El SIDA aún mata

El tratamiento antirretroviral para personas que viven con VIH está disponible en México desde hace más de una década, sin embargo aún se registran miles de muertes cada año por enfermedades relacionadas con el SIDA. ¿En qué estamos fallando?

En los últimos años he escuchado a muchas personas decir “Ya nadie se muere de SIDA”, sin embargo, es una idea falsa. Si bien la mortalidad asociada al VIH ha disminuido desde el inicio del milenio, aún representa un problema. El SIDA ocupa el noveno lugar entre las causas de fallecimientos entre personas de 15 a 49 años en México, por debajo de los asesinatos, los accidentes y algunas enfermedades como la diabetes, los padecimientos cardiovasculares y la cirrosis[i].

El VIH ya no es uno de los temas prioritarios de salud como lo era en los años 90, en parte, debido a que el número de nuevos casos en nuestro país ha disminuido desde el 2005, de cerca de 15,000 al año a alrededor de 9,000[ii]. El otro motivo por el que el perfil del VIH ha bajado es que las enfermedades crónicas como la obesidad, la hipertensión y la diabetes han dominado la agenda de salud debido a que afectan a mucha más gente.

La principal razón por la que la mortalidad no ha disminuido como se esperaría, es que muchas personas se enteran de que tienen VIH hasta el momento en que ya presentan algún problema de salud relacionado con el SIDA. Es decir, es probable que llevaran años viviendo con el virus, pero como nunca se hicieron una prueba de detección, no tuvieron acceso al tratamiento oportuno que pudiera haberles dado años, o más bien décadas con una buena calidad de vida[iii].

Hacerse la prueba de detección del VIH cuando se han tenido prácticas de riesgo, debería ser una acción regular que se haga al menos una vez al año, particularmente entre los hombres gays y bisexuales, en quienes aún está concentrada la epidemia en México, ya que se calcula que 1 de cada 6 podría vivir con VIH[iv]. El problema es que muchas personas no se perciben en riesgo o no tienen la posibilidad de acceder a las pruebas de detección de forma sencilla. El estigma relacionado a vivir con VIH es otra gran barrera que provoca que muchas personas le tengan pavor a la prueba, sobre todo por el rechazo y la discriminación que puede desencadenar un resultado positivo, tal como se vio hace apenas unos días con el caso del actor Charlie Sheen.[v]

El SIDA ya no debería matar, porque aunque no hay una vacuna ni una cura, sí existen decenas de medicamentos que son sumamente efectivos para mantener al virus bajo control. Además, está comprobado que una persona con VIH que tiene buena adherencia a sus medicamentos, no transmite el virus incluso teniendo relaciones sexuales sin protección. Esta estrategia se llama “tratamiento como prevención”.

México no es el único país que está fallando. En Europa occidental hay un aumento de nuevas infecciones relacionadas con los cambios del comportamiento sexual gracias a las drogas de fiesta y a las redes sociales. Por otro lado, Europa del Este también tiene un problema creciente relacionado con el uso de drogas inyectables. Países en África y Asia que habían mostrado mejorías en la reducción de los nuevos casos y la mortalidad, están teniendo un problema re-emergente entre los adolescentes.

Organismos internacionales como el Programa Conjunto de las Naciones Unidas para el SIDA (ONUSIDA) y la Organización Mundial de la Salud han apostado en los últimos años por el Test & Treat, o hacer detección y tratar, debido a que los esfuerzos de prevención tradicionales como la promoción del uso del condón han tenido éxito, pero no ha sido suficiente. Esto debido a que la epidemia del VIH atiende a problemas más estructurales como la pobreza, la falta de educación formal, la discriminación y la poca capacidad de muchos sistemas de salud.

El 97% de los nuevos casos de se dan por transmisión sexual,[vi] por lo que la mejor forma de protegerse del VIH es tener prácticas sexuales responsables pero además, hacerse la prueba. Gobierno y sociedad civil deben redoblar esfuerzos para promover y facilitar la detección que además, incluya consejería para que en caso de resultar positivas, las personas sepan qué hacer y a dónde acudir[vii] para que de esta forma, eviten enfermarse pero también, eviten morir.

 

* Ricardo Baruch D. (@baruchdom) es activista e investigador de temas de salud y derechos humanos. Miembro de Espolea A.C.

 

 

[i] Global Burden of Disease/Institute for Heath Metrics.

[ii] UNAIDS, The Gap Report, 2014.

[iii] Effects of universal Access to antiretroviral therapy on HIV/AIDS mortality in Mexico.

[iv] Bautista S, Colchero A, Sosa S, et al. Resultados principales de la encuesta de seroprevalencia en sitios de encuentro para HSH, INSP, 2013.

[v] Charlie Sheen y el estigma por el VIH.

[vi] Vigilancia Epidemiológica de Casos de VIH/SIDA en México. Registro Nacional de Casos de SIDA al 30 de julio de 2015. CENSIDA/SSA.

[vii] Salí VIH positivo. Ahora qué hago.

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