El derecho de los niños a tener clases

Aprender Primero (brazo jurídico de Mexicanos Primero) y tres niños de Oaxaca, representados por sus padres, se ampararon en contra del paro de labores indefinido de la CNTE a partir del 15 de mayo.

Por: María Teresa Aguilar Álvarez Castro

En junio del 2015, la Sección XXII de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) llamó a paro magisterial. En esa ocasión la suspensión de clases duró doce días hábiles y el motivo fue manifestarse en contra del proceso electoral y la evaluación docente.

No era la primera vez que lo hacían. Nada más en el ciclo escolar 2014-2015 suspendieron las clases en 10 ocasiones, dejando a los niños en total 25 días hábiles sin poder ir a la escuela (lo que significa más de un mes sin clases).

Eso sí, se pagaron íntegramente las quincenas correspondientes.

Desgraciadamente los paros magisteriales y la consiguiente suspensión de clases en Oaxaca es muy común. Los padres de familia y los estudiantes de Oaxaca están acostumbrados a ello. Se enteran de los paros magisteriales a través de los medios de comunicación; por notas que la maestra les dicta en sus cuadernos; por circulares; por reuniones de padres de familia o simplemente llegan a la escuela y la encuentran cerrada. La mayoría de las veces no saben siquiera cuánto durará el paro y se enteran cuándo regresarán a la escuela a través de los medios de comunicación o a través de megáfonos en sus comunidades.

Pero ¿qué dice la ley?

El artículo 3 de nuestra Constitución establece que el Estado debe garantizar la idoneidad de los docentes y los directivos para que logren el máximo aprendizaje de los educandos.

El artículo 51 de la Ley General de Educación establece que el calendario escolar es de 200 días hábiles. Asimismo, el artículo 52 establece que de presentarse interrupciones en el servicio público educativo por caso extraordinario o fuerza mayor, la autoridad educativa tomará las medidas para recuperar los días y horas perdidos.

Por su parte, la Ley General del Servicio Profesional Docente establece en su artículo 76 que, con el propósito de asegurar precisamente la continuidad en el servicio educativo, el personal docente, los directores y supervisores que incumplan con la asistencia a sus labores por más de tres días consecutivos o discontinuos, en un periodo de treinta días naturales sin causa justificada, serán separados del servicio sin responsabilidad para el Estado.

Con el número de días perdidos en Oaxaca por año escolar, se verifica que la ley educativa no se cumple en ese estado, violando flagrantemente el derecho de sus niños a tener clases.

¿Cuál es la razón de ser de esas normas? La razón es muy clara y sencilla: el derecho a asistir a la escuela y a que sus maestros les den clases es el derecho más básico para que los niños puedan empezar o continuar aprendiendo. El sistema debiera garantizar, por lo menos, la apertura de las escuelas y el cumplimiento de las actividades de aprendizaje todos los días hábiles.

Hartos de la situación de “normalidad” de suspensiones de clases en Oaxaca, y de que las autoridades educativas no hicieran algo para corregirlo, decidimos ampararnos.

Pero ¿por qué un juicio de amparo? Porque el amparo es el medio establecido por la Constitución mexicana para reparar violaciones de derechos humanos. El derecho a la educación es un derecho humano reconocido tanto por nuestras leyes como por diversos tratados internacionales de Derechos Humanos que México ha suscrito y que son obligatorios.

¿Quiénes fuimos los demandantes? Aprender Primero (brazo jurídico de Mexicanos Primero) y tres niños de Oaxaca, representados por sus valientes padres, que decidieron que tenían que hacer algo más que resignarse ante la “normalidad” de la violación al derecho a la educación de sus hijos.

En palabras de estos padres de familia, lo que buscan es mejorar la educación de sus hijos, pero sobre todo, que estos casos sirvan para otros niños de Oaxaca y para futuras generaciones de niños y niñas oaxaqueños.

Aprender Primero interpuso los amparos no sólo para acompañarlos, sino con un interés propio, debido a que la Suprema Corte de Justicia le reconoció el año pasado el interés legítimo para defender el derecho a la educación de otros.

Mexicanos Primero ha apoyado desde un principio a estos padres de familia valientes que se han atrevido a alzar la voz a través de los medios institucionales para la defensa del derecho de sus hijos. No sólo hemos proporcionado asistencia jurídica en la elaboración de la demanda y en la tramitación del juicio, sino que, ante el riesgo que corrían, tanto ellos como los menores involucrados, solicitamos a la Comisión Nacional de Derechos Humanos y a la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca que dictaran las medidas cautelares necesarias para garantizar su seguridad física.

En respuesta a la petición, estas instancias de protección de derechos humanos dictaron medidas cautelares. Es decir, ordenaron al (IEEPO) Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca y a la Secretaría de Seguridad Pública del Estado la adopción de medidas para evitar cualquier conducta que atente contra la integridad física o psicológica de los involucrados o que represente un acto de intimidación o represalia de cualquier tipo en su contra, incluyendo las de carácter académico.

Porque nadie que busque justicia por la vía institucional y legal, debe ser reprimido, discriminado, amenazado u hostigado, y menos si se trata de menores de edad.

En Mexicanos Primero estamos convencidos que solos no podemos mejorar la educación de nuestros niños. Por eso buscamos unir esfuerzos para lograrlo. Para el caso de los litigios estratégicos, siempre hemos encontrado abogados externos generosos que comparten su tiempo y talento para la defensa del derecho a la educación.

En esta ocasión, contamos con una talentosa abogada Claudia Aguilar Barroso, que no sólo nos ha ayudado con sus conocimientos técnicos y sin cobrar un solo peso, sino con una gran pasión por ser originaria de Oaxaca.

Es un privilegio para Mexicanos Primero y Aprender Primero contar con la ayuda de Claudia y su equipo de abogadas. Ellas llevan los tres amparos que presentamos en esta materia. Y les han dado seguimiento de una manera absolutamente profesional y con una pasión y desempeño realmente sobresaliente.

Los amparos fueron turnados a tres juzgados distintos. Dos de ellos fueron resueltos hace algunos días otorgando el amparo y la protección de la justicia federal a los niños y a Aprender Primero.

Las sentencias, en ambos casos, ordenan al IEEPO que ejerza sus facultades para aplicar el artículo 76 de la Ley General del Servicio Profesional Docente a los maestros y directivos faltistas.

Aun cuando las sentencias han sido recurridas y todavía no son definitivas, para nosotros son un gran paso en la defensa del derecho de los niños a aprender, por lo siguiente:

  • El Poder Judicial de la Federación vuelve a privilegiar el derecho de los niños y jóvenes a una educación de calidad, por encima de los intereses de algunos adultos;
  • Se sienta un nuevo precedente de respeto al Estado de derecho en materia educativa;
  • Se abre una nueva avenida legal para que los padres de familia, no nada más de Oaxaca, sino de toda la República, puedan defender el derecho de sus hijos a tener un servicio educativo de calidad;
  • Se envía un poderoso mensaje al magisterio de Oaxaca y del resto de México: no falten a clases de manera injustificada. El derecho a manifestarse e inconformarse puede y debe ser ejercido sin afectar el derecho de los niños.

Todos estos mensajes son importantes en este momento pues la CNTE acaba de convocar a paro de labores indefinido a partir del 15 de mayo.

Es el momento de seguir dando voz a los niños que, en la vorágine de discusiones entre adultos, no han sido escuchados. Hay que velar y defender los derechos de nuestra niñez, porque si no ¿qué futuro nos espera?

 

* María Teresa Aguilar Álvarez Castro es Directora de Estudios Jurídicos de @Mexicanos1o

 

[email protected]

www.mexicanosprimero.org

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