La llegada de Josefina Vázquez Mota como candidata a la Presidencia de la República por el Partido Acción Nacional, nos deja una larga lista de preguntas cuya respuesta nos corresponde a los ciudadanos y votantes responder.
1. ¿Una mujer al poder? A lo largo de la primera década de este siglo, cinco mujeres desempeñaron el cargo de presidentas en el mundo: Mary McAleese en Irlanda, Vaira Vīķe-Freiberga en Letonia, Tarja Halonen en Finlandia, Gloria Macapagal Arroyo en Filipinas y Chandrika Kumaratunga en Sril Lanka y cuatro de primeras ministras: Angela Merkel en Alemania, Helen Elizabeth Clark en Nueva Zelanda, Khaleda Zia en Bangladesh, Luisa Diogo en Mozambique y en Liberia, Ellen Johnson Sirleaf. En nuestro continente, fue en el 2006 cuando Michelle Bachelet fue electa presidenta de Chile y al siguiente año, Cristina Fernández de Kirchner. Se suman a la lista Dilma Rousseff en Brasil y Laura Chinchilla en Costa Rica.
En la lista de mujeres presidentas en el Continente Americano se encuentran: Mireya Moscoso en Panamá (1999-2004), Janet Rosemberg Jagan en Guyana (1997-1999), Rosalía Arteaga Serrano del Ecuador (19997) Violeta Barrios de Chamorro en Nicaragua (1990-1997), Lidia Gueiler Tejada en Bolivia (1979-1980) y María Estela Martínez de Perón en Argentina (1974-1976).
En el mundo hay 193 países y en los últimos diez años solamente 14 mujeres han estado al frente de los mismos. En el planeta se calcula que este año habrán 7 mil millones de habitantes, la mitad de los cuales serán mujeres, y claramente no estarán representadas en la estructura política mundial.
En México hemos tenido cuatro candidatas presidenciales: Rosario Ibarra de Piedra en 1982 por el PRT, Cecila Soto por el PT en 1994, ese mismo año se postuló Marcela Lombardo Toledano por el PPS. Posteriormente, Patricia Mercado fue la candidata del PSD en el 2006. Este 2012 será la primera vez que uno de los partidos mayoritarios mexicanos postule a una mujer como candidata presidencial.
2. ¿Será mejor una mujer que un hombre? Creo que está no es la pregunta correcta y sin embargo, es la que de manera generalizada se hacen muchas personas. No el sexo de una persona lo que pueda determinar su capacidad como mandatario o mandataria. Deberían ser su propia historia y biografía los puntos de partida para evaluar sus posibilidades al frente de la silla presidencial. De entrada, como sociedad deberíamos preguntarnos por qué es esa una pregunta relevante, cuando se trata de hombres contendiendo por la política nadie se pregunta si será “suficientemente hombre” para ejercer el poder. Los reflectores se ponen en su desempeño previo en la función o cargo que tenía. ¿Por qué a una mujer no se le mide con la misma vara?
3. ¿Tendrá las agallas para enfrentar los problemas que vive el país? Tener o no valor no es una condición privativa de las mujeres y/o de los hombres. No se tienen o se carece de ellas por tener cromosomas XX o XY. Es la historia privada y emocional de una persona la que puede hablarnos de la manera en que se enfrenta a los temas difíciles y los resuelve. Un valiente, como dice el dicho, no es quién carece de temor sino quién lo enfrenta. ¿Las decisiones difíciles en el mundo, en México, las han tomado los líderes sin miedo o con información que les permitía considerar que tenían mayor posibilidad de alcanzar el resultado esperado? ¿Cómo creen que toman decisiones las mujeres diariamente? ¿Tomar decisiones acertadas, asertivas y necesarias lo hará mejor un hombre que una mujer o viceversa?
La pregunta es tan absurda como lo puede ser la respuesta. Habría que estudiar y analizar la manera en que un candidato o candidata toma decisiones y la manera en que ha llegado a la posición que ocupa. Cecila Soto, Patricia Mercado y Josefina Vázquez Mota llegaron a ser candidatas por tomar decisiones y correr riesgos, a pesar del entorno y la situación adversa a la que cada una se enfrentó al interior de sus partidos. Eso dice algo de sus capacidades y talentos.

4. ¿Quiénes las rodean y cuál es su estilo de toma de decisiones? Esta pregunta debe hacerse a todos los candidatos, sean hombres o mujeres. El tipo de personas y la manera en la que llegan a decisiones habla mucho de los candidatos y posibles presidentes o presidentas. ¿Tienen un estilo vertical, consensual, autoritario o democrático? ¿Se rodean de personas talentosas y capaces o buscan personas que no las opaquen para poder sobresalir? ¿Les gusta escuchar posiciones diversas y adversas o requieres de aduladores para sentirse bien y ejercer el poder? ¿Se caracteriza por tener los pies en la tierra o los ladrillos le hacen perder el equilibrio?
5. ¿Tiene la visión para representar a México a nivel internacional? Los temas de política internacional no suelen ser de interés para los candidatos porque no les atraen votos y porque, en el caso mexicano, lo que pasa más allá de nuestras fronteras le tiene sin cuidado al ciudadano promedio. Esto, sin embargo, es un error mayor y debiese ser una cuestión de interés vital para evaluar a cualquier candidata o candidato. ¿Qué visión tiene del mundo y las relaciones internacionales? ¿Qué papel piensa que debiese tener México en los grandes temas de la agenda internacional y en la estructura de poder mundial? ¿Qué mecanismos piensa emplear para hacer a México un país competitivo y permitirle participar activamente en los principales mercados? ¿Piensa fortalecer el soft power mexicano y potenciarlo para impulsar al país?
Una persona talentosa, sea hombre o mujer, debiese poder responder estas preguntas mínimas y es lo que esperaría que Josefina, Andrés Manuel o Enrique pudiesen contestar. Es su visión lo que como ciudadanos debiese interesarnos, no el color de sus faldas o su corbata.

