¿Qué creen? La familia homoparental ya existe

Aún sin las garantías legales, desde hace décadas existen en México las familias conformadas por parejas del mismo sexo con hijos, tanto biológicos como adoptados.

Por: Ricardo Baruch D. (@baruchdom)

Existen diversas organizaciones y partidos políticos que están en contra del matrimonio entre personas del mismo sexo ante el “temor” de que estos puedan adoptar y formar así una familia. Lo que muchas de ellos ignoran es que aún sin las garantías legales, desde hace décadas existen en México las familias conformadas por parejas del mismo sexo con hijos, tanto biológicos como adoptados.

De las casi 26 millones de familias que había en México cuando se hizo el Censo de Población y Vivienda de 2010, casi 1 por ciento estaban conformadas por parejas del mismo sexo. De acuerdo con cifras del INEGI, existían 229 mil 473 hogares formados por parejas del mismo sexo de los cuales, 172 mil eran de parejas homosexuales y lesbianas con hijos. Todo esto, cuando el matrimonio gay era una realidad sólo en la Ciudad de México. Probablemente la cifra ha aumentado considerablemente en estos años que han pasado.

En una revisión hecha a las cifras del Censo por Cecilia Rabell, del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y Edith Gutiérrez, de El Colegio de México, se encontró que las familias en el país siguen cambiando. Gracias a las preguntas que se replantearon en el cuestionario de 2010 fue posible identificar cómo se comportan los arreglos familiares, cosa que no podía hacerse en el pasado. En el censo de hace ya seis años, por primera vez se les preguntó a las personas sobre sus vínculos conyugales y filiales con los miembros del hogar, por lo que fue más sencillo identificar el parentesco de los miembros que habitan una misma vivienda aunque no se preguntó la orientación sexual de los ocupantes.

“Uno como quiera, pero ¿y las criaturas?” parece ser el lema del movimiento Jalisco es uno por los niños, que desde hace meses se ha movilizado en contra del matrimonio y la adopción por parte de personas del mismo sexo y sobre todo, de las resoluciones de la Suprema Corte al respecto. Aunque muchos de los integrantes del movimiento dicen no ser homofóbicos y que sólo quieren lo mejor para los niños, en realidad su principal miedo es que los niños que crezcan en una familia homoparental se vuelvan gays o lesbianas. Lo que probablemente siguen sin considerar es que prácticamente todas las personas LGBT nacieron en el seno de una familia heterosexual. Es decir, el tener papá y mamá, o sólo papá o sólo mamá o sólo abuelos o dos mamás, no es una situación determinante para la orientación sexual como lo ha demostrado la evidencia científica desde la década de los 80.

Recientemente la Suprema Corte recomendó al gobierno de Jalisco a eliminar un artículo de su Código Civil por ser discriminatorio y no reconocer el derecho que tienen las personas del mismo sexo a casarse. Un día después, el logo del gobierno se pintó de los colores del arcoíris para reconocer ese derecho. Es decir, ya no hay vuelta atrás, y por más que las movilizaciones conservadoras muevan a miles de personas, el matrimonio igualitario ya es una realidad en casi todo el país.

El problema es que algunas organizaciones conservadoras continúan haciendo presión para que la mayoría de los congresos en los estados no hayan aprobado el matrimonio entre personas del mismo sexo por la vía legislativa. Es decir, muchos congresos han ignorado la recomendación de la Suprema Corte pero también la de la Comisión Nacional de Derechos Humanos , que recientemente ha exhortado a todos los congresos en los estados a aprobar el matrimonio entre personas del mismo sexo y por lo tanto, también la adopción.

Pero además de la adopción, en México se está volviendo cada vez más común que a través de la reproducción asistida haya más y más parejas u individuos LGBT que tienen hijos con sus propias células a través de prácticas como la gestación subrogada, la fecundación in vitro y la inseminación artificial que son ofrecidas por diversas agencias tanto en el país como en el extranjero, sin importar la orientación sexual de los futuros padres o madres.

Este domingo pasado se conmemoró el Día de la Familia en México. Ojalá que sin importar su composición, todas las familias del país hayan podido celebrarlo con mucho amor y sin discriminación.

 

* Ricardo Baruch D. es activista e investigador de temas de salud y derechos humanos. Miembro de Espolea A.C.

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