Árbitro vendido… ¿o incompetente?

La tolerancia y aceptación tácita de la FIFA a la corrupción dentro de su organización y su incomprensible negativa a tomar medidas para prevenirla o sancionarla, han contribuido a plantar la semilla de la duda en la mente colectiva de todos aquellos quienes seguimos este deporte del futbol.

Por: Sara Cantú Perez (@saracantup)

La copa del Mundo Brasil 2014 debutó con cuestionables decisiones arbitrales (y arbitrarias fueron). Desde los penales regalados a Brasil y España, hasta los dos goles legítimos anulados a México, aficionados del futbol en todo el mundo se preguntan cómo es posible este nivel de incompetencia en un evento deportivo del calibre de la Copa del Mundo. O, más al punto, considerando los niveles absurdos de los errores cometidos, si es que se trata de incompetencia.

Ahora bien, no es que los árbitros estén vendidos… pero tampoco que no. Ese es precisamente el problema. La tolerancia y aceptación tácita de la FIFA a la corrupción dentro de su organización y su incomprensible negativa a tomar medidas para prevenirla o sancionarla, han contribuido a plantar la semilla de la duda en la mente colectiva de todos aquellos quienes seguimos este deporte. O como lo dijo William Birdthistle en su reseña del partido Brasil-Croacia publicada en el Washington Post, “En el minuto 71, el árbitro Yuichi Nishimura no hizo más que darle credibilidad a la peste que son los rumores de amañamiento de partidos dentro de la FIFA con su terrible decisión de otorgar un penal después de un muy suave encuentro entre Fred y Lovren”.

El 31 de mayo y 1 de junio de este año, el NY Times publicó una investigación en dos partes que realizó sobre el arreglo de partidos de exhibición previos a la Copa Mundial en Sudáfrica en 2010. El artículo, que se lee como una historia de terror para cualquier aficionado, cuenta la siguiente historia.

En abril de 2010, la Federación Sudafricana de Futbol (SAFA) recibió una carta firmada por Wilson Raj Perumal, un alto directivo de la empresa Football 4U International. De acuerdo con un reporte confidencial interno de la FIFA obtenido por el NY Times, esta empresa, basada en Singapur, es un frente para un importante sindicato dedicado al amañamiento de partidos. La carta en cuestión le ofrecía a la federación proveer árbitros para los partidos de exhibición en Sudáfrica previos al mundial así como pagar todos los gastos relacionados a su viaje, hospedaje, comidas y remuneración por el arbitraje de partidos, quitándole de esta forma una importante carga económica a esta federación envuelta en problemas financieros.

La oferta le sonó extraña a Steve Goddard, el entonces director de arbitraje de SAFA, ya que sabía que las reglas de la FIFA estipulan que únicamente las federaciones están facultadas para nombrar árbitros por lo que empresas privadas, como Football 4U, no cuentan con esa autoridad. A pesar de la oposición de Goddard, quien declinó un soborno de $3500 dls, otros oficiales de la Federación decidieron seguir adelante con Football 4U por lo que se redactaron dos contratos dándole a Football 4U la autoridad de nombrar a los árbitros y árbitros asistentes de cinco partidos de exhibición.

Días más tarde, en mayo de 2010, Ibrahim Chaibou, un árbitro de fútbol procedente de Nigeria, depositó en un pequeño banco sudafricano alrededor de $100,000 dólares en billetes de $100 (el depósito hecho por Chaibou fue tan grande, que una empleada del banco le regalo monedas conmemorativas con la semblanza de Nelson Mandela). Esa misma noche, Chaibou arbitró un duelo amistoso de preparación para el Mundial entre Sudáfrica y Guatemala. Sus decisiones en ese juego fueron sospechosas, por decir lo menos. Entre otras cosas, marcó dos penales por supuestas manos, a pesar de que la pelota claramente jamás toco las manos de los jugadores en cuestión (en una, el jugador ni siquiera se encontraba dentro del área).

Cuando inició el partido entre Guatemala y Sudáfrica, el Sistema de Alerta Temprana de la FIFA, que monitorea la actividad de apuestas en partidos oficiales, comenzó a detectar patrones irregulares en el movimiento de las apuestas. Los apostadores continuamente incrementaban las apuestas respecto al número de goles que se anotarían, una de las señales de alerta de que el partido está arreglado. Las apuestas fueron de 2.8 goles previo al inicio del partido (considerado normal), incrementándose súbitamente a 3.5 en el arranque y a más de 4.0 a la mitad.

Este no fue el único partido que Chaibou, ni otros árbitros nombrados por Football 4U, arbitraron. El reporte de investigación de la FIFA encontró que se arreglaron “cinco partidos y posiblemente más” de los partidos preparatorios para Sudáfrica, agregando que al menos 15 más fueron blanco, incluido uno disputado entre Australia y Estados Unidos.

Perumal fue arrestado en Finlandia en 2011 y encontrado culpable de corrupción por su rol en el amañamiento de partidos deportivos de futbol. Sentenciado a dos años de prisión, fue liberado antes de cumplir su sentencia, pero arrestado nuevamente a finales de abril de este año por su continua reincidencia. También en abril, Perumal publicó una biografía cuyos detalles son consistentes con el reporte de investigación de la FIFA, incluido el pago a Chaibou de $60,000 dls para arreglar el partido Sudáfrica-Guatemala y otro soborno de $400,000 dls que intentó pagar a un árbitro para arreglar un partido mundial, entre otros.

Si bien es cierto que las federaciones con más problemas financieros son más susceptibles a aceptar sobornos por arreglar partidos, esto no es siempre el caso. Por ejemplo, la publicación en línea Guardian Liberty Voice reportó que Federbet, una organización Europea que monitorea patrones sospechosos de apuestas, reportó que el arreglo de partidos en Inglaterra incrementó en un 20 por ciento en 2014 y que ni Ligas como la Serie A, Champions o Europa eran inmunes a este tipo de fraude. Europol, la Agencia de Inteligencia Policial de la Unión Europea, confirma los hallazgos de Federbet. La Agencia reportó el año pasado que se sospecha que 680 partidos disputados a nivel mundial entre 2008 y 2011 fueron arreglados, incluyendo partidos de clasificación para la Copa del Mundo y algunos de las ligas y torneos más prestigiosos de Europa. Por lo tanto, si las ligas más lucrativas del futbol internacional son blancos y han sido infiltradas organizaciones encargadas de arreglar partidos, no queda más que concluir que nadie está a salvo.

Por su parte, el jefe de seguridad de la FIFA, Ralf Mutschke, ha señalado que la Copa del Mundo en Brasil no solo es vulnerable, sino que se anticipa que varios de los partidos disputados en la misma ya son blancos de amañamiento. Asimismo, Mutschke señaló en la página web de la organización que el principal riesgo y preocupación de la FIFA respecto al amañamiento de partidos en el Mundial se centra en el tercer y último partido en la fase de grupos (para ponerlo en perspectiva, el último partido del Grupo G es entre Portugal y Ghana).

El artículo del NY Times también llama la atención sobre las serias preguntas respecto a la vulnerabilidad de la Copa del Mundo al arreglo de partidos que se plantean en el reporte de investigación de la FIFA. Entre los problemas que pudieran poner en riesgo la integridad de los partidos que se disputan en Brasil 2014, la publicación neoyorquina hace énfasis en el desinterés de la FIFA en perseguir este tipo de delitos. Por ejemplo, para el caso de Sudáfrica, menciona que no obstante que los investigadores de la FIFA concluyeron que los responsables de arreglar los partidos coludieron con funcionarios de SAFA, la FIFA nunca acusó formalmente a nadie.

Además, y más preocupante aún ya que demuestra una completa falta de determinación, capacidad y compromiso por parte de la FIFA de realmente hacer frente al problema de amañamiento de partidos, esta organización pospuso su investigación de los partidos sospechados de haber sido arreglados hasta dos años después de ocurridos. Para ese entonces, Chaibou ya había alcanzado la edad reglamentaria para el retiro (45 años) y, como la FIFA únicamente investiga a árbitros activos, no continuó con su investigación sobre Chaibou. Por si fuera poco, el equipo de investigación de la FIFA, que en ese momento consistía de tan solo cinco personas (actualmente aumentó a la gran cantidad de seis), paso tan solo tres días en Sudáfrica y en ningún momento entrevistó a los árbitros o equipos involucrados en el escándalo. Está de más decir que nadie fue sancionado.

La FIFA ya ha tomado medidas de prevención a fin de impedir el arreglo de partidos en la actual Copa del Mundo. Sin embargo, en opinión de esta autora, estás son insuficientes. Por ejemplo, además del ya mencionado Sistema de Alerta Temprana, Delia Fischer, vocera de la FIFA, anunció que para el Mundial 2014 la FIFA asignaría a 12 oficiales de seguridad, uno por estadio, cuyas funciones incluyen el monitoreo de potenciales señales de amañamiento de partidos (sin explicar cómo, exactamente, lograrán este objetivo ya que éstos, por definición, son difíciles de detectar y/o probar).

Otros cambios que hacen su debut en Brasil son el aerosol evanescente y la tecnología de la línea de gol (sobre esta última todos podemos imaginar a Lampard diciendo “too little, too late”). Si bien no niego que estas medidas servirán para informar las decisiones de los árbitros proveyendo de mayor certidumbre tanto al árbitro como a los equipos, esto no elimina los problemas y riesgos para efectos de potenciales fraudes que representan las decisiones arbitrales respecto a penales, faltas o fueras de lugar que pueden ser determinantes para el marcador final.

Por otro lado, y como ya se mencionó, si es bien ejecutado un partido arreglado es difícil de detectar ya que, entre otras cosas, los árbitros pueden marcar faltas, expulsar jugadores y otorgar penales que, si bien cuestionables, pueden atribuirse a un simple error humano. Esto no sería el caso si la FIFA permitiera medidas como el instant replay, medida que ya se implementa en otros deportes como el hockey (NHL), basquetbol (NBA), futbol americano (NFL), béisbol (MLB) y tenis.

Blatter ya ha propuesto la idea de permitirles a los directores técnicos de cada equipo impugnar dos decisiones por partido y esta Copa del Mundo (así como la última, el tanto de Tévez nunca se olvida) ha demostrado cuan influyente y decisiva esta medida sería. No sólo puede cambiar el resultado del partido, influye también la diferencia de goles que puede ser determinante para la calificación de un equipo para octavos. Birdthistle correctamente señala que si bien los puristas tienen un punto cuando argumentan que esto distorsionaría la fluidez con al que se desarrolla el partido, argumenta que esto sucede independientemente de si se permite esta medida o no, ya que cada decisión del árbitro conlleva una interrupción del juego.

El amañamiento de partidos es un riesgo muy real que le resta legitimidad a los resultados de los partidos. Los sindicatos responsables de arreglar partidos son atraídos al mundo del futbol por la acción que este deporte genera en los masivos y poco regulados mercados de apuestas en Asia. Ofrecen cientos de miles de dólares a funcionarios, árbitros y jugadores por un solo día de trabajo que representa más de lo que ganarían en un año. Como dijo Patrick Jay, un alto ejecutivo del Jockey Club, una de las compañías de apuestas más grandes del mundo basada en Hong Kong, “A la FIFA le gusta presumir que la Copa del Mundo es un negocio de $4 billones de dólares. Nosotros en el mercado de apuestas tenemos un nombre para la jornada en que el negocio registra ingresos de $4 billones de dólares. Lo llamamos: `Martes´”.

 

 

Sara Cantú Pérez de Salazar es Directora del Programa Anticorrupción de Integralia Pública, A.C. @IntegraliaPub

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