Vamos por ellas

En las semifinales de la LigaMx nadie que se haya dado la oportunidad de verlas, terminó ni aburrido, ni sentado, ni callado.

El fútbol femenil no es una moda producto de las tendencias feministas, el fútbol femenil no es un experimento comercial de la FIFA, el fútbol femenil es un derecho que deben tener todas las mujeres para practicarlo, verlo, consumirlo, hacerlo valer y crecer.

Es un derecho que debieran defender y fomentar no solo las mujeres, también los hombres, porque en la actualidad quien no fomenta la equidad corre el riesgo de ser parte de la prehistoria cultural.

La FIFA tuvo que aprender de sí misma cuando Joseph Blatter pronunció su desafortunada frase, “habrían de usar uniformes más cortos y entallados para hacer el fútbol femenil más atractivo”. Ahí se dio cuenta que no solo el fútbol sino la FIFA también se nutría de millones de mujeres y hombres que vieron sexista e irrespetuoso el comentario. FIFA se dedicó a impulsar programas serios y completos para capacitar, fomentar, desarrollar el fútbol femenil. Entendiendo que el respeto y entrega por el juego mismo, lo hace lo suficientemente atractivo por encima de uniformes sugestivos, estereotipos entallados, criterios cortos. Enrique Bonilla presidente de la LigaMx captó y adoptó el mensaje perfectamente.

“Esta liga va porque va”, fueron sus palabras, y si bien al inicio los clubes fueron agarrados por sorpresa y ejerciendo resistencia, las cosas cambiaron. Dieciséis de los dieciocho clubes de primera división varonil, suspendieron esa especie de “manspreading” futbolero y dieron espació para que la categoría femenil también cupiera de manera cómoda.

En esta liga, ellas, que siempre han dado soporte al fútbol varonil en diferentes ámbitos, están heredando jerarquías, rivalidades, historia, amor a los colores, expectativas y por qué no, hasta los memes.

Veo muy difícil que un aficionado a la Máquina varonil sea aficionado al América femenil. Que un seguidor de los “Tigueres” le vaya a las Tuzas.

Con esa herencia nació esta liga, ¿con qué ojos debemos mirarla? Con los mismos que cuando el fútbol empezó en este país. Con entrega, lealtad, respeto, apoyo y afición. Ellas no llegan sin saber cómo, esto no es una promoción comercial, esto es una realidad deportiva. Esto se lo debemos al deporte femenil, donde historias como la de Soraya Jiménez, Ana Guevara, Paola y Maria Espinoza, Lupita Gonzalez, Aida Román, Alejandra Valencia, Mariana Avitia, Lorena Ochoa, Iridia Salazar, Belem Guerrero, Maribel Domínguez y un entrañable etcétera. Por las de antes y las que vienen, que han inspirado niñas y educado el ojo y la cultura de niños y adultos, de los medios y enteros para que las mujeres lo hagan, lo intenten pensando en que les corresponde.

¿Es una liga pareja? No, hubo equipos de 35 puntos y un equipo con solo 2. Veracruz no ganó un solo juego, pero tampoco los perdió todos. Tuvimos Clásico Regio, Clásico Tapatío, Clásico Joven Clásico Capitalino y El Clásico Nacional. A semifinales llegaron América, Tigres, Chivas y Pachuca y no fue casualidad. Esas instituciones tomaron con mayor responsabilidad la liga, en sus cuadros titulares el 70 % de las jugadoras han pasado por algún proceso de selección nacional ya sea convocatorias, eliminatorias, mundiales de categorías desde sub 17 o mayor y las que no, seguramente lo van a hacer, como Lucero Cuevas (goleadora Águila), como Blanca Félix (portera de Chivas). Aspecto que nos lleva a otra buena reflexión, que toda la infraestructura que se tuvo que crear en selecciones nacionales femeniles no fue en vano. Que más allá de que Leonardo Cuéllar dirigiendo al América, haciéndolo líder general no lo llevara a la final, Leo ha sido el creador de “agradables cuervos que no le sacaron los ojos, solo se los picaron un poco”.

El sistema que Leo Cuéllar ideó para mantener activas y calificadas tres categorías de selección nacional femenil en mundiales, sub 17, sub 20 y mayor sin tener una liga, dio vida al fútbol femenil. La polémica de avanzar más allá en los mundiales llevó el tema a crear una infraestructura nacional real, para que las mujeres se formen y formen el fútbol de manera organizada, constante, profesional, para que nutran a selección nacional, para que el deporte sea su estilo de vida. De eso se ha tratado este primer torneo de la #LigaFemenilMX.

Los juegos fueron cumpliendo la expectativa, fueron intensos, dinámicos, 97 % de los juegos hubo goles, es decir, de 116 partidos solo hubo 4 empates a cero. En las semifinales nadie que se haya dado la oportunidad de verlas, terminó ni aburrido, ni sentado, ni callado. El abrazo de Mónica Ocampo de Pachuca a Nayeli Rangel de Tigres consolándola, pero sobre todo reconociéndola. Cuando el equipo entero de Chivas alzó en hombros a su arquera en respuesta del grito de ¡portera, portera! de su afición. Una afición Chiva que se hizo mayoría en el Azteca y que permitió en sana paz sentarse familias con diversidad de colores y playeras. Un equipo de América que aun perdiendo 2-0 se hizo del balón para no perder en casa y al final esperar en una fila al equipo rival para darles la mano.

Medios que dedicaron sus portadas al juego, que abrieron sus programas con esas imágenes, que hicieron mesas de análisis, que tuvieron mujeres comentando el juego y a sus voces consagradas narrándolo. Dueños de equipos cruzando apuestas o sentados en el palco abrazándose al caer el primer gol.

El fútbol varonil en México inicio hace más de 110 años y no nació ni sabiéndolo todo, ni dominándolo todo. Tampoco definiendo claramente si se jugaría con extranjeros, o con puros mexicanos, si se les pagaría a todos, siempre y mucho o lo mismo.

Seguro que no todos los juegos fueron ni espectaculares, ni llenos totales, ni físicos, ni tan técnicos. Pero todos fueron reales, leales.

De igual manera, la primera liga oficial de fútbol femenil ha visto la luz, seguro que irá acomodándose de mejor manera para todas y todos.

Me encanta y creo en la idea de que Los Dioses del Olimpo siempre tienen un regalo para quienes honran los valores del deporte. Esta #LigaFemenilMx lo ha hecho.

Campeón habrá uno, en la vitrina de Pachuca o Chivas estará el trofeo del primer campeón de la historia de la liga femenil de futbol, pero en la de cada equipo estará el respeto y eso los hace ganadores a todos.

Porque no hay mejor tiempo que el presente, porque no hay nada más lindo que la pelota y porque no hay mejor slogan que #VamosPorEllas.

 

@Geo_Gonzalez

Close
Comentarios