Resultados de los programas de canje de armas

En los últimos 15 años, los programas de canje de armas que han implementado diversos gobiernos locales han logrado recolectar 169,914 armas de fuego y 1,938,348 cartuchos útiles. Sin embargo, la cantidad de armas que entran cada año de manera ilegal a nuestro país es mucho mayor. Por tal motivo, si el objetivo final es reducir la cantidad de armamento que hay en los hogares mexicanos, se debe apostar por que este tipo de programas se vuelva un esfuerzo permanente y generalizado en toda la república mexicana.

Por: Víctor Manuel Sánchez Valdés (@victorsanval)

Desde hace unos 15 años, diversos gobiernos locales han implementado programas de canje de armas, bajo la supervisión del personal de la Secretaría de la Defensa Nacional, en los que los ciudadanos intercambiaban las armas de fuego que se encuentran en su poder por dinero, despensas, computadoras o electrodomésticos. El objetivo central de este tipo de programas es el de reducir la cantidad de armas ilegales que hay en los hogares mexicanos a través de una contraprestación, que los ciudadanos pueden obtener sin necesidad de que éstos releven su identidad o la forma en la que obtuvieron las armas que están entregando.

Si bien este tipo de programas ha recibido atención por parte de los medios de comunicación, lo cierto es que hasta el momento no se ha hecho un esfuerzo sistemático por evaluar si los programas de canje de armas están ayudado a reducir la cantidad de armas que hay en los hogares mexicanos. Es por ello que el presente artículo tiene por objetivo hacer un análisis exploratorio acerca de los resultados que han tenido los programas de canje de armas.

Un primer indicador que se debe analizar es la cantidad de armas que han sido canjeadas de enero del año 2000 a octubre del 2014 en todas las entidades del país. En concreto, en los últimos 15 años se han recibido 102,105 armas cortas, 67,809 armas largas, 6,079 granadas de fragmentación y 1,938,348 cartuchos útiles. A pesar de que la cantidad de armas que se han recibido cada año, ha variado, se puede observar una tendencia a la alza en los últimos años. Esto se debe a que cada vez son más los gobiernos que deciden participar en este tipo de iniciativas y también hay eventos con mayor frecuencia.

A primera vista la cantidad de armas que se ha recibido por canje podrá parecer importante, pero lo cierto es que la misma se debe comparar con el universo aproximado de armas ilegales que hay en México. De acuerdo a los datos contenidos en el estudio Tráfico de armas: entorno, propuestas legislativas y opinión pública (CESOP 2014)[1], cada año ingresan de manera ilegal a nuestro país, un aproximado de 730,000 armas y el mismo estudio estima que hay en México 13 millones de armas que no cuentan con el permiso correspondiente que emite la Secretaría de la Defensa Nacional. Ante estas cifras, el hecho de que se recuperen mediante canje un promedio 11,327 armas cada año resulta claramente insuficiente, ya que la cantidad total de armas seguirá aumentando cada año en casi 720,000 unidades (en caso de ser ciertas las estimaciones del CESOP).

A pesar de lo anterior, si se compara la cifra de armas que se han recibido vía canje con la cantidad de armas que han sido aseguradas por el personal de la Secretaría de la Defensa Nacional en el mismo período, se puede ver que los programas de canje de armas son la estrategia gubernamental más exitosa para reducir la cantidad de dispositivos de fuego. En los últimos 15 años el personal del Ejército, en colaboración con otras fuerzas de seguridad pública, han decomisado solo 155,567 armas; es decir, 14,347 armas menos de las que se han recibido en los programas de canje.

Cantidad de armas recibidas por canje (2000-2014)

En resumen, la evidencia nos muestra que la recompensa derivada del canje puede ser igual o incluso más efectiva que el castigo (el decomiso) a la hora de reducir la cantidad de armas en las calles mexicanas; sin embargo, es importante estar consientes de que los esfuerzos que se han realizado hasta el momento son insuficientes. Por ello, se requiere ampliar los programas de canje de armas, continuar con una política de decomisos de armamento y hacer esfuerzos serios por evitar la entrada de armas ilegales por las fronteras de nuestro país.

Armas canjeadas VS armas decomisadas (2000-2014)En la ilustración número dos se puede observar como los decomisos de armas se mantuvieron en un nivel muy bajo del 2000 al 2007, y a partir del 2008 se observa un repunte importante; sin embargo, los últimos dos años se ha desacelerado la cantidad de decomisos. En cambio, los programas de canje de armas comenzaron a aportar buenos resultados entre el 2001 y el 2003, después hay un lapso de varios años inconstantes, pero a partir del 2011 han experimentado un repunte importante.

Hasta el momento he analizado los programas de entrega voluntaria de armas como una estrategia genérica que está presente en todas las entidades federativas, pero en realidad se trata de cientos de estrategias independientes que han obtenido resultados muy dispares, ya que la mayoría de los gobiernos estatales han implementado al menos una vez este tipo de programas y cientos de gobiernos municipales también han puesto en marcha sus propios programas.

En algunas entidades federativas se han logrado importantes resultados en la materia, como es el caso de Baja California, Chiapas, Sinaloa o Nuevo León, las cuales concentran el 58% de las armas canjeadas (99,707), mientras que hay otros estados con altos niveles de violencia, como Guerrero, Michoacán, Veracruz o Morelos en los cuales se han recibido muy pocas armas en canje, a lo largo de los años.

Cantidad de armas canjeadas por estado

Por lo general los estados del norte de México tienen prácticas más arraigadas de canje de armas, tal y como se puede constatar en el siguiente mapa, en donde se observa la distribución de armas recibidas por canje por cada 100,000 habitantes, mientras que en el centro y el sur del país se observan tasas más bajas, con algunas excepciones como Nayarit, Distrito Federal, Chiapas, Colima y Querétaro.

Cantidad de armas canjeadas por cada 100000 habs

La mayor parte de las entidades de este país pueden aprender de las experiencias exitosas en materia de canje de armas de Baja California y de Chiapas. Por ejemplo, en Baja California el gobierno del estado a través de la Secretaría de Seguridad Pública signó un convenio de colaboración con la Segunda Zona Militar de la SEDENA, para tener un programa permanente de canje de armas en donde los ciudadanos pueden acudir en todo momento al cuartel militar más cercano a intercambiar las armas que se encuentran en su poder por 1,500 pesos en vales de despensa. En el convenio también participan las corporaciones policiales de los 5 municipios del estado, las cuales se comprometen a llevar a los ciudadanos que quieran canjear armas a la instalación militar más cercana. Es decir, que los ciudadanos interesados en intercambiar sus armas no tienen que esperar a que se lleven a cabo eventos de recolección, ya que en Baja California pueden hacer el canje en cualquier momento, lo que le ha permitido recolectar a dicha entidad 30,290 armas entre enero del 2000 y octubre del 2014.

El éxito que en los últimos años han tenido este tipo de programas en Chiapas reside en dos factores fundamentales: el primero de ellos es que hubo una mayor inversión en las recompensas que se entregan a cambio de las armas, ya que se dieron cientos de computadoras y tabletas a los ciudadanos que entregaron el armamento que se encontraba en su poder. El segundo factor que explica el éxito de este tipo de programas en dicho estado es que también hubo una importante inversión en la difusión del programa, lo que permitió que una gran cantidad de ciudadanos se enteraran de la existencia del mismo y acudieran a los módulos instalados en varios de los municipios de la entidad.

A partir de lo dicho en el presente artículo se pueden ofrecer una serie de recomendaciones para fortalecer los programas de canje de armas de las diferentes entidades federativas: la primer recomendación es apostar por una mayor difusión de los programas, ya que la mayor parte de los programas de canje de armas del país se llevan a cabo en pocas ciudades en un período muy corto de tiempo, así que muchos ciudadanos ni siquiera se enteran de la existencia del programa o se enteran cuando éste ha concluido. Si asumimos que es verdad que existe un aproximado 13 millones de armas ilegales en nuestro país, lo cierto es que existe una población objetivo muy grande a la cual no han logrado llegar este tipo de programas.

La segunda propuesta es la de institucionalizar este tipo de programas, ya que en muchos casos se ha tratado de esfuerzos inconstantes en donde algunos municipios o gobiernos estatales han implementado este tipo de programas, pero después los interrumpen. O bien, la recolección cambia de fecha cada año, lo cual confunde a la ciudadanía. Es por ello que se debe buscar que este tipo de programas se desarrollen en fechas específicas cada año e incluso varias veces por año.

De hecho, la tercer propuesta es que además de los esfuerzos de los gobiernos locales se podría pensar que el Gobierno Federal implemente un programa permanente de canje de armas, administrado por la Secretaría de la Defensa Nacional, así cualquier persona que quiera intercambiar un arma por dinero, despensas o computadoras podría ir al cuartel militar más cercano a su domicilio a realizar el canje, en cualquier momento del año. Este esquema podría tener mayor éxito si va acompañado por una campaña permanente de difusión y que en internet se ofrezca información acerca de las recompensas, de las características del programa, de la ubicación de los módulos y de los requisitos que deben tener las armas o los cartuchos que se van a entregar.

Por último, este tipo de programas no van a tener éxito si el Estado mexicano no se toma en serio la responsabilidad de evitar que ingresen cada año miles de armas de manera ilegal a nuestro país.

 

* Víctor Manuel Sánchez Valdez es colaborador de Causa en Común A. C., estudiante del Doctorado en Políticas Púbicas del CIDE y especialista en temas de seguridad pública.

 

 

Nota: Muchos de los datos que fueron presentados a lo largo del artículo se desprenden del oficio con folio 0000700205114, de fecha del 23 de diciembre del 2014, mediante el cual, la unidad de atención de la Secretaría de la Defensa Nacional dio respuesta a una solicitud de información pública, que les hice llegar a través del sistema INFOMEX.

 

 

[1] González Rodríguez, José de Jesús (2014), Tráfico de armas: entorno, propuestas legislativas y opinión pública, Documento de Trabajo núm. 183, Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública de la Cámara de Diputados.

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