La fuerza de las y los connacionales

La reconstrucción debe permitirnos pasar del dolor y la tristeza a la dignificación de la ciudadanía binacional, en un contexto en el que predominen la transparencia y la rendición de cuentas.

Por: Elio Villaseñor

En los días posteriores a los sismos del 7 y 19 de septiembre, se ha ido elevando una gran ola de solidaridad de mexicanos y mexicanas en el exterior, así como de brigadistas de varios países que han venido a ofrecer su ayuda con generosidad para rescatar de los escombros a muchas personas. Esta solidaridad, aderezada repetidas veces con “El cielito lindo”, nos hace sentir que somos un país querido y la prueba de ello son esas distintas expresiones para acercarse a nuestro país.

El México después de los sismos abrirá otra historia de vínculos con el exterior al ensancharse los lazos con los connacionales que siempre han mostrado su solidaridad y apego a sus raíces con el producto de su trabajo y el envío de remesas para alimentar y apoyar a sus familias.

Ahora se inicia otro capítulo en dichos vínculos porque muy probablemente, a partir de los efectos de los terremotos, la comunidad mexicana residente en el exterior no sólo seguirá enviando sus remesas, sino que será parte de la reconstrucción, adoptando algunas comunidades afectadas, enviando técnicos a las zonas más dañadas vigilando desde el exterior que los recursos públicos sean canalizados a la población damnificada.

Además, con estos sismos, se fortalecerá el gran espíritu cívico que llevan las mexicanas y los mexicanos residentes en el exterior de forma que sean considerados en la toma de decisiones como parte importante de la sociedad mexicana a nivel municipal, estatal y federal, y dejen de ser reconocidos únicamente por el envío de las remesas.

En este sentido, es previsible que la tragedia que afectó a México abra las puertas a esta fuerza mexicana residente en el exterior para contribuir a la reconstrucción de sus pueblos de origen y para ser reconocido como agente fundamental en la demanda de transparencia y rendición de cuentas en el marco de la reconstrucción.

Esta fuerza de nuestros connacionales desde allá sumada a los esfuerzos desde acá, será una gran oportunidad de construir los puentes que permitan a aquellos convertirse en un agente dentro del espacio público en nuestro país para que la reconstrucción se oriente al cambio de las reglas perversas que fomentan la corrupción y la impunidad.

La reconstrucción debe concebirse de forma que nos permita pasar del dolor y la tristeza a la dignificación de la ciudadanía binacional, donde cada uno debe poner de su parte para que desde los escombros surja un país donde se valoren los aportes de todos y todas, en un contexto en el que predominen la transparencia y la rendición de cuentas.

En esta edición, el Boletín Semanal (disponible aquí) da voz a distintas expresiones de solidaridad de la comunidad mexicana en Estados Unidos y Canadá, visibiliza la ayuda que han brindado 27 países a México y nos ofrece información sobre cómo actuar tras el sismo que cimbró a nuestro país.

 

* Elio Villaseñor es director de Iniciativa Ciudadana para la Promoción de la Cultura del Diálogo, A. C. (@iniciativa_pcd)

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