Los retos de seguir en la escuela en América Latina

En México, alrededor de 4 millones de niños, niñas y jóvenes están fuera del sistema educativo y más de 600 mil están en riesgo de salir de manera prematura.

Por: Ali Calderón (@alicalderon12)

Hace unos días tuve la oportunidad de ir a una escuela en Guatemala, en el marco del 6º Encuentro Anual de la Red Latinoamericana por la Educación (Reduca) que tuvo como eje principal el abandono escolar.

Era una escuela primaria en una zona de alta marginación. Me sorprendió ver el compromiso de la comunidad escolar para que las niñas y los niños aprendan. Por ejemplo, presencié la dinámica que primer grado tuvo fuera del salón: en un pequeño pizarrón sumaban los números que salían en los dados, después se formaron con su boletito para recibir su comida y jugaron fútbol (yo quería jugar con ellos, pero no podía porque no llevaba zapatos adecuados). Hubo gran disposición por parte de todo el personal de la escuela –cocineras, maestros, y ayudantes- para contarme sobre el funcionamiento de la escuela.

Antes de que terminara la visita, bailé para las niñas y niños. ¡No saben lo bonito que sentí cuando los vi reírse conmigo! Sus caras me lo dijeron todo y al final su aplauso me puso muy feliz y me sonrojé; visitar la escuela fue una gran experiencia.

¿Cuántos de esos alumnos terminarán la escuela en tiempo y forma?

Muchos de ellos probablemente no lo harán. Algunos no encontrarán sentido en los contenidos escolares, otros tendrán que trabajar para mantener a su familia y otros más perderán motivación para seguir en la escuela.

De acuerdo con el estudio “Niñas y niños fuera de la escuela”, en América Latina uno de cada seis jóvenes no asiste a la escuela, pero sí lo hizo en algún momento. Para los 17 años es mayor la proporción de jóvenes que asisten a la escuela con rezago que los que van en tiempo y forma (UNICEF, 2016).

En México, el abandono escolar es un problema grave. Alrededor de 4 millones de niños, niñas y jóvenes están fuera del sistema educativo y más de 600 mil están en riesgo de salir de manera prematura (UNICEF, 2016). De cada 100 niños que entran a 1º de primaria, sólo 80 entran a secundaria. Tres años después, 52 entran a bachillerato y de esos, sólo 16 inician la licenciatura en tiempo y forma. Hoy por hoy, casi la mitad de los jóvenes mexicanos están fuera de la escuela.

Esto limita las oportunidades de las niñas, niños y jóvenes para desarrollarse plenamente como individuos y como ciudadanos, y trae consecuencias económicas y sociales para el país. No sólo pierde el joven; pierde la escuela, pierde la comunidad y pierde el país. Perdemos todos.

Además del factor económico, hay otras causas que inciden en que los alumnos dejen la escuela. Por ejemplo, el bullying (acoso escolar), las lagunas de comprensión y competencias que se arrastran de ciclos anteriores, el clima excluyente en la escuela, el embarazo no planeado, y un sistema educativo que no responde a los intereses y necesidades de los jóvenes.

Yo llegué a pensar en no seguir estudiando. En la prepa algunos de mis compañeros me molestaban, y un día llegué al límite y decidí abandonar la escuela, pero gracias al apoyo de mi familia encontré una oportunidad y un programa que sí respondía a mis intereses y mis necesidades para seguir aprendiendo.

Hoy estoy convencida que seguir adelante a pesar de las dificultades fue una gran decisión que me ayudó a ser una mejor persona, fortaleció mi autoestima y desarrolló mis capacidades para trabajar en equipo y tener más amigos. Lo que aprendí en la escuela me ha ayudado mucho en mi trabajo. Puedo compartir mis conocimientos con mis compañeros y me da gusto que ellos estén aprendiendo de mí.

Invito a los jóvenes a que continúen sus estudios y busquen opciones para seguir aprendiendo a lo largo de toda la vida. Es importante que maestros y padres de familia motiven a los jóvenes para que desarrollen todo su potencial dentro y fuera de la escuela.

Las autoridades escolares deben dar herramientas a los maestros que les ayuden a identificar a los estudiantes en riesgo de abandonar la escuela con estrategias para alcanzar trayectorias completas y exitosas que garanticen el derecho a aprender.

En nuestras manos está exigir al gobierno federal y los gobiernos estatales que ningún niño, niña o joven abandone la escuela, porque al hacerlo no solamente se limita el futuro de esa persona sino que también afecta a toda la sociedad.

 

* Ali Calderon es analista de Comunicación en Mexicanos Primero  (@Mexicanos1o). [email protected]

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