El Monstruo de la Comodidad no deja ver con claridad

La clave para buscar el bien común verdaderamente está en ver de forma integral al ser humano, a la persona humana, conocer a fondo nuestra naturaleza y a partir de ello proponer aspectos concretos y prácticos para ayudar a quienes más lo necesiten, como por ejemplo a las mujeres que sufren del abandono y la soledad en casos de violación o de violencia

Por Alejandra Diener*

(respuesta a @tipographo)

Estimado Omar Feliciano,

Antes que nada agradezco tu tiempo de analizar y seguir con detenimiento mis comentarios, participaciones en programas, mis libros y hasta mis redes sociales.

Así como a ti te concierne la difusión de temas de interés a mí también me mueve comunicar e informar a la gente temas que les ayuden a ser mejores personas y ciudadanos de bien.

Las redes sociales son una vía muy valiosa para poder comunicar lo que pensamos y lo que hacemos de manera libre. A veces nos podemos detener en discusiones poco fructíferas que lejos de ayudar a quienes nos leen nos alejan de ellos, pero a veces vale la pena utilizar otras vías como puede ser esta que es la epistolar.

Me encanta escuchar a los demás, entenderlos y a partir de ahí reflexionar sobre los temas de relevancia. De ninguna forma ha sido mi intención ofender, lastimar o molestar a nadie, a veces usamos expresiones que no a todos les gustan y que algunos pueden asumir como ofensivas, afortunadamente vivimos en un país libre y está en nosotros y en nuestra capacidad de diálogo el que siga siéndolo y con ello construir una nación que busque siempre el bien común, que como su nombre lo dice no es el bien particular de nadie. Para buscar el bien común a veces implica ceder ante aspectos accesorios de la vida sin perder de vista lo esencial que es el ser humano.

A partir de esta reflexión y entendiendo que estamos en un diálogo abierto, me gustaría compartirte, porque considero de suma importancia, una visión centrada en la persona humana al abordar como bien lo señalas los grandes problemas que vivimos y no sólo lo referente a la mujer sino a cada ámbito de la vida social.

En particular el flagelo de muchas mujeres que sufren a causa de la violencia, de ser violadas, abusadas psicológica y económicamente e incluso hasta ser degradadas sexualmente por no tener alternativas y vivir en un total abandono, son hechos que no podemos ignorar y por el contrario debemos de tender la mano para ayudarles. Pero esta ayuda no puede ser en detrimento de otros. Debemos alejarnos de una visión de confrontación como la “lucha de clases” o de sexos, de los “buenos” contra los “malos”, porque si no lo hacemos no podremos tener objetivos conjuntos como nación. La clave para buscar el bien común verdaderamente está en ver de forma integral al ser humano, a la persona humana, conocer a fondo nuestra naturaleza y a partir de ello proponer aspectos concretos y prácticos para ayudar a quienes más lo necesiten, como por ejemplo a las mujeres que sufren del abandono y la soledad en casos de violación o de violencia.

En este sentido el aborto bajo ningún pretexto o situación extrema es una alternativa ya que lejos de ayudar a la mujer profundiza aun más su soledad y su problema. El aborto “seguro” es una falsa salida de corto plazo para resolver un problema que tiene raíces más profundas. El aborto está generando un verdadero problema de salud pública, ya que la mujer que aborta padece trastornos mentales que las lleva incluso hasta el suicidio (Association between parity and risk of suicide among parous women. Chun-Yuh Yang PhD MPH www.cmaj.ca), mujeres que no puedan hacerse cargo de sus familias o que ni siquiera puedan continuar con sus vidas a causa del trastorno ocasionado por este drama de la eliminación de un ser humano en su vientre.

Por otra parte no podemos terminar a un miembro de la especie humana en “beneficio” de otro miembro de la especie humana. Estamos hablando de ayudar y proteger a la mujer, no olvidemos que hay muchas mujeres en el vientre de sus madres pidiendo tener la oportunidad de afrontar la vida como todas las demás lo hacemos. Una oportunidad que no les debemos negar porque aun ante las peores circunstancias de vida los seres humanos hemos demostrado que podemos sobresalir y muchas veces de manera notable. Me viene a la mente la experiencia terrible de Víctor Frankl que logra sobrevivir en las circunstancias más adversas gracias a tener un sentido de vida.

Por eso la salida no es la muerte, por más problemática que sea una situación particular, es la ¡vida!, al respecto la clave es ayudar a los demás a que tengan un sentido de vida, eso les dará trascendencia. En innumerables ocasiones mujeres que han decidido tener a sus hijas producto de una violación o situación adversa, han sido la razón de su existir y han salido adelante sobradamente.

Por eso considero aberrantes y lejos del bien común todas esas políticas públicas que se alejan de la auténtica ayuda a las mujeres. Como bien dices debemos buscar dar salidas verdaderas a los problemas verdaderos de forma integral. Es una responsabilidad del Estado velar por el bienestar de las mujeres, como también por todos los seres humanos.

Coincido plenamente que no se debe incriminar a nadie y mucho menos torturar ni física ni psicológicamente. Pero a la luz de este problema tampoco podemos justificar la muerte de otro ser humano. Por eso la salida tiene que ser más innovadora, más creativa y nos tiene que evidenciar que hay un Monstruo de la Comodidad que a veces no nos deja ver con claridad.

*Maestra en Ciencia de la Familia por la U. Anahuac y licenciada en Economía por la U. Iberoamericana.

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