Calendario electoral 2018: centralismo o federalismo

La homologación de las fechas electorales en todo el país repercute en la fiscalización, la distribución de tiempos en radio y televisión, la realización de la documentación y materiales electorales, la capacitación de funcionarios de casilla, el voto desde el extranjero y el registro de candidaturas partidistas e independientes.

Esta semana, el Consejo General del Instituto Nacional Electoral aprobó homologar plazos y fechas de los procesos electorales –federales y locales– que están por iniciar.

La homologación de plazos atiende a la gran diversidad de legislaciones locales que conviven con la federal, las cuales contemplan las mismas etapas del proceso electoral que se llevan a cabo en diferentes momentos. Esto en un modelo de administración electoral cada vez más centralizado, representa una complejidad mayúscula para la autoridad electotal, así como un mayor gasto.

Un ejemplo de lo anterior son las fechas en las que cada entidad federativa contempla el inicio del proceso electoral.

Mes de inicio de los procesos electorales locales (2017 – 2018)*

 

Tal realidad constituye una problemática de cara a las elecciones venideras, a lo que habrá que considerar que en 2018, la jornada electoral se realizará por única ocasión un mes después de la fecha establecida en la legislación. Esto representa otro problema para la calendarización, pues mientras que los plazos para el desarrollo de las distintas etapas del proceso están definidas en la norma considerando la celebración de la jornada electoral en junio, en 2018 la votación se realizará en el mes de julio.

Es por todo esto que el INE optó por homologar algunos plazos para las elecciones tanto locales como federales. Estos ajustes que determinó el INE para ciertas fechas, repercuten en la fiscalización, la distribución de tiempos en radio y televisión, la realización de la documentación y materiales electorales, la capacitación de funcionarios de casilla, el voto desde el extranjero y el registro de candidaturas partidistas e independientes.

Los plazos que el INE homologó para todas las elecciones son los siguientes:

Modificaciones a distintas temporalidades de las elecciones 2018 

Estas fechas cambian la lógica de la calendarización para la organización de las elecciones a nivel federal y local, lo cual implicará un gran reto para todas las autoridades electorales, así como para los partidos políticos y quienes busquen una candidatura.

En el caso de los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLEs), inevitablemente tendrán la necesidad de realizar modificaciones a su calendario electoral, pues en casos como el de Quintana Roo, cuyo proceso daría inicio hasta febrero de 2018, se tendrá que modificar su arranque, ya que de mantener la temporalidad que establece su legislación, estarían dando inicio a su proceso electoral cuando las precampañas concluyan, de acuerdo con lo aprobado por el INE.

Además, al modificarse los plazos de las precampañas, influyen directamente en los procesos internos de selección de candidatos de los partidos políticos que para 2018 tendrán que reunir miles de candidaturas propietarias y suplentes a lo largo del territorio nacional.

Durante el desarrollo de la sesión fue notorio el ánimo de diálogo con el que se construyeron los acuerdos para realizar las modificaciones, pues además de las intervenciones a favor de la mayor parte de los representantes de los partidos políticos, se hizo saber que lo aprobado atendió también al diálogo con el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) y con quienes encabezan los OPLEs en el país.

Sin lugar a dudas, el acuerdo aprobado por el INE resulta un antecedente que luego de los comicios de 2018 servirá para fundamentar discusiones que en su caso –y dependiendo del resultado de la elección en términos de organización– apunten a que la administración electoral en México sea centralizada y que el federalismo electoral quede como parte de la convulsa historia de la evolución del sistema electoral mexicano.

En cuanto a las candidaturas independientes, los plazos para la obtención de apoyo cambiaron de manera importante, pues aunque su duración no fue modificada, al definir un mismo término para todos los casos –6 de febrero de 2018–, el periodo sí varía de lo establecido en algunos estados del país, adelantándose el inicio del plazo la mayoría de las veces.

Si bien es cierto que en algunos casos como en el Federal, la legislación permite que la autoridad electoral defina la fecha de inicio de la recolección de apoyo, en una buena parte de las entidades federativas su legislación electoral ya establece una fecha específica, que en no pocos casos es posterior a la que se tendrá que ajustar por las modificaciones hechas por el INE. Más allá del alcance de la facultad de atracción del INE para hacer modificaciones por encima de las leyes locales, en este caso en particular, quienes aspiren a una candidatura independiente es posible que puedan considerarse afectados por la probable vulneración a la certeza que sus legislaciones les daban sobre el periodo en el que tendrían que recabar el apoyo ciudadano.

En suma, lo anterior es tan sólo un ejemplo de las complicaciones derivadas de un modelo de administración electoral semicentralizado que convive con más de 3 decenas de legislaciones electorales y que, con los actos del INE, apunta cada vez más hacia la centralización plena.

No podemos dejar de mencionar que este acuerdo de homologación de plazos está sujeto a posibles impugnaciones y, de ser así, considerando lo resuelto por la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación sobre los lineamientos de #canchapareja, existe la probabilidad de que se revoque lo determinado por el INE sobre los plazos.

 

@eleccionesymas

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