La ocasión perdida para refugiados y migrantes

La reciente Cumbre de la ONU en Nueva York quedó como una oportunidad perdida para garantizar una mejor protección de las personas migrantes y refugiadas a nivel global.

Por: Manon Cagnard

El 19 de septiembre pasado se reunieron en Nueva York los grandes de este mundo para intentar encontrar un principio de solución a la crisis de movilidad humana que agita el planeta desde hace unos años. En esta ocasión, los 193 países miembros de la ONU se pusieron de acuerdo para adoptar una declaración política, en la cual se comprometen a garantizar una mejor protección de las personas migrantes y sujetas de protección internacional a nivel global. Si esta primera cumbre de la ONU dedicada a los refugiados y migrantes puede ser vista como una iniciativa saludable, se quedó siendo una oportunidad desaprovechada.

La intención era loable: la Declaración de Nueva York establece compromisos a los cuales los Estados partes se comprometen a someterse. Sin embargo, la Cumbre hubiera tenido que ser la ocasión soñada para incitar los estados a comprometerse en cumplir con objetivos más ambiciosos, incluyendo por ejemplo metas cifradas. Hubiera sido igualmente una oportunidad de salir del enfoque Sirio-centrista, el cual eclipsa a menudo la realidad de otras regiones del mundo, como es el caso de la situación dramática de decenas de miles de migrantes y personas sujetas de protección internacional en las Américas.

Cabe resaltar que la mayoría de los puntos abordados en la Declaración hacen ya parte de varios instrumentos de derecho internacional, a los cuales son parte muchos de los estados de la ONU, y los cuales se ven violados en todas partes del mundo. Uno podría entonces cuestionar el valor de una declaración no vinculante, cuando instrumentos de derechos internacionales vinculantes, tales como la Convención de 1951 sobre el Estatuto de los Refugiados, ya no se ven respetados.

Sin fronteras
Sin fronteras

Sin embargo, la falta de voluntad política no retira importancia a los retos identificados durante la cumbre, los cuales tratan de temas variados tales como la educación, el derecho al trabajo, el derecho al acceso a la salud y el respecto de la unidad familiar. Cada uno de los aspectos de los movimientos de población fue tomado en consideración, ya sea que se trate de la prevención de los desplazamientos, de la protección de las personas durante su viaje, o bien de las soluciones duraderas.

A pesar de esto, los representantes de los países latinoamericanos insistieron sobre la necesidad de enfocarse sobre las razones por las cuales se generan movimientos de personas. Destacaron igualmente que es fundamental ahora dejar de considerar a los migrantes y personas sujetas de protección internacional como delincuentes, aun si varios esfuerzos fueron hechos en muchos países de la región para descriminalizar las migraciones.

Sin Fronteras
Sin Fronteras

En el marco de sus 20 años de asistencia legal y de incidencia en México, Sin Fronteras I.A.P. presentará un Informe sobre la Evolución y los Retos del Asilo en el país, en el cual se han identificado los retos principales enfrentados en su trabajo. Estos corresponden en su mayoría a los retos destacados en la Declaración de Nueva York, y traen a varios problemas los cuales tienen solución.

Entre otros, la falta de conocimiento de las autoridades sobre la figura del asilo, lo que impide la identificación de casos de personas sujetas de protección internacional. Adicionalmente, se menciona el hecho que el insuficiente número de delegaciones de la COMAR en el país dificulta el acceso al procedimiento de determinación de la condición de refugiado.

Los problemas a los cuales se enfrentan las personas migrantes y sujetas de protección internacional, tienen solución. Sin embargo, como lo fue mencionado durante la cumbre de la ONU, ninguna solución podrá ser implementada sin una cooperación entre estados partes, que sean países de origen, de tránsito, o de recepción. Solo una cooperación a nivel bilateral, regional, o internacional, podrá permitir remediar a la crisis que estamos enfrentando.

La cumbre del 19 de septiembre demostró la preocupación de la comunidad internacional acerca de uno de los fenómenos más graves que haya tocado la humanidad. Sin embrago, el reto más grande será hacer que esta Declaración de Nueva York no se quede en letra muerta, como una mera lista de buenas intenciones; queda encontrar los caminos para asegurarse de que los derechos humanos de las personas migrantes y sujetas de protección internacional sean respetados por todos, en todos lugares, y en todos tiempos.

 

* Manon Cagnard es Coordinadora de Enlace Institucional de @Sinfronteras_1

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