La nueva configuración del crimen en Michoacán

La estrepitosa caída que han sufrido los Caballeros Templarios en el último año y medio, ha dejado una serie de vacíos de poder en varios municipios de Michoacán, los cuales están siendo llenados por otras organizaciones criminales como el Cártel Jalisco Nueva Generación, los Viagras, la Familia Michoacana, la Tercera Hermandad, así como la célula criminal ligada a Homero González Rodríguez, alias “El Gallito”; debido a ello, hoy se vive una nueva configuración de la actividad criminal en Michoacán.

Por: Víctor Manuel Sánchez Valdés (@victorsanval)

Michoacán se encuentra convulsionado, hasta hace un año y medio, los Caballeros Templarios eran la organización criminal dominante en dicho estado, mantenían el control de la mayor parte de los mercados ilegales de la región y tenían una presencia permanente en no menos de 81 de los 113 municipios de la entidad. Sin embargo, la aparición de los grupos de autodefensa en varios municipios de Michoacán, así como la implementación del Plan Michoacán (que significó un importante despliegue de fuerzas federales en dicha entidad), vinieron a trastocar la hegemonía de los Caballeros Templarios en la región, ya que en un lapso muy corto, las autoridades federales lograron diezmar las fuentes de ingresos de dicha organización criminal, redujeron al mínimo su área de influencia y han capturado o abatido a la mayor parte de los líderes de dicho grupo.

El hecho de que el área de influencia de los Caballeros Templarios se haya reducido de 81 a sólo 17 municipios (todos ellos en la parte sur de Michoacán)[2], así como la detención de Servando Gómez Martínez, alias “La Tuta” y de Sergio Huerta Tena, alias “El Tena”, nos dan suficientes motivos para creer que la capacidad operativa de dicha organización criminal está por llegar a su fin, ya que si bien es probable que algunas de las células locales de la organización sobrevivan y sigan utilizando el nombre de Caballeros Templarios, lo cierto es que dicho grupo criminal ya no será un actor importante en el mapa criminal de nuestro país[3].

Presencia de los Caballeros Templarios en los municipios de Michoacán

A pesar de lo anterior, es erróneo pensar que la desarticulación de los Caballeros Templarios se tenga que traducir de inmediato en una importante disminución de los índices de violencia en Michoacán, o bien que la mayor parte de los municipios de dicha entidad se vayan a librar de la presencia del crimen organizado ya que en Michoacán existen muchos mercados ilegales altamente lucrativos, los cuales van a atraer a otras organizaciones para que ocupen los espacios que han dejado vacíos los Caballeros Templarios. No en vano Michoacán es uno de los cinco estados con mayor producción de droga del país, el Puerto de Lázaro Cárdenas es uno de los principales puntos de entrada de la cocaína que viene de Colombia, así como de los precursores químicos que se utilizan para la producción de drogas sintéticas e incluso hay importantes zonas de producción agrícola, ganadera y minera que proporcionan ingresos considerables a las organizaciones criminales, vía la extorsión.

De hecho, el debilitamiento de los Caballeros Templarios ha venido acompañado por el fortalecimiento de varias organizaciones criminales como el Cártel Jalisco Nueva Generación, los Viagras, la Familia Michoacana, la Tercera Hermandad, así como la célula criminal ligada a Homero González Rodríguez, alias “El Gallito. Estas organizaciones han ido llenado los espacios que dejaron vacantes los Caballeros Templarios, mismas que en conjunto tienen presencia en 75 de los 113 municipios de la entidad.

Los principales beneficiarios de la caída de los Caballeros Templarios son los miembros del Cártel Jalisco Nueva Generación, los cuales tienen una posición privilegiada para ocupar los territorios que en antaño controlaron los Templarios, debido a que dicha organización criminal tiene presencia en Michoacán desde el 2011, comenzaron con una presencia esporádica en varios municipios, después algunas células de dicha organización se asentaron en varios municipios del norte de estado que hacen frontera con Jalisco y desde finales del 2013 el CJNG ha hechos esfuerzos importantes por arrebatarle a los Caballeros Templarios el control de la mayor parte de los municipios de la región de la Costa y Tierra Caliente.

Al día de hoy, el Cártel Jalisco Nueva Generación tiene presencia directa y permanente en al menos 47 de los municipios de Michoacán, los cuales abarcan casi todas las regiones de la Costa, Tepalcatepec y Lerma-Chapala, así como algunos de los municipios de las regiones de Infiernillo, Bajío y Tierra Caliente. De tal forma que el CJNG controla varias de las zonas de mayor producción de mariguana en la entidad, así como una serie de localidades en donde están ubicados varios laboratorios de producción de drogas sintéticas.

Presencia del CJNG en los municipios de Michoacán

A lo anterior se debe añadir que el Cártel Jalisco Nueva Generación fue construyendo en los últimos años diversas alianzas con la Familia Michoacana, los Viagras, la Tercera Hermandad, la célula delictiva de Homero González, alias “El Gallito”, y con varios grupos de autodefensas para así enfrentar y disputar el control de varios municipios a los Caballeros Templarios.

El debilitamiento de los Caballeros Templarios también ha ayudado al empoderamiento de varias células regionales que en antaño trabajaron para los Templarios, pero que ahora funcionan como organizaciones independientes; tal es el caso de los Viagras y de la célula criminal que comanda Homero González Rodríguez, alias “El Gallito”. Los Viagras son el nombre mediante el cual se conoce a las redes criminales que están al servicio de los hermanos Sierra Santana, los cuales comenzaron como operadores regionales de la Familia Michoacana y de los Caballeros Templarios en el poblado de Pizándaro, municipio de Buenavista Tomatlán. Con el paso del tiempo, varios de los hermanos Sierra Santana se convirtieron en los representantes de los Caballeros Templarios en varios de los municipios de la región de Tierra Caliente, tanto en el estado de Michoacán, como en Guerrero, en donde instalaron laboratorios para la producción de drogas sintéticas.

Cuando aparecieron los primeros grupos de autodefensa en Michoacán, los hermanos Sierra Santana rompieron su vínculo con los Caballeros Templarios y organizaron su propio grupo de autodefensa como una fachada que les permitiera proteger sus actividades ilegales del escrutinio de las autoridades. Durante meses, este falso grupo de autodefensas fue tolerado por las autoridades estatales y federales, hasta que las pruebas que indicaban que existían vínculos entre los Sierra Santa y el crimen organizado fueron tantas, que ya no pudieron ignorarse.

En los últimos meses, los Sierra Santana a través de la organización de los Viagras se han apoderado de varias de las zonas que controlaban los Caballeros Templarios; en concreto, los Viagras tienen presencia en el sur y en el centro de Michoacán, así como en algunos municipios del oeste de Guerrero en donde se dedican a la extorsión, a la producción de drogas sintéticas y al narcomenudeo.

Presencia de los Viagras en los municipios de Michoacán

 

Por su parte, la célula criminal que comanda Homero González Rodríguez, alias “El Gallito”, se separó de los Caballeros Templarios a partir de la muerte de Nazario Moreno González, alias “El Chayo”, ocurrida el 9 de marzo del año pasado. Homero González era primo hermano de “El Chayo” y el grupo criminal que ahora comanda tiene presencia en 5 municipios del sur de Michoacán, mismo que se dedica a la extorsión de los empresarios de la zona.

Presencia de la célula delicitiva de alias El Gallito en los municipios de Michoacán

Otra de las organizaciones que se ha visto beneficiada por la desarticulación de gran parte de las células de los Caballeros Templarios, son sus antiguos socios de la Familia Michoacana. Es importante recordar que a finales del 2010, a partir del supuesto abatimiento de Nazario Moreno, alias “El Chayo”, el grupo criminal conocido como la Familia Michoacana se dividió en dos, la mayor parte de los líderes migraron hacia otra organización que recibió el nombre de Caballeros Templarios, la cual se quedó con el control de la mayor parte de los municipios de Michoacán y con los negocios más lucrativos.

La otra parte de la organización continúo utilizando el nombre de la Familia Michoacana, la cual quedó bajo el liderazgo de Jesús Méndez Vargas, alias “El Chango”; sin embargo, a los pocos meses éste fue aprehendido por las autoridades. Esto debilitó a dicha organización criminal, la cual tuvo que abandonar la mayor parte de sus posiciones en el estado de Michoacán y replegarse hacía los estados de México, Guanajuato, Guerrero, Querétaro y Aguascalientes, en donde se dedicaron a la extorsión, al secuestro y al narcomenudeo.

En su peor momento, la Familia Michoacana apenas tuvo presencia en 8 municipios del norte de Michoacán, sin embargo, la aparición de decenas de grupos de autodefensa en dicho estado, así como la implementación del Plan Michoacán, replegaron a los Caballeros Templarios hacía el sur, lo cual permitió que la Familia Michoacana (que ahora comandan los hermanos del “Chango” Méndez) recuperara algunos de los territorios que había perdido hace algunos años, al grado que hoy tienen presencia permanente en 24 municipios en la parte norte de la entidad.

Presencia de la Familia Michoacana en los Municipios de Michoacán

Hay otro grupo criminal que se puede sumar a las organizaciones referidas en los párrafos anteriores, el cual recibe el nombre de la Tercera Hermandad. Dicho grupo funge como una especie de sello aglutinador con el cual operaron varios aliados regionales del Cártel Jalisco Nueva Generación y sus principales figuras son Miguel Ángel Gallegos Godoy, alias “El Migueladas”, y Luis Antonio Torres González, alias “Simón el Americano”.

El nombre de la Tercera Hermandad tuvo un uso efímero y ya no se utiliza desde mediados del año pasado debido a que éste alcanzó notoriedad muy pronto. A pesar de ello no se debe cometer el error de pensar que las células que componían el grupo han dejado de operar, de hecho, muchas de ellas prefirieron tomar la fachada de grupos de autodefensa, ya que ello aminora el riesgo de ser detenidos por las autoridades.

Presencia de la Tercera Hermandad en los municipios de Michoacán

 

 

Otro tipo de actores que también inciden en el ambiente de inseguridad que se vive en Michoacán son los grupos de autodefensa. En estricto sentido éstos no pueden ser considerados como organizaciones criminales, pero lo cierto es que hay suficientes elementos para afirmar que un número importante de estos grupos; están al servicio de algunas de las organizaciones criminales que operan en la zona.

Presencia de grupos de autodefensa en los municipios de Michoacán

Dicho lo anterior de otra forma, los grupos de autodefensa son una categoría heterogénea y amorfa donde cada grupo tiene sus propias características y sus propios objetivos, es decir, que en las autodefensas lo mismo podemos encontrar ciudadanos bien intencionados que lo único que buscan es defender a sus comunidades de la infiltración del crimen organizado, que criminales de tiempo completo, que fingen estar preocupados por la inseguridad cuando ellos mismos utilizan la fachada de las autodefensas para cometer actos ilegales.

Hasta el momento, el Gobierno Federal ha sido muy tolerante con los grupos de autodefensa, incluso con aquellos sobre los que se tiene sospecha de que trabajan para alguna organización criminal. Lo que no se debe perder de vista es que se trata de grupos armados que mantienen un control de facto sobre un territorio y que por ende están en condiciones de cometer abusos que dañan a quienes habitan en dichos territorios.

Tenemos que aprender de la experiencia de Colombia, en donde los grupos de autodefensa terminaron por convertirse en los mayores traficantes de droga de dicho país. Es por ello, que el Gobierno Federal debe acelerar el proceso de disolución de estos grupos, comenzando por aquellos sobre los que se tienen pruebas de que están al servicio del crimen organizado.

El gran riesgo que se deriva de la nueva configuración del crimen organizado en Michoacán es que se vive un equilibrio muy inestable, que en cualquier momento puede cambiar. En los últimos dos años, el Cártel Jalisco Nueva Generación, los Viagras, la Familia Michoacana, la Tercera Hermandad y la célula criminal de “El Gallito” se aliaron para acabar con los Caballeros Templarios, sin embargo, no existen garantías de que el trabajo en equipo subsista después de que los Templarios ya no sean un peligro para ninguna de estas organizaciones criminales.

Es decir, que no se puede descartar un escenario en el que las organizaciones que hoy ocupan los territorios que en antaño fueron de los Templarios, comiencen a luchar entre sí por el control de los mercados ilegales de Michoacán, desatándose así una importante oleada de violencia. Este escenario puede tener muchas variantes, pero la más peligrosa de ellas es un enfrentamiento directo entre el Cártel Jalisco Nueva Generación y los Viagras, ya que son las dos organizaciones con mayor capacidad de fuego y se podría dar inicio a una lucha prolongada, que afectaría a los pobladores de decenas de municipios de Michoacán.

Cantidad de organizaciones por municipio en Michoacán

 

 

En resumen, se puede concluir que el Plan Michoacán ha tenido un éxito parcial; el Gobierno Federal prácticamente ha logrado la desarticulación de los Caballeros Templarios, ya que en muy poco tiempo cortaron sus fuentes de ingresos, capturaron a la mayor parte de sus líderes y han arrinconado a lo que queda de dicha organización, en unos cuantos municipios al sur del estado. Sin embargo, el Gobierno no ha sido capaz de evitar que los municipios en los que los Caballeros Templarios dejaron de operar, fueran tomados por otras organizaciones criminales; es decir, que en la práctica muchos ciudadanos siguen padeciendo la presencia del crimen organizado en sus municipios.

Debido a lo anterior, es importante que el Gobierno Federal siga tratando de desarticular a las células de los Caballeros Templarios que aún sobreviven, pero lo cierto es que las nuevas estrategias que se planteen para Michoacán en materia de seguridad pública, ya no pueden girar en torno a los Caballeros Templarios, sino que ahora los objetivos deben ser: 1) Frenar la expansión de las otras organizaciones criminales que tienen presencia en la entidad, 2) Desarticular la estructura de las organizaciones que hoy ocupan los espacios que dejaron vacantes los Caballeros Templarios, 3) Evitar que los conflictos que se dan entre estas organizaciones afecten a los ciudadanos, 4) Minar la rentabilidad de varias actividades ilegales; por ejemplo, se pueden hacer esfuerzos por frenar la entrada ilegal de miles de productos ilícitos por el puerto de Lázaro Cárdenas y 5) Generar una serie de programas que ayuden a la reconstrucción del tejido social de varios de los municipios de Michoacán, para así evitar que se den ambientes propicios para la formación de nuevas organizaciones con características similares a las de los Caballeros Templarios.

 

* Víctor Manuel Sánchez Valdés es colaborador de Causa en Común A. C., estudiante del Doctorado en Políticas Públicas del CIDE y especialista en temas de seguridad pública.

 

 

[2]    Los municipios en los que tiene presencia cada organización criminal se determinó a través de un análisis de fuentes hemerográficas, municipio por municipio y organización por organización. De tal forma que cuando encontraba una nota periodística que señalara la presencia de una organización en un municipio, buscaba al menos otra nota que confirmara el dato. Todas las notas fueron publicadas en el 2014 o en lo que va del 2015.

[3]    De los principales líderes con capacidad de operación de los Caballeros Templarios, sólo quedan en libertad dos de ellos: Pablo Toscano Padilla, alias “Quinini” e Ignacio Andrade Rentería, alias “El Cenizo”.

Close
Comentarios