Nacionalismo vs. multiculturalismo

La falsedad más dañina que se generaliza como espuma en estos días es el supuesto derecho de los estados nacionales para negarle a su vez derechos individuales a los extranjeros. Todos los países lo asumen de alguna forma, pero en realidad es una facultad cuestionable de muy débil fundamento moral.

Por: Nancy Pérez (@Sinfronteras_1) y Sergio Vallejos (@nooxart)

 

Es difícil encontrar una fuente de falsedades e imprecisiones más abundante que el nacionalismo de Estado, el centralista y autoritario, aquel que “defiende” una nación por encima de todo, incluso por encima de los derechos de las personas, y que hoy se presenta de nuevo ante los cambios mundiales recientes.

 

Este nacionalismo distorsiona la imagen del migrante y la presenta con fuerza renovada como el chivo expiatorio frente a todos los problemas de inseguridad de los países de destino, además, robustece la vieja y equivocada idea de fronteras cerradas para conservar “nuestros empleos” y “nuestra identidad”.

El caso más reciente, que no así el único sino el de moda, se da con el nuevo gobierno de Estados Unidos. Sin embargo, la reciente inconformidad de las más importantes empresas de Silicon Valley ante el veto migratorio de Trump pone en evidencia con gran claridad el enorme beneficio de las personas migrantes como generadores de riqueza a los lugares donde llegan.

Es imposible argumentar que levantar un muro haya servido para generar bienestar como los nacionalistas afirman hoy de nuevo, o que impedir la libre interacción de personas pueda ser bueno para alguien.

La apertura de fronteras ha significado un enorme flujo de bienes y servicios que ha permitido que los estadounidenses consuman productos más baratos que se producen más eficientemente en su beneficio. Entran productos y salen dólares que pagan y que primero tuvieron que entrar como exportaciones o inversiones.

Pero quizá la falsedad más dañina que se generaliza como espuma en estos días es el supuesto derecho de los estados nacionales para negarle a su vez derechos individuales a los extranjeros. Todos los países lo asumen de alguna forma, pero en realidad es una facultad cuestionable de muy débil fundamento moral.

Por el contrario, ante este viejo pero renovado contexto, la iniciativa privada y la sociedad civil mexicana, coordinamos esfuerzos para colocar una visión del mundo multicultural, impulsando el reconocimiento de la diversidad, buscando que las comunidades aprendamos a vivir en la pluralidad, en unidad como seres humanos, sin fronteras, a mostrar al mundo que nuestra realidad social es, ha sido y será el de la movilidad humana.

Un primer paso para lograr esta visión, es a través del arte y la cultura, reivindicar la importancia del movimiento libre para todas las personas, sin importar su raza, nacionalidad o religión. Bajo esta premisa nace la campaña #friWALLS, una campaña dirigida a artistas urbanos para que plasmen, a través de su arte, mensajes en distintos muros de la Ciudad de México, que rescaten el paisaje multicultural que tenemos, donde nos encontremos con nuestra realidad social, que muchas veces se esconde o que no la queremos ver y que no es más que la de un país de migrantes, el México migrante que somos y que justo ahora debemos reconocer con orgullo, por el bien de todas las personas migrantes de todo el mundo.

Nuestra tarea será promover un mensaje de respeto y construir una expresión gráfica de la movilidad humana como un tema central de nuestro tiempo y como parte de la diversidad de nuestra Ciudad Capital.

Close
Comentarios