiendo un video que es de interés para este post en el que se habla de la Presidencia de México en el G20. Se llevó a cabo el 5 de enero pasado en la Secretaría de Relaciones Exteriores.

 

 

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